IMPORTANTE

El primer capítulo es "El Diagnóstico", léanlo en orden (junio 2011 en adelante), será más fluido y entretenido para Uds. Que lo disfruten!!
Espero sus comentarios en cada entrada a este blog y trataré siempre de contestarles, apenas los lea lo haré, así que estén atentos... Cualquier consulta o lo que quieran decirme también pueden enviarme un mail a: doblepolaridad@gmail.com, síganme en Twitter: @DoblePolaridad, envía una solicitud de amistad a "Doble Polaridad" en Facebook (http://facebook.com/doblepolaridad), pongan "me gusta" a mi página en facebook: DoblePolaridad o síganme en Instagram @doblepolaridad.

miércoles, 25 de abril de 2012

NOTA...

Ha pasado una semana desde la última vez que escribí... El viernes pasado metí las patas con mi blog y perdí el diseño con el que tanto me había costado dar el año pasado cuando me esmeré en hacer este blog... La foto que está a la izquierda era la protagonista de mi blog y hoy casi no está... Después de este suceso, debo decirles que llegué a odiarlo y pensé no volver a escribir nunca más en él. Sé que él no tiene la culpa de mis torpezas pero me generó un rechazo que recién hasta ahora, que le quité el color negro que le puse en símbolo de luto por haber perdido MI diseño, pude volver a escribir. Me lo lloré todo. Fue horroroso. Fue como si algo le hubiera pasado algo a un hijo, bueno, a uno de mis gatos porque no tengo hijos. Este blog significa mucho para mi. Después de haberme descompensado, descompuesto y desequilibrado durante un período bastante importante de mi vida, lo único que logró mantenerme interesada en algo, en forma continua y sin dejarlo botado fue este blog. Era mi forma de seguir viviendo. A través de éste me mantuve ocupada traspasando mis vivencias a todos quienes sufren lo mismo que yo, a todos aquellos que viven a su alrededor para que los entendieran y todo el que quisiera leerlo. Me hacía sentir útil. Antes de mi blog sentía que no había logrado nada, absolutamente, nada en mis 34 años de vida. Escribir y compartir lo que me pasa me hace sentir viva....

Bueno, y como yo suelo exagerar todo y no veo matices, cuando vi mi blog totalmente distinto al que yo había creado se me vino el mundo encima. Lloré como si hubiera muerto alguien y no veía forma de volver atrás. Intentaba recobrar mi diseño pero la cosa me frustraba cada vez más, no podía hacerlo y sentía una impoteeeeeeencia que no sé como traspasárselas para que me entiendan. Odié "blogger.com", el que crea todo esto, agarré a garabato limpio a esa página web y patadas el computador. Fue espantoso y lo peor es que nadie me entendía. Bueno igual es difícil para cualquier mortal común y corriente entender esto que me pasaba... Sí, era exagerado lo que estaba sintiendo, pero lo sentía... Y lloré, lloré, lloré y lloré hasta que me dio hipo... Y la rabia no se me quitaba con nada, cada vez que me metía a arreglarlo terminaba desconsolada.... hasta ayer. Ayer al menos "algo" lo arreglé, no como estaba antes, pero ya no me da indigestión abrir mi página y escribir en ella... El diseño no es el mismo del que me sentía orgullosa pero no está tan terrible, eso creo.

Sobre mi, les cuento que han pasado algunas cosas, no lo he pasado muy bien, pero eso irá en otra entrada, primero debía contarles esta "tragedia".


martes, 17 de abril de 2012

"Cursando un severo Síndrome de Retiro de medicamento"

Como lo habrán leído en el título, "estoy cursando un severo síndrome de retiro de medicamento", denominado Venlafaxina. Dicho en palabras exactas por mi querido Dr. Emmet, y más simples, ¡¡Estoy sufriendo un síndrome de abstimencia por falta de droooooggaaaa!!!. Que quieren que les diga, lo que me está haciendo pasar este "desgraciado" de mi querido Doc. ("desgraciado" con cariño) por sacarme un med., debo asumirlo, con todas sus letras... ¡¡es del terror...!!! Muchísimo tiempo que no me sentía así por tantos días, creo que hace un año, cuando viví mi última crisis espantosa (la que me hizo volver de Sucupira) y me tuvo muuuuuuy mal. La diferencia es que ahora estoy resguardada por todo un equipo terapéutico que antes no tenía y es producto de algo inducido por un medicamento. 

