IMPORTANTE

El primer capítulo es "El Diagnóstico", léanlo en orden (junio 2011 en adelante), será más fluido y entretenido para Uds. Que lo disfruten!!
Espero sus comentarios en cada entrada a este blog y trataré siempre de contestarles, apenas los lea lo haré, así que estén atentos... Cualquier consulta o lo que quieran decirme también pueden enviarme un mail a: doblepolaridad@gmail.com, síganme en Twitter: @DoblePolaridad, envía una solicitud de amistad a "Doble Polaridad" en Facebook (http://facebook.com/doblepolaridad), pongan "me gusta" a mi página en facebook: DoblePolaridad o síganme en Instagram @doblepolaridad.

miércoles, 25 de abril de 2012

NOTA...

Ha pasado una semana desde la última vez que escribí... El viernes pasado metí las patas con mi blog y perdí el diseño con el que tanto me había costado dar el año pasado cuando me esmeré en hacer este blog... La foto que está a la izquierda era la protagonista de mi blog y hoy casi no está... Después de este suceso, debo decirles que llegué a odiarlo y pensé no volver a escribir nunca más en él. Sé que él no tiene la culpa de mis torpezas pero me generó un rechazo que recién hasta ahora, que le quité el color negro que le puse en símbolo de luto por haber perdido MI diseño, pude volver a escribir. Me lo lloré todo. Fue horroroso. Fue como si algo le hubiera pasado algo a un hijo, bueno, a uno de mis gatos porque no tengo hijos. Este blog significa mucho para mi. Después de haberme descompensado, descompuesto y desequilibrado durante un período bastante importante de mi vida, lo único que logró mantenerme interesada en algo, en forma continua y sin dejarlo botado fue este blog. Era mi forma de seguir viviendo. A través de éste me mantuve ocupada traspasando mis vivencias a todos quienes sufren lo mismo que yo, a todos aquellos que viven a su alrededor para que los entendieran y todo el que quisiera leerlo. Me hacía sentir útil. Antes de mi blog sentía que no había logrado nada, absolutamente, nada en mis 34 años de vida. Escribir y compartir lo que me pasa me hace sentir viva....

Bueno, y como yo suelo exagerar todo y no veo matices, cuando vi mi blog totalmente distinto al que yo había creado se me vino el mundo encima. Lloré como si hubiera muerto alguien y no veía forma de volver atrás. Intentaba recobrar mi diseño pero la cosa me frustraba cada vez más, no podía hacerlo y sentía una impoteeeeeeencia que no sé como traspasárselas para que me entiendan. Odié "blogger.com", el que crea todo esto, agarré a garabato limpio a esa página web y patadas el computador. Fue espantoso y lo peor es que nadie me entendía. Bueno igual es difícil para cualquier mortal común y corriente entender esto que me pasaba... Sí, era exagerado lo que estaba sintiendo, pero lo sentía... Y lloré, lloré, lloré y lloré hasta que me dio hipo... Y la rabia no se me quitaba con nada, cada vez que me metía a arreglarlo terminaba desconsolada.... hasta ayer. Ayer al menos "algo" lo arreglé, no como estaba antes, pero ya no me da indigestión abrir mi página y escribir en ella... El diseño no es el mismo del que me sentía orgullosa pero no está tan terrible, eso creo.

Sobre mi, les cuento que han pasado algunas cosas, no lo he pasado muy bien, pero eso irá en otra entrada, primero debía contarles esta "tragedia".


martes, 17 de abril de 2012

"Cursando un severo Síndrome de Retiro de medicamento"

Como lo habrán leído en el título, "estoy cursando un severo síndrome de retiro de medicamento", denominado Venlafaxina. Dicho en palabras exactas por mi querido Dr. Emmet, y más simples, ¡¡Estoy sufriendo un síndrome de abstimencia por falta de droooooggaaaa!!!. Que quieren que les diga, lo que me está haciendo pasar este "desgraciado" de mi querido Doc. ("desgraciado" con cariño) por sacarme un med., debo asumirlo, con todas sus letras... ¡¡es del terror...!!! Muchísimo tiempo que no me sentía así por tantos días, creo que hace un año, cuando viví mi última crisis espantosa (la que me hizo volver de Sucupira) y me tuvo muuuuuuy mal. La diferencia es que ahora estoy resguardada por todo un equipo terapéutico que antes no tenía y es producto de algo inducido por un medicamento. 