¿Como les puedo explicar esto que estoy viviendo? Esto ha sido algo así como vivir con un eterno síndrome premenstrual que ya lleva ¡¡5 días sin desaparecer!!! El día miércoles, en mi última sesión, Dr. Emmet fue cuando retiró aquél medicamento... ese que llevaba como 8 o 9 años tomando sin interrupción ... sí, la nunca bien ponderada "venlafaxina" para un bipolar. Se dice que este antidepresivo produce muchos virajes en cuanto a estados de ánimo se trata, por eso no es recomendable que una persona como yo la tome, pero cuando comencé a hacerlo quienes me trataban creían que lo mío se trataba de depresiones y no de un cuadro bipolar. Bueno y como lo que se quiere es que un paciente así ande parejita, y no virando para cualquier estado de ánimo, la idea es darle medicamentos con ese fin. Debo reconocer que muchas veces me lo habían tratado de sacar, pero los resultados habían sido del terroríficos y tenían que volver a reinstalármela. No había caso. Y antes de verme descompensada preferían verme piolita, así que ahí ibamos de vuelta a que la chica lo siguiera tomando. 

La idea de Dr. Emmet, antes de sacármelo por completo era reemplazarlo por un antidepresivo de aquellos que suelen darse a las personas con mi patología, el famoso Wellbutrin (nombre comercial). Por lo tanto, a mi "dieta" medicamentosa me lo agregó 15 días antes de sacarme por completo la venlafaxina. Estuve tomando ambos medicamentos que sirven para el mismo fin (antidepresivos) durante todos esos días. Hasta que llegó el día miércoles pasado y DR. Emmet decidió que era el momento de cortarme definitivamente la Venla y lo hizo. Sin ninguna compasión, me dijo "A partir de mañana dejas definitivamente la venlafaxina, veamos como resulta". Yo como buena y obediente paciente seguí sus indicaciones y a partir del jueves dejó de existir en mi vida y que quieren que les diga, esto ha sido ¡¡¡DEL TE-RROOOOOOOR!!! Me tiene lloriqueando y pasándolo pésimo desde el jueves!!! Jamás pensé que sacarme un medicamento me iba a traer estas consecuencias. Ahora entiendo como sufre un drogadicto cuando le hacen una limpieza y lo privan de su droga!!! Desde el jueves pasado ¡¡no he parado de llorar!!!! Y eso no es síntoma de mi enfermedad, es la consecuencia del retiro de un fucking medicamento que venía tomando hace 8 o 9 años!!! (bueno igual agreguémosle que a mi los cambios de estación del año me producen serios estragos).

Se preguntarán como trato de apaciguar este chaparrón, bueno, como dijo mi doctor, a pura benzodiacepinas!!! Mi fiel compañera el gran Ravotril.... Ya no la estoy tomando como método de SOS, la tengo que tomar todo el día o si no NADIE, ABSOLUTAMENTE, NADIE, me aguanta!!! Ni yo misma. La angustia y todos esos pensamientos terroríficos acerca de mi y mi futuro se apoderan de mi y lloro, lloro, lloro, lloro y lloro como unja Magdalena. El mundo es terrorífico, mi vida es la peor y pensar en mi examen de grado ni hablar, no saben cuantas veces al día pienso en una inyección letal que acabe con todo!!!

Producto de este síndrome de retiro, estoy con "licencia" para no ir a trabajar, pues pasaría la mayor parte de mi día drogada por el Ravotril o si no llorando como si mi vida se fuera a acabar. Desde ayer que no voy a trabajar, y es verdad paso mi día con una dosis alta de benzodiacepinas en mi cuerpo para amortiguar esto (es la única forma de pasarlo dice mi doc.) o si no lloriqueando... VALOOOOOORRRRR!!! 

Lo peor de todo son aquellas personas que me tienen que escuchar o "leer" completamente descompensada, no saben el contenido negativo que le pongo a mi angustia sin sentido... ¿Como chu... me aguantan?? Puedo ser muy agotadora y tienen que pensar lo peor de mi... Bueno, que más da en todo caso, todos ellos ya no dan un peso por mi, la "loquita" ya anda con sus tontertas, se dirán...

Bueno, yo solo tengo fe, que al igual que mi enfermedad, esto que es netamente biológico, se me pase pronto, para retomar mis cuadernos y lograr cumplir toooooodoooosss, absolutamente tooooodosssss esos sueños que están supeditados a este examen de grado... Sé que ya va a pasar, solo debo aguantar el chaparrón de una vez con el cambio de medicamento, ¿¿Qué son 15 días en comparación al resto de mi vida??? NADA... solo debo seguir teniendo paciencia, la cual también se las pido a todos aquellos que están a mi lado... como todo en mi enfermedad, los estados son transitorios... 

viernes, 13 de abril de 2012

LA FUCKING Sra. ANGUSTIA!!!


Hace muchos días que esta sensación viene invadiendo mi vida... comienza en las mañanas y hay veces que no termina nunca hasta que no me "chanto" (meto) un Ravotril en la boca. Aunque lo único que esté añorando es que se vaya este verano, debo confesar que el cambio de estación me está matando... A esto agreguémosle estrés, si pues, mi genial idea de empezar a estudiar para el examen de grado, que aunque me rehúse a creer que ello me genera estrés, la verdad es que al parecer me tiene con los nervios de punta. Tener 800 ojos sobre mi esperando algún resultado, esto es, que no recule, que me mantenga firme, que estudie diariamente, que no saque la vuelta, que no invente otra cosa para dejarlo una vez más sin terminar, en fin, parece que no es algo muy relajador... Además de mis propias  exigencias que me gritan desesperadamente que no afloje para poder tener una vida como la gente... Todos, absolutamente todos, son factores estresores a los que le agrego mi obsesión por no fracasar, esto es, si fallo una vez más en este proceso por dejarlo botado una vez más... 

Estoy cansada de llorar todos los días sin contenido aparente... bueno, se supone que es así y puede que lo sea... Como me lo han repetido, lo más seguro es que sea una angustia sin contenido, pues muchas veces es netamente biológica. El problema es que yo me encargo de que los episodios sean aún peores de lo que relamente son porque les pongo de mi propia cosecha. Les agrego uuuuuunnnn contenido realmente del TE-RROR!! Tooooodoooosssss quienes rodean mi vida en esos momentos son los culpables absolutos de mi mal pasar. Las películas que me paso son largometrajes pero con unos tintes de culebrón venezolano que se los encargo, realmente espantosos. Y por más que me han dicho, "no hagas caso de ese contenido porque no es real", suuuuuufro como enferma mientras me  paso tremendos rollos. Obviamente, con esa tremenda película, a esas alturas mi vida queda buena para nada y una inyección letal a la vena en esos momentos no me viene nada de mal... es la mejor solución, créanme. Es increíble como la mente nos puede llegar a enredar de esa manera y nos juega tan malas pasadas. Menos mal que igual algo no le alcanzo a hacer caso, y quizás no lo hago (aunque me creo con puntos y comas todo lo que estoy pensando) porque sé que la angustia es un estado alterado de consciencia y te puede llevar a tomar las peores decisiones de tu vida, incluso llevarte a la muerte. No sé que es, tantos años en terapia, algo me ha quedado, entre ellos, tratar de nunca hacerme caso cuando estoy pensando pelotudeces (que en el momento angustioso que los pienso obviamente no son pelotudeces). Mi "yo sano" con un hilo de voz, sabiendo que no lo estoy escuchando con la atención debida, igual me la tira y me dice: "No te hagas caso, esto pasará, siempre pasa, por lo tanto, tampoco hagas tal de tomar alguna decisión pues terminarás arrepintiéndote y llorando por los rincones o haciendo pedazos a otros que no tiene la culpa de tus males...".

Bueno, así fue mi mañana (no solo la de hoy), desperté con un nudo en la garganta, con toda clase de teorías conspirativas contra mi en la cabeza y las lágrimas tratando de salir desde que desperté hasta que hice todo el recorrido en colectivo a la oficina. Cada vez las podía contener menos. Hasta que llegué a mi oficina y no pude más. Me encerré en la oficina del jefe (que no estaba) y me largué a llorar... ya lo saben, sin razón. Ahí, mi "yo sano" me obligó a tomar el teléfono y llamar a Dr. Emmet (él ya me había dicho que en caso de urgencias así ni dudara en llamarlo). Lo hice, llorando como una Magdalena y el "desgraciado" no me contestó el teléfono... Eran las 10 de la mañana, hora suficiente como para que una persona, un día de semana, ya esté funcionando. Volví a marcar por segunda vez su número, esta vez sollozando, y ¡¡¡nada!!! Desesperadamente le mandé un mensaje de texto para que cachara que era yo la que lo llamaba (él no tiene mi número guardado). Esperé unos minutos que se me hicieron eternos y no recibía respuesta. El dolor de mi angustia me tenía tan mal, tanto así que tuve que insistir por tercera vez y, una vez más, no contestó... Plan B... Llamar a mi psicóloga, Lucienne. Ella de alguna forma haría que mi angustia de alguna manera bajara. Ella sí me contestó (y eso que tiene mi número guardado, así que sabe que algo me podía estar pasando pues solo la llamo en casos extremos). Lo primero que hizo fue obligarme a tomar mi Ravotril, porque con angustia no iba a funcionar en lo absoluto, ni en ese momento ni más tarde. Aunque ella sabe perfectamente que la curva de la angustia es solo eso, una curva que comienza, tiene un peak y baja hasta terminar, por lo que para ella con o sin Ravotril mi angustia finalizaría en algún momento, se demoraría más pero lo haría (lo de la curva ella me enseñó hace años y siempre trato de recordarlo cuando la angustia me invade). Mientras ella me tranquilizaba, justo entró el llamado de Dr. Emmet, me estaba devolviendo la llamada... Aunque no sabía a quien se lo devolvía, solo lo hacía por tener 3 llamados desesperados perdidos en su celular, lo hizo. Se introdujo quien era y me dijo que tenía 3 llamados perdidos de ese número y quería saber de quien era. Cuando le dije quien era, llorando como una Magdalena, lo entendió todo. Me mandó de inmediato a tomarme el Ravotril, lo primero que tenía que hacer era manejar la angustia. Hecho eso estábamos al otro lado. Me indicó la dosis y si no me funcionaba en 45 minutos me tomara otra dosis igual. Lo más importante era que la angustia desapareciera. Hablamos algunas cosas medicamentosas y cortamos. Menos mal que Dr. Emmet con todo lo eminencia que es, es bien comprensivo (o seré un desafío para él en términos médicos??? Quizás, por eso me tiene tanta paciencia). Corté, devolví el llamado a Lucienne, que la había dejado a medio camino con la entrada de la llamada de Dr. Emmet y le conté lo conversado con él. Terminamos de hablar y acto seguido me chanté la dosis del Ravotril que el Dr. me había indicado. Luego me puse a escribir esto que están leyendo... Qué terrible vivir con esto latente, es espantoso, pero así es esta FUCKING y DESGRACIADA angustia, te paraliza y ves tooooodoooo, espantosamente negro, tenebroso... definitivamente horrible!!