¿Como les puedo explicar esto que estoy viviendo? Esto ha sido algo así como vivir con un eterno síndrome premenstrual que ya lleva ¡¡5 días sin desaparecer!!! El día miércoles, en mi última sesión, Dr. Emmet fue cuando retiró aquél medicamento... ese que llevaba como 8 o 9 años tomando sin interrupción ... sí, la nunca bien ponderada "venlafaxina" para un bipolar. Se dice que este antidepresivo produce muchos virajes en cuanto a estados de ánimo se trata, por eso no es recomendable que una persona como yo la tome, pero cuando comencé a hacerlo quienes me trataban creían que lo mío se trataba de depresiones y no de un cuadro bipolar. Bueno y como lo que se quiere es que un paciente así ande parejita, y no virando para cualquier estado de ánimo, la idea es darle medicamentos con ese fin. Debo reconocer que muchas veces me lo habían tratado de sacar, pero los resultados habían sido del terroríficos y tenían que volver a reinstalármela. No había caso. Y antes de verme descompensada preferían verme piolita, así que ahí ibamos de vuelta a que la chica lo siguiera tomando. 

La idea de Dr. Emmet, antes de sacármelo por completo era reemplazarlo por un antidepresivo de aquellos que suelen darse a las personas con mi patología, el famoso Wellbutrin (nombre comercial). Por lo tanto, a mi "dieta" medicamentosa me lo agregó 15 días antes de sacarme por completo la venlafaxina. Estuve tomando ambos medicamentos que sirven para el mismo fin (antidepresivos) durante todos esos días. Hasta que llegó el día miércoles pasado y DR. Emmet decidió que era el momento de cortarme definitivamente la Venla y lo hizo. Sin ninguna compasión, me dijo "A partir de mañana dejas definitivamente la venlafaxina, veamos como resulta". Yo como buena y obediente paciente seguí sus indicaciones y a partir del jueves dejó de existir en mi vida y que quieren que les diga, esto ha sido ¡¡¡DEL TE-RROOOOOOOR!!! Me tiene lloriqueando y pasándolo pésimo desde el jueves!!! Jamás pensé que sacarme un medicamento me iba a traer estas consecuencias. Ahora entiendo como sufre un drogadicto cuando le hacen una limpieza y lo privan de su droga!!! Desde el jueves pasado ¡¡no he parado de llorar!!!! Y eso no es síntoma de mi enfermedad, es la consecuencia del retiro de un fucking medicamento que venía tomando hace 8 o 9 años!!! (bueno igual agreguémosle que a mi los cambios de estación del año me producen serios estragos).

Se preguntarán como trato de apaciguar este chaparrón, bueno, como dijo mi doctor, a pura benzodiacepinas!!! Mi fiel compañera el gran Ravotril.... Ya no la estoy tomando como método de SOS, la tengo que tomar todo el día o si no NADIE, ABSOLUTAMENTE, NADIE, me aguanta!!! Ni yo misma. La angustia y todos esos pensamientos terroríficos acerca de mi y mi futuro se apoderan de mi y lloro, lloro, lloro, lloro y lloro como unja Magdalena. El mundo es terrorífico, mi vida es la peor y pensar en mi examen de grado ni hablar, no saben cuantas veces al día pienso en una inyección letal que acabe con todo!!!