Y saben que es lo peor, que hoy, siendo las 17:33 hrs. esto no se me ha pasado en lo absoluto!!

miércoles, 11 de abril de 2012

Capítulo 22: Dicen que la tercera es la vencida... ¿¿Será verdad??

Bueno, bueno... aquí estoy contándoles una vez más que me puse las pilas para dar el examen de grado, la última vez que lo hice fue en junio-julio del año pasado y se los relaté en uno de mis capítulos de este blog: Capítulo 6. Back to school, yeah!!!!. En aquella oportunidad les conté como ha sido mi relación con este tortuoso proceso de estudio para mi examen de grado. Les mencioné ahí que en 2 oportunidades intenté estudiar con la ayuda de unos tutores, muy conocidos en el ambiente y que 6 años después de la primera vez que estuve con ellos se han convertido en una "mini pyme" de la preparación de exámenes de grado. Bueno resulta que por 3ª vez llegué donde ellos. No sé por qué yo insisto si ya los había dejado botado antes, pero como dicen por ahí la tercera es la vencida. Juan José y Camilo, los cabecillas de esta mini empresa, han vuelto a mi vida... Bueno, se preguntarán por qué me volvió todo este afán de estudiar de nuevo...

En enero de este año tuve la grata vivencia de reencontrarme después de algunos años de no vernos con Agustina Pérez-Cotapos, mi gran amiga de la Universidad en que estudié derecho en un comienzo derecho. Con ella vivimos juntas 2 años y ambas nos retiramos de esa universidad. Ella duró un año más que yo ahí, pero terminó más hastiada que yo con el derecho, creo yo. Tanto así que se volvió a Santiago y se metió a estudiar nada más y nada menos que... ¡¡TEATRO!! Yo al menos volví y retomé los estudios en lo mismo pero en otra Universidad... ella si que se nos dispersó, jajajajajaj. Pero que más da, terminó esa carrera y ahora es toda una actriz. Bueno, no contenta con ello, quedó con el bichito del derecho dando vueltas en su cabeza y ¿¿que hizo?? Buscó una universidad y retomó los estudios de derecho. Haciendo alusión a su apellido, se metió a la universidad más cuica del país, a la U. de Los Alpes. Resulta, que los años han pasado y la Agustina ya egresó de la carrera y en marzo de este año se ponía a estudiar para el examen de grado. Y yo, sabiendo como estudiaba y como lo hacíamos las dos en aquellos tiempos le propuse que lo hiciéramos juntas, claramente ella sería mi salvación. Su obsesividad con las cosas que se proponía podía traspasármela a mi y eso me ayudaría muchísimo. De ahí en adelante no nos dejamos de hablar más. Retomamos esa amistad que tuvimos suspendida por algún tiempo y volvimos a vivir nuestras aventuras.

Llegó marzo, yo me fui de vacaciones por una semana al sur del país y a la vuelta comenzamos a unirnos en el estudio con la Agustina. Ella ya había optado por tomar un tutor que la interrogara semanalmente, yo no tenía nada decidido (y menos dinero para hacerlo, jajajajaja). Entonces lo que haríamos era que yo iría a la par que ella en las materias y ella cada semana me interrogaría al día siguiente de la suya. Empecé con mucho entusiasmo a retomar los apuntes, resúmenes, libros y cuadernos. Algunos días nos juntamos a estudiar en mi casa y avanzamos de lo más bien. Entonces fue cuando decidí que no era mala idea volver a retomar a aquellos tutores que hace varios años había dejado de lado. Me conseguí financiamiento y me comuniqué con ellos. Se demoraron como 3 semanas en darme el vamos. Estaban copados. Pero logré obtener un cupo. Yo empecé mis tutorías con 3 semanas de retraso que la Agustina, así que ahora vamos desfasadas y la verdad no sé que tan bueno es eso...  