Producto de este síndrome de retiro, estoy con "licencia" para no ir a trabajar, pues pasaría la mayor parte de mi día drogada por el Ravotril o si no llorando como si mi vida se fuera a acabar. Desde ayer que no voy a trabajar, y es verdad paso mi día con una dosis alta de benzodiacepinas en mi cuerpo para amortiguar esto (es la única forma de pasarlo dice mi doc.) o si no lloriqueando... VALOOOOOORRRRR!!! 

Lo peor de todo son aquellas personas que me tienen que escuchar o "leer" completamente descompensada, no saben el contenido negativo que le pongo a mi angustia sin sentido... ¿Como chu... me aguantan?? Puedo ser muy agotadora y tienen que pensar lo peor de mi... Bueno, que más da en todo caso, todos ellos ya no dan un peso por mi, la "loquita" ya anda con sus tontertas, se dirán...

Bueno, yo solo tengo fe, que al igual que mi enfermedad, esto que es netamente biológico, se me pase pronto, para retomar mis cuadernos y lograr cumplir toooooodoooosss, absolutamente tooooodosssss esos sueños que están supeditados a este examen de grado... Sé que ya va a pasar, solo debo aguantar el chaparrón de una vez con el cambio de medicamento, ¿¿Qué son 15 días en comparación al resto de mi vida??? NADA... solo debo seguir teniendo paciencia, la cual también se las pido a todos aquellos que están a mi lado... como todo en mi enfermedad, los estados son transitorios... 

viernes, 13 de abril de 2012

LA FUCKING Sra. ANGUSTIA!!!


Hace muchos días que esta sensación viene invadiendo mi vida... comienza en las mañanas y hay veces que no termina nunca hasta que no me "chanto" (meto) un Ravotril en la boca. Aunque lo único que esté añorando es que se vaya este verano, debo confesar que el cambio de estación me está matando... A esto agreguémosle estrés, si pues, mi genial idea de empezar a estudiar para el examen de grado, que aunque me rehúse a creer que ello me genera estrés, la verdad es que al parecer me tiene con los nervios de punta. Tener 800 ojos sobre mi esperando algún resultado, esto es, que no recule, que me mantenga firme, que estudie diariamente, que no saque la vuelta, que no invente otra cosa para dejarlo una vez más sin terminar, en fin, parece que no es algo muy relajador... Además de mis propias  exigencias que me gritan desesperadamente que no afloje para poder tener una vida como la gente... Todos, absolutamente todos, son factores estresores a los que le agrego mi obsesión por no fracasar, esto es, si fallo una vez más en este proceso por dejarlo botado una vez más... 

Estoy cansada de llorar todos los días sin contenido aparente... bueno, se supone que es así y puede que lo sea... Como me lo han repetido, lo más seguro es que sea una angustia sin contenido, pues muchas veces es netamente biológica. El problema es que yo me encargo de que los episodios sean aún peores de lo que relamente son porque les pongo de mi propia cosecha. Les agrego uuuuuunnnn contenido realmente del TE-RROR!! Tooooodoooosssss quienes rodean mi vida en esos momentos son los culpables absolutos de mi mal pasar. Las películas que me paso son largometrajes pero con unos tintes de culebrón venezolano que se los encargo, realmente espantosos. Y por más que me han dicho, "no hagas caso de ese contenido porque no es real", suuuuuufro como enferma mientras me  paso tremendos rollos. Obviamente, con esa tremenda película, a esas alturas mi vida queda buena para nada y una inyección letal a la vena en esos momentos no me viene nada de mal... es la mejor solución, créanme. Es increíble como la mente nos puede llegar a enredar de esa manera y nos juega tan malas pasadas. Menos mal que igual algo no le alcanzo a hacer caso, y quizás no lo hago (aunque me creo con puntos y comas todo lo que estoy pensando) porque sé que la angustia es un estado alterado de consciencia y te puede llevar a tomar las peores decisiones de tu vida, incluso llevarte a la muerte. No sé que es, tantos años en terapia, algo me ha quedado, entre ellos, tratar de nunca hacerme caso cuando estoy pensando pelotudeces (que en el momento angustioso que los pienso obviamente no son pelotudeces). Mi "yo sano" con un hilo de voz, sabiendo que no lo estoy escuchando con la atención debida, igual me la tira y me dice: "No te hagas caso, esto pasará, siempre pasa, por lo tanto, tampoco hagas tal de tomar alguna decisión pues terminarás arrepintiéndote y llorando por los rincones o haciendo pedazos a otros que no tiene la culpa de tus males...".

Bueno, así fue mi mañana (no solo la de hoy), desperté con un nudo en la garganta, con toda clase de teorías conspirativas contra mi en la cabeza y las lágrimas tratando de salir desde que desperté hasta que hice todo el recorrido en colectivo a la oficina. Cada vez las podía contener menos. Hasta que llegué a mi oficina y no pude más. Me encerré en la oficina del jefe (que no estaba) y me largué a llorar... ya lo saben, sin razón. Ahí, mi "yo sano" me obligó a tomar el teléfono y llamar a Dr. Emmet (él ya me había dicho que en caso de urgencias así ni dudara en llamarlo). Lo hice, llorando como una Magdalena y el "desgraciado" no me contestó el teléfono... Eran las 10 de la mañana, hora suficiente como para que una persona, un día de semana, ya esté funcionando. Volví a marcar por segunda vez su número, esta vez sollozando, y ¡¡¡nada!!! Desesperadamente le mandé un mensaje de texto para que cachara que era yo la que lo llamaba (él no tiene mi número guardado). Esperé unos minutos que se me hicieron eternos y no recibía respuesta. El dolor de mi angustia me tenía tan mal, tanto así que tuve que insistir por tercera vez y, una vez más, no contestó... Plan B... Llamar a mi psicóloga, Lucienne. Ella de alguna forma haría que mi angustia de alguna manera bajara. Ella sí me contestó (y eso que tiene mi número guardado, así que sabe que algo me podía estar pasando pues solo la llamo en casos extremos). Lo primero que hizo fue obligarme a tomar mi Ravotril, porque con angustia no iba a funcionar en lo absoluto, ni en ese momento ni más tarde. Aunque ella sabe perfectamente que la curva de la angustia es solo eso, una curva que comienza, tiene un peak y baja hasta terminar, por lo que para ella con o sin Ravotril mi angustia finalizaría en algún momento, se demoraría más pero lo haría (lo de la curva ella me enseñó hace años y siempre trato de recordarlo cuando la angustia me invade). Mientras ella me tranquilizaba, justo entró el llamado de Dr. Emmet, me estaba devolviendo la llamada... Aunque no sabía a quien se lo devolvía, solo lo hacía por tener 3 llamados desesperados perdidos en su celular, lo hizo. Se introdujo quien era y me dijo que tenía 3 llamados perdidos de ese número y quería saber de quien era. Cuando le dije quien era, llorando como una Magdalena, lo entendió todo. Me mandó de inmediato a tomarme el Ravotril, lo primero que tenía que hacer era manejar la angustia. Hecho eso estábamos al otro lado. Me indicó la dosis y si no me funcionaba en 45 minutos me tomara otra dosis igual. Lo más importante era que la angustia desapareciera. Hablamos algunas cosas medicamentosas y cortamos. Menos mal que Dr. Emmet con todo lo eminencia que es, es bien comprensivo (o seré un desafío para él en términos médicos??? Quizás, por eso me tiene tanta paciencia). Corté, devolví el llamado a Lucienne, que la había dejado a medio camino con la entrada de la llamada de Dr. Emmet y le conté lo conversado con él. Terminamos de hablar y acto seguido me chanté la dosis del Ravotril que el Dr. me había indicado. Luego me puse a escribir esto que están leyendo... Qué terrible vivir con esto latente, es espantoso, pero así es esta FUCKING y DESGRACIADA angustia, te paraliza y ves tooooodoooo, espantosamente negro, tenebroso... definitivamente horrible!!