Ahora les cuento como ha estado funcionando mi cerebrito anímico con todo esto... Lo voy a acusar porque no se ha portado muy bien... Me ha dejado estudiar pero me ha tenido con la depre presente. Debo confesar que he estado bastante desestabilizada. A principios de marzo ya estaba con el ánimo bajo. Dr. Emmet me dió unas pastillitas para ayudarme con la concentración en el estudio pero que tenían el inconveniente de que en determinadas dosis tendían a desestabilizar a una persona con trastorno bipolar. Efectivamente así fue. A la semana, cuando me tocó subir la dosis del medicamento me fui a la cresta... si bien era una bala avanzando con la materia (una vez leí 100 paginas a conciencia de un libro en un día y eso en mi hace años no ocurría). Era una máquina de tragar conocimiento pero la angustia, se las encargo, del TE-RROR!! Dejaba de estudiar y se me venían a la cabeza problemas insignificantes como gigantes, la cabeza la sentía muy agobiada, con el corazón acelerado, me sentía muy mal. La verdad es que por un momento pensé que daba lo mismo como me sintiera lo importante era la forma como estaba avanzando pero a la angustia que tenía le ponía un contenido que me hacía tener más angustia y sentía que el mundo era terrible. Hablé con el Doc. y probé con otro medicamento, el nunca bien ponderado "Ritalín", pero tampoco lo toleré bien. Ahora no sé si todos estos bajones que he tenido han sido producto del desequilibrio que me produjeron esos remedios o simplemente es la época... cambio de estación (recordemos que el año pasado a esta fecha estuve pésimo).

Toda la semana pasada estuve con una depresión espantosa. Llorando mucho, muy angustiada y viendo la vida espantosamente terrible. Lo único que me quita todo eso son los ansiolíticos. Yo en particular, como ya saben, tomo el famoso Ravotril, pero el problema que ellos traen aparejados es que te quitan memoria y eso no sirve mucho para el estudio... Tenía que elegir entre estudiar angustiada o no andar angustiada pero sin poder retener nada. El entusiasmo por avanzar en el estudio no se me quitaba, al menos, pero con ese estado de ánimo imposible lograr un buen resultado. Lamentablemente, igual, tuve que echar mano a los fármacos o si no moría en el intento. Tuve que comunicarme de urgencia con Dr. Emmet y me subió un medicamento y me permitió tomar mis dosis de Ravotril, aunque estudiara, porque él sabe perfectamente que con angustia no se puede vivir. 

Bueno, volvamos a Juan José y Camilo... mis "queridos" interrogadores... Esta semana comencé con mi primera interrogación, todos los lunes tendré que visitarlos. Ellos, obviamente, todavía se acordaban de mi, recuerden que la última vez yo inventé casi una pelea para no seguir con ellos, ¿¿como no se iban a acordar de mi?? Además que era un chiste la seriedad que yo le ponía a sus interrogaciones, jamás los tomé en serio. Estudié durante 2 semanas la materia que entraba para esta primera interrogación. De hecho ellos dejaron que para ésta me entrara más materia que lo que comúnmente ellos interrogan la primera vez pues yo ya lo tenía estudiado. Con todo el panorama anímico que ya les conté, la verdad es que iba a la suerte de la olla a esa interrogación..

Llegó el día. Mi madre creo que prendió todas las velas del departamento y me encomendó a todos los Santos. Quince minutos antes de lo debido llegué a la oficina de ellos. Ufffff, toda una odisea volver a ese lugar... Subir las escaleras de ese edificio, llegar a la puerta, tocar el timbre y que me abriera más encima la puerta Juan José, uno de mis verdugos del pasado, fue recordar como me sentía caminando rumbo al matadero cada vez que iba donde ellos. Lo saludé, obviamente, y me senté en la sala de espera. Entré con un buen capuccino en la mano, comprado en el negocio de al lado, con muuuuuuuuuuuuuuuucha azúcar, tal como me lo indicó Jack, lo recuerdan, verdad??... Sí, porque él se encargó de darme una serie de indicaciones previas, como lo hace un entrenador a su pupilo... me mandó bien recomendada a mi interrogación para que nada saliera mal... (Si, es verdad, mi querido Jack eres un pilar importante en este proceso, gracias por tu empuje... Y no seas mal pensado con lo del empuje, yaaa???). Bueno, sigamos en lo que estábamos. A medida que pasaban los minutos veía como se iban acumulando en ese lugar más personajes como yo. Ahora no solo interrogan los fundadores, hay como 10 más en su "pyme". La empresa ha crecido. Por esa razón, les solicité que fuera uno de ellos 2 quien me interrogara la primera vez pues quería ocupar 5 o 10 minutos de ella para conversar un asunto con ellos. Y así fue. Ese lunes a las 17:00hrs. apareció Camilo llamándome para la interrogación. Un alivio, porque Juan José no digamos que tiene mucha psicología, al menos en aquella época no, no sé si habrá aprendido algo en estos años, jajajajajaja...  Camilo seguía igual, hasta su oficina era la misma de siempre. Me senté frente a él y empezamos una conversación bastante amena. Me volvió a recordar que se acordaba de mi y partió preguntándome por qué los había dejado y nunca había dado el examen. Y así partió mi charla acerca de la bipolaridad... una vez más en mi vida... Bla, bla, bla, bla...