Y saben que es lo peor, que hoy, siendo las 17:33 hrs. esto no se me ha pasado en lo absoluto!!

miércoles, 11 de abril de 2012

Capítulo 22: Dicen que la tercera es la vencida... ¿¿Será verdad??

Bueno, bueno... aquí estoy contándoles una vez más que me puse las pilas para dar el examen de grado, la última vez que lo hice fue en junio-julio del año pasado y se los relaté en uno de mis capítulos de este blog: Capítulo 6. Back to school, yeah!!!!. En aquella oportunidad les conté como ha sido mi relación con este tortuoso proceso de estudio para mi examen de grado. Les mencioné ahí que en 2 oportunidades intenté estudiar con la ayuda de unos tutores, muy conocidos en el ambiente y que 6 años después de la primera vez que estuve con ellos se han convertido en una "mini pyme" de la preparación de exámenes de grado. Bueno resulta que por 3ª vez llegué donde ellos. No sé por qué yo insisto si ya los había dejado botado antes, pero como dicen por ahí la tercera es la vencida. Juan José y Camilo, los cabecillas de esta mini empresa, han vuelto a mi vida... Bueno, se preguntarán por qué me volvió todo este afán de estudiar de nuevo...

En enero de este año tuve la grata vivencia de reencontrarme después de algunos años de no vernos con Agustina Pérez-Cotapos, mi gran amiga de la Universidad en que estudié derecho en un comienzo derecho. Con ella vivimos juntas 2 años y ambas nos retiramos de esa universidad. Ella duró un año más que yo ahí, pero terminó más hastiada que yo con el derecho, creo yo. Tanto así que se volvió a Santiago y se metió a estudiar nada más y nada menos que... ¡¡TEATRO!! Yo al menos volví y retomé los estudios en lo mismo pero en otra Universidad... ella si que se nos dispersó, jajajajajaj. Pero que más da, terminó esa carrera y ahora es toda una actriz. Bueno, no contenta con ello, quedó con el bichito del derecho dando vueltas en su cabeza y ¿¿que hizo?? Buscó una universidad y retomó los estudios de derecho. Haciendo alusión a su apellido, se metió a la universidad más cuica del país, a la U. de Los Alpes. Resulta, que los años han pasado y la Agustina ya egresó de la carrera y en marzo de este año se ponía a estudiar para el examen de grado. Y yo, sabiendo como estudiaba y como lo hacíamos las dos en aquellos tiempos le propuse que lo hiciéramos juntas, claramente ella sería mi salvación. Su obsesividad con las cosas que se proponía podía traspasármela a mi y eso me ayudaría muchísimo. De ahí en adelante no nos dejamos de hablar más. Retomamos esa amistad que tuvimos suspendida por algún tiempo y volvimos a vivir nuestras aventuras.

Llegó marzo, yo me fui de vacaciones por una semana al sur del país y a la vuelta comenzamos a unirnos en el estudio con la Agustina. Ella ya había optado por tomar un tutor que la interrogara semanalmente, yo no tenía nada decidido (y menos dinero para hacerlo, jajajajaja). Entonces lo que haríamos era que yo iría a la par que ella en las materias y ella cada semana me interrogaría al día siguiente de la suya. Empecé con mucho entusiasmo a retomar los apuntes, resúmenes, libros y cuadernos. Algunos días nos juntamos a estudiar en mi casa y avanzamos de lo más bien. Entonces fue cuando decidí que no era mala idea volver a retomar a aquellos tutores que hace varios años había dejado de lado. Me conseguí financiamiento y me comuniqué con ellos. Se demoraron como 3 semanas en darme el vamos. Estaban copados. Pero logré obtener un cupo. Yo empecé mis tutorías con 3 semanas de retraso que la Agustina, así que ahora vamos desfasadas y la verdad no sé que tan bueno es eso...  

Ahora les cuento como ha estado funcionando mi cerebrito anímico con todo esto... Lo voy a acusar porque no se ha portado muy bien... Me ha dejado estudiar pero me ha tenido con la depre presente. Debo confesar que he estado bastante desestabilizada. A principios de marzo ya estaba con el ánimo bajo. Dr. Emmet me dió unas pastillitas para ayudarme con la concentración en el estudio pero que tenían el inconveniente de que en determinadas dosis tendían a desestabilizar a una persona con trastorno bipolar. Efectivamente así fue. A la semana, cuando me tocó subir la dosis del medicamento me fui a la cresta... si bien era una bala avanzando con la materia (una vez leí 100 paginas a conciencia de un libro en un día y eso en mi hace años no ocurría). Era una máquina de tragar conocimiento pero la angustia, se las encargo, del TE-RROR!! Dejaba de estudiar y se me venían a la cabeza problemas insignificantes como gigantes, la cabeza la sentía muy agobiada, con el corazón acelerado, me sentía muy mal. La verdad es que por un momento pensé que daba lo mismo como me sintiera lo importante era la forma como estaba avanzando pero a la angustia que tenía le ponía un contenido que me hacía tener más angustia y sentía que el mundo era terrible. Hablé con el Doc. y probé con otro medicamento, el nunca bien ponderado "Ritalín", pero tampoco lo toleré bien. Ahora no sé si todos estos bajones que he tenido han sido producto del desequilibrio que me produjeron esos remedios o simplemente es la época... cambio de estación (recordemos que el año pasado a esta fecha estuve pésimo).

Toda la semana pasada estuve con una depresión espantosa. Llorando mucho, muy angustiada y viendo la vida espantosamente terrible. Lo único que me quita todo eso son los ansiolíticos. Yo en particular, como ya saben, tomo el famoso Ravotril, pero el problema que ellos traen aparejados es que te quitan memoria y eso no sirve mucho para el estudio... Tenía que elegir entre estudiar angustiada o no andar angustiada pero sin poder retener nada. El entusiasmo por avanzar en el estudio no se me quitaba, al menos, pero con ese estado de ánimo imposible lograr un buen resultado. Lamentablemente, igual, tuve que echar mano a los fármacos o si no moría en el intento. Tuve que comunicarme de urgencia con Dr. Emmet y me subió un medicamento y me permitió tomar mis dosis de Ravotril, aunque estudiara, porque él sabe perfectamente que con angustia no se puede vivir. 

Bueno, volvamos a Juan José y Camilo... mis "queridos" interrogadores... Esta semana comencé con mi primera interrogación, todos los lunes tendré que visitarlos. Ellos, obviamente, todavía se acordaban de mi, recuerden que la última vez yo inventé casi una pelea para no seguir con ellos, ¿¿como no se iban a acordar de mi?? Además que era un chiste la seriedad que yo le ponía a sus interrogaciones, jamás los tomé en serio. Estudié durante 2 semanas la materia que entraba para esta primera interrogación. De hecho ellos dejaron que para ésta me entrara más materia que lo que comúnmente ellos interrogan la primera vez pues yo ya lo tenía estudiado. Con todo el panorama anímico que ya les conté, la verdad es que iba a la suerte de la olla a esa interrogación..