Dejando varios puntos claros como mi tendencia a dejar las cosas que empezaba botadas, efectos que mis medicamentos tienen sobre mi memoria y mis cíclos anímicos, comenzamos la interrogación... Uyyyy, no sé que tan terrible fue, solo sé que mi memoria me traicionó en varias oportunidades. Creo que no demostré nerviosismo (bueno para eso tomo una de mis tantas pastillitas mágicas) y que traté de manejarme lo mejor que pude. Cometí errores, los que no me permitieron continuar a la siguiente etapa (de materia) y quedé bastante atrás con respecto a la Agustina, la que me empuja a estudiar. Pero Camilo tuvo la delicadeza de no mandarme desmotivada para la casa pues me dijo que yo algo tenía avanzado y eran mis habilidades comunicacionales, mi simpatía, el que no generara anticuerpos al interlocutor, que no era fome, en fin, que hablaba como abogado y eso ya era un plus para este proceso. Lo otro se podía arreglar, pero como quien dice, la materia prima ya estaba... No saben el alivio que me dió escuchar esas palabras... ese diagnóstico me dejó tranquila e hizo que volviera a mi casa con una sonrisa en la cara y no derrotada.... 

Bueno no les voy a decir que he logrado retomar el cuaderno para repasar esa materia que tengo que repetir. Sería mentirles decirles que lo único que quiero es ver todos esos esquemas, definiciones y artículos escritos en diferentes colores. Me da angustia cada vez que tomo el cuaderno y por eso ya pedí hora con Dr. Emmet para hoy porque la necesito. Siento que ya estoy dejando botado el proceso una vez más. Trato de enfocarme para estudiar pero siento que lo he visto tantas veces que no puedo avanzar, siento una dispersión absoluta. No quiero dejar esto botado de nuevo, NO, NO y NO... pero ¿¿¿que hago si no logro retomar el estudio???!!! Me angustia esa materia y la cabeza me empieza a hervir, no saben lo espantosa que es esta sensación y, una vez más, la única que me la quita es el Ravotril, pero tomármelo ME QUITA MEMORIA!!! Es un círculo vicioso. Tengo miedo, mucho miedo... quiero lograrlo pero sin morir en el intento... Veamos que me dice Dr. Emmet hoy y crucen los dedos porque yo ya no empiece a inventar excusas para no seguir con lo empezado, por favor...

jueves, 5 de abril de 2012

Sí "DoblePolaridad", es verdad, tienes trastorno bipolar y eso no va a cambiar...


Bastante particular el título de esta entrada, ¿no? Algo me pasó hoy, mi madre escribió una carta agradeciéndonos a sus hijos el lindo momento que pasó en un viaje que hicimos todos juntos. Me hizo llorar con cada una de las palabras que nos dedicó a cada uno. A mi, en particular me dice que trata de entender mi enfermedad y me pide que no deje de luchar, que no baje los brazos pues mi lucha será el premio a mi gran esfuerzo... Ella ha sido capaz de captar lo difícil y cuesta arriba que se me hace vivir la vida día a día... Y lloré más todavía... La verdad es que sentir, querer, amar, vivir, luchar, llorar, enojarse, sufrir, disfrutar, en fin, tooooodooo, de manera tan distinta al resto de los mortales que no sufren con su neuroquímica es del TERROR!!... Trato de creer que soy igual al resto, que lo que tengo no afecta mi vida ni mis relaciones interpersonales, que esto no existe pero, ¿saben?  Creer eso, es todo una gran mentira... Todo, absolutamente todo, lo siento y lo vivo de una manera distinta. Tengo que luchar el doble y hasta el triple por seguir adelante, por no flaquear, por levantarme cada día, porque las cosas no me afecten tanto, por no maldecir diariamente esta vida que me toca vivir y por no odiar lo que soy... Me cuesta mucho y me duele... Me siguen cayendo mis lagrimones mientras escribo, pero esta vez ya no por la carta de mamá sino porque siento mucha pena... 

Diariamente me pregunto si mi vida habría sido distinta si no hubiese tenido esta enfermedad de mierda, si a mis 34 años estaría viviendo la vida que soñé de pequeña y no la que llevo ahora... No saben lo sola que me siento, aunque esté rodeada de gente que me quiere, nadie siente como yo y me siento sola en mi mundo, en el mundo de "DoblePolaridad", el que nadie conoce y es muy difícil de comprender... No saben cuanto daría por volver a nacer pero sin este desorden químico, porque mis problemas sean los de cualquier persona real y no los que se derivan de este trastorno, por reír y llorar en los momentos indicados y en su justa medida. Nadie sabe el infierno que es vivir con esto a cuestas, ni se lo imaginan... insisto hay que tenerlo para entenderlo. 