Llegó el día. Mi madre creo que prendió todas las velas del departamento y me encomendó a todos los Santos. Quince minutos antes de lo debido llegué a la oficina de ellos. Ufffff, toda una odisea volver a ese lugar... Subir las escaleras de ese edificio, llegar a la puerta, tocar el timbre y que me abriera más encima la puerta Juan José, uno de mis verdugos del pasado, fue recordar como me sentía caminando rumbo al matadero cada vez que iba donde ellos. Lo saludé, obviamente, y me senté en la sala de espera. Entré con un buen capuccino en la mano, comprado en el negocio de al lado, con muuuuuuuuuuuuuuuucha azúcar, tal como me lo indicó Jack, lo recuerdan, verdad??... Sí, porque él se encargó de darme una serie de indicaciones previas, como lo hace un entrenador a su pupilo... me mandó bien recomendada a mi interrogación para que nada saliera mal... (Si, es verdad, mi querido Jack eres un pilar importante en este proceso, gracias por tu empuje... Y no seas mal pensado con lo del empuje, yaaa???). Bueno, sigamos en lo que estábamos. A medida que pasaban los minutos veía como se iban acumulando en ese lugar más personajes como yo. Ahora no solo interrogan los fundadores, hay como 10 más en su "pyme". La empresa ha crecido. Por esa razón, les solicité que fuera uno de ellos 2 quien me interrogara la primera vez pues quería ocupar 5 o 10 minutos de ella para conversar un asunto con ellos. Y así fue. Ese lunes a las 17:00hrs. apareció Camilo llamándome para la interrogación. Un alivio, porque Juan José no digamos que tiene mucha psicología, al menos en aquella época no, no sé si habrá aprendido algo en estos años, jajajajajaja...  Camilo seguía igual, hasta su oficina era la misma de siempre. Me senté frente a él y empezamos una conversación bastante amena. Me volvió a recordar que se acordaba de mi y partió preguntándome por qué los había dejado y nunca había dado el examen. Y así partió mi charla acerca de la bipolaridad... una vez más en mi vida... Bla, bla, bla, bla...

Dejando varios puntos claros como mi tendencia a dejar las cosas que empezaba botadas, efectos que mis medicamentos tienen sobre mi memoria y mis cíclos anímicos, comenzamos la interrogación... Uyyyy, no sé que tan terrible fue, solo sé que mi memoria me traicionó en varias oportunidades. Creo que no demostré nerviosismo (bueno para eso tomo una de mis tantas pastillitas mágicas) y que traté de manejarme lo mejor que pude. Cometí errores, los que no me permitieron continuar a la siguiente etapa (de materia) y quedé bastante atrás con respecto a la Agustina, la que me empuja a estudiar. Pero Camilo tuvo la delicadeza de no mandarme desmotivada para la casa pues me dijo que yo algo tenía avanzado y eran mis habilidades comunicacionales, mi simpatía, el que no generara anticuerpos al interlocutor, que no era fome, en fin, que hablaba como abogado y eso ya era un plus para este proceso. Lo otro se podía arreglar, pero como quien dice, la materia prima ya estaba... No saben el alivio que me dió escuchar esas palabras... ese diagnóstico me dejó tranquila e hizo que volviera a mi casa con una sonrisa en la cara y no derrotada.... 

Bueno no les voy a decir que he logrado retomar el cuaderno para repasar esa materia que tengo que repetir. Sería mentirles decirles que lo único que quiero es ver todos esos esquemas, definiciones y artículos escritos en diferentes colores. Me da angustia cada vez que tomo el cuaderno y por eso ya pedí hora con Dr. Emmet para hoy porque la necesito. Siento que ya estoy dejando botado el proceso una vez más. Trato de enfocarme para estudiar pero siento que lo he visto tantas veces que no puedo avanzar, siento una dispersión absoluta. No quiero dejar esto botado de nuevo, NO, NO y NO... pero ¿¿¿que hago si no logro retomar el estudio???!!! Me angustia esa materia y la cabeza me empieza a hervir, no saben lo espantosa que es esta sensación y, una vez más, la única que me la quita es el Ravotril, pero tomármelo ME QUITA MEMORIA!!! Es un círculo vicioso. Tengo miedo, mucho miedo... quiero lograrlo pero sin morir en el intento... Veamos que me dice Dr. Emmet hoy y crucen los dedos porque yo ya no empiece a inventar excusas para no seguir con lo empezado, por favor...

jueves, 5 de abril de 2012

Sí "DoblePolaridad", es verdad, tienes trastorno bipolar y eso no va a cambiar...


Bastante particular el título de esta entrada, ¿no? Algo me pasó hoy, mi madre escribió una carta agradeciéndonos a sus hijos el lindo momento que pasó en un viaje que hicimos todos juntos. Me hizo llorar con cada una de las palabras que nos dedicó a cada uno. A mi, en particular me dice que trata de entender mi enfermedad y me pide que no deje de luchar, que no baje los brazos pues mi lucha será el premio a mi gran esfuerzo... Ella ha sido capaz de captar lo difícil y cuesta arriba que se me hace vivir la vida día a día... Y lloré más todavía... La verdad es que sentir, querer, amar, vivir, luchar, llorar, enojarse, sufrir, disfrutar, en fin, tooooodooo, de manera tan distinta al resto de los mortales que no sufren con su neuroquímica es del TERROR!!... Trato de creer que soy igual al resto, que lo que tengo no afecta mi vida ni mis relaciones interpersonales, que esto no existe pero, ¿saben?  Creer eso, es todo una gran mentira... Todo, absolutamente todo, lo siento y lo vivo de una manera distinta. Tengo que luchar el doble y hasta el triple por seguir adelante, por no flaquear, por levantarme cada día, porque las cosas no me afecten tanto, por no maldecir diariamente esta vida que me toca vivir y por no odiar lo que soy... Me cuesta mucho y me duele... Me siguen cayendo mis lagrimones mientras escribo, pero esta vez ya no por la carta de mamá sino porque siento mucha pena... 

Diariamente me pregunto si mi vida habría sido distinta si no hubiese tenido esta enfermedad de mierda, si a mis 34 años estaría viviendo la vida que soñé de pequeña y no la que llevo ahora... No saben lo sola que me siento, aunque esté rodeada de gente que me quiere, nadie siente como yo y me siento sola en mi mundo, en el mundo de "DoblePolaridad", el que nadie conoce y es muy difícil de comprender... No saben cuanto daría por volver a nacer pero sin este desorden químico, porque mis problemas sean los de cualquier persona real y no los que se derivan de este trastorno, por reír y llorar en los momentos indicados y en su justa medida. Nadie sabe el infierno que es vivir con esto a cuestas, ni se lo imaginan... insisto hay que tenerlo para entenderlo. 

Y no crean que son solo sensaciones emocionales las que tengo, también son físicas... Cada uno de mis síntomas emocionales se manifiesta de alguna forma física. Mi cabeza es la que más resiente todo esto y yo, de verdad, siento como ella se perturba con cada una de mis emociones. Agota, agota mucho todo esto pues todos los días debo luchar contra mi misma y pucha que cuesta no tirar la esponja... Todos los días trato de poner mi mejor cara al mundo pero la verdad, nadie lo sabe... vivo un calvario por dentro. Me pregunto hasta cuando y ahí es cuando tengo que recordar el título de esta entrada... "Si, es verdad, tienes trastorno bipolar y eso no va a cambiar"... es para siempre...

Estas palabras las escribo hoy, que me siento un tanto deprimida, viendo todo negro y sin la capacidad de ver si quiera si tengo un futuro por delante... Siempre debo recordar que esto no es real, que en otros momentos viviendo las mismas cosas siento todo muy distinto. Lo que cuesta es vivir este vaivén de emociones, que en ciertos momentos me tiene arriba surfeando la ola, en otros sobre la tierra y en otros hundida en el fango. Esta inestabilidad enloquece y no la soporto, porque mi vida se ve tan distinta en cualquiera de las 3 perspectivas que es como convivir con 3 "yos" que se turnan cuando les da la gana por salir... Pero, como ya dije, debo acostumbrarme y no olvidar, que  estoy atrapada por mi biología y TENGO trastorno bipolar... enfermedad que define como actúo y siento en cada momento, pero en absoluto quien soy...