Y no crean que son solo sensaciones emocionales las que tengo, también son físicas... Cada uno de mis síntomas emocionales se manifiesta de alguna forma física. Mi cabeza es la que más resiente todo esto y yo, de verdad, siento como ella se perturba con cada una de mis emociones. Agota, agota mucho todo esto pues todos los días debo luchar contra mi misma y pucha que cuesta no tirar la esponja... Todos los días trato de poner mi mejor cara al mundo pero la verdad, nadie lo sabe... vivo un calvario por dentro. Me pregunto hasta cuando y ahí es cuando tengo que recordar el título de esta entrada... "Si, es verdad, tienes trastorno bipolar y eso no va a cambiar"... es para siempre...

Estas palabras las escribo hoy, que me siento un tanto deprimida, viendo todo negro y sin la capacidad de ver si quiera si tengo un futuro por delante... Siempre debo recordar que esto no es real, que en otros momentos viviendo las mismas cosas siento todo muy distinto. Lo que cuesta es vivir este vaivén de emociones, que en ciertos momentos me tiene arriba surfeando la ola, en otros sobre la tierra y en otros hundida en el fango. Esta inestabilidad enloquece y no la soporto, porque mi vida se ve tan distinta en cualquiera de las 3 perspectivas que es como convivir con 3 "yos" que se turnan cuando les da la gana por salir... Pero, como ya dije, debo acostumbrarme y no olvidar, que  estoy atrapada por mi biología y TENGO trastorno bipolar... enfermedad que define como actúo y siento en cada momento, pero en absoluto quien soy... 

viernes, 16 de marzo de 2012

La hipomanía vs. "algo normal" (ya es hora de quererlo, ¿¿no creen??)...

Por el título de esta entrada se estarán preguntando en que locura estoy metida ahora. La verdad es que no estoy metida en nada, en realidad he estado más bien tranquila, quizás hasta sin mucho ánimo de emprender cosas y menos hacer locuras. Por eso creo que me bajó esto de que es hora de algo normal. Pero ¿a qué me refiero con que quiero "algo normal"?? Me refiero a que es hora de dejar de lado las relaciones sin patas ni cabeza y cambiarlas por aquellas que todos conocemos como "normales"... Y ¿qué es eso de "normal"? ¡¡Algo que no se basa en lo puramente sexual!! ¿¿Se entiende?? Quiero tooooooodaaaassss esas cosas mamonas que tiene una relación común y corriente: contención, complicidad, amistad, pasión, proyección... que se traduce en llamarse por teléfono a cualquier hora, verse lo más seguido posible, salir los fines de semana, andar de la manito, hacer planes aunque sea para el día siguiente, hablar de la inmortalidad del cangrejo, cocinar, dormir, llorar y reír juntos... en fin, compartir y hacer todas esas cosas que hacen las parejas normales. 

Bueno y ¿¿¿qué he hecho yo para tener una relación normal??? NADA, absolutamente nada. La última relación "normal" que tuve fue con mi ex marido, la cual terminó hace casi 3 años. Debo decir, la verdad, que mis últimas relaciones han sido bastante "particulares". Han tenido el factor común de haber sido empezadas estando hipomaníaca (incluso maníaca en alguna oportunidad) y como dice mi querida terapeuta Lucienne, tomar decisiones estando en algún estado anímico extremo nunca es bueno y peor es el resultado que de ellas se obtiene. Y que quieren que les diga, tiene tooooooooooooodaaaaa la razón, jajajajaja... Lo bueno es que ahora al menos ya sé porque es que mis relaciones de pareja últimamente no han resultado y terminan siendo un verdadero fracaso. Hay que asumirlo, los parámetros por los que me he guiado últimamente para elegir con quien relacionarme no han sido los más adecuados. Claro, como no, si cuando me pongo a escoger pareja en esas circunstancias lo estoy haciendo en algo así como un estado alterado de conciencia, no estoy en un estado anímico normal y, claramente, es por eso que terminan en lo que terminan todas esas pseudo-relaciones. 

¿Como les explico esto de manera más clara? A ver... Como ya les señalé, cuando he elegido con quien estar este último tiempo mi estado anímico se ha encontrado más bien exaltado y los parámetros que utilizo para ello también lo están y, por ende, no son normales. ¿¿Por qué?? Porque los elijo solo para que cumplan la finalidad que tengo en mente en ese momento y, créanme, que en esos momentos mis finalidades son... ¡¡puramente sexuales!! Jajajajaj...  No analizo nada más allá que no tenga relación con el placer inmediato. Si tienen algo más que aportar a mi vida no alcanzo a verlo pues solo me dejo llevar por esas sensaciones físicas que se me incrementan cuando estoy hipomaníaca. El problema surge cuando al desaparecer mi hipomanía la persona sigue en mi vida y me veo ensartada en una relación absolutamente "sexual" y, además, embarcada en una relación que no llegará jamás a puerto. Es ahí cuando me doy cuenta que "eso", simplemente, no es lo que quiero... Pero no crean que me refiero a la persona en si sino más bien al vínculo creado. Cuando ya estoy "calmadita" me voy dando cuenta que ese sexo loco no es todo lo que quiero en mi vida y lo único que añoro es "algo normal"... Pero, nada que hacer, me lo han repetido una y otra vez: "en estados de crisis nunca debes tomar decisiones" y yo lo primero que hago cuando estoy hipomaníaca es hacerlo. ¡¡Testaruda total!! Empiezo relaciones como si fuera lo más fácil del mundo y solo exijo un requisito... a estas altura ya sabrán cual es ¿¿verdad?? Síiiiiiiii, ese miiiiiiiiismooooo ¡¡"Buen sexo"!! Que profunda ¿no??? Jajajajajaja... Lo peor es que no sé por qué en esas etapas me da por buscar pareja. Me pongo en el mercado y no me es nada difícil encontrar algo y menos que reúna mi "one and only" súper requisito, ¡¡ja!! ¿¿Hasta cuando??!! ¿¿Cómo me va a costar tanto entender que ¡¡el sexo no debe ser el único parámetro en mente para escoger!!!?? Jajajajajajaja... Del terror, ¿no creen? Pero debo asumirlo, eso hago y como es LA instancia en que salgo a buscar y para más remate encuentro, me engancho y los problemas surgen cuando vuelvo a la normalidad y me encuentro con una relación vacía... En realidad, no sé que tan mal escojo, pero si me termino enfrentando a algo que no es lo que quiero y ellos, los personajes elegidos, no tienen la culpa. Ellos no son malos ni malas personas, simplemente ellos, tal como yo lo hice cuando los elegí, buscaron lo mismo que yo... ¡¡SEXO!! y nada más... Y, obviamente, en ese momento, nuestra relación nos era funcional a los 2... después lo deja de ser para mi, dejamos de hablar el mismo idioma... yyyyyyyyyy ¡¡CUECK!! Aparece la peor parte de la relación, cuando empiezan todos los cuestionamientos y angustias porque el personaje no quiere lo mismo que tú y lo sientes cada vez más lejano. Claro ¿¿como no lo vas a sentir lejano si ya dejaste la hipomanía atrás y solo quieres que te regaloneen y estén pendientes de ti como ocurre en cualquier relación normal?? Él no ha cambiado, él sigue queriendo lo mismo que tu querías en un principio, sexo, para lo cual no es necesario un compromiso. La que ha cambiado he sido yo. Sí yo. Yo fui la que volvió al carril de la normalidad donde son otras las necesidades, deseos y sueños... y es obvio que es aquí donde lo empiezo a pasar mal pues por no estar consciente de esta disparidad empiezo a soñar con que esa relación se convierta en una "normal" y, ello, no ocurrirá jamás... Como es lo que tengo frente a mi, es lo que salí a buscar, es a él a quien le quiero cambiar las condiciones, para no darme la lata de salir a buscar de nuevo y, claro, obviamente me frustro. ¿Por qué? Porque ese personaje no fue elegido para convertirse en lo que quiere mi carril equilibrado. Lo elegí para cumplir las expectativas de mi carril hipomaníaco, las que, por lo demás, fueron plenamente cumplidas. No puedo exigir que cumpla las del otro... no sería justo para el otro pues cuando lo encontré y lo puse en mi camino no quería nada de esas cosas que uno se plantea en una relación normal. Por lo tanto, lo más justo es dejar ir al candidato de la hipomanía y encontrar a alguien acorde con el momento en que se siente equilibrio y uno quiere algo normal. A menos que el candidato aquel se haya involucrado lo suficiente y tú hayas hecho el análisis de que a lo mejor lo pueden intentar, ahí ya no es necesario salir a "buscar".

Bueno, luego de toda esta explicación que, por lo demás, yo recién estoy logrando entender, debo decirles que antes siempre creí que era yo la que tenía mal ojo, que era yo quien no lograba consolidar las relaciones que empezaba. Solía culparme y pensar que una brujería había caído sobre mi. Pero con esos parámetros de búsqueda para elegir a los candidatos, la manera light con que comienzo, planteo y vivo esas relaciones, me resulta absolutamente lógico que luego, al salir de la hipomanía, ellas ya no me sirvan. Si pues, yo cambio el switch y suelo querer algo "normal". Recuerden que siempre les he recalcado a Uds. que estar en uno u otro extremo de la bipolaridad es como estar en mundos distintos, paralelos, irreconocibles, sobretodo, cuando nos devolvemos al carril de la "normalidad". Así que lo que quiero y ansío en uno u otro estado es completamente distinto. Por eso no saben el alivio que me produce saber y por fin entender todo esto. ¿Por qué? Porque el "error" se puede enmendar y no significa que siempre, mi vida entera, quedaré entrampada en relaciones de este tipo. ¿¿Qué debo hacer?? Tan solo debo aprender a salir a encontrar a mis futuras parejas mientras esté en estados medios, "normales", nunca maníaca, hipomaníaca o depresiva... solo debo aprender a escoger con quien estar en el momento adecuado... Y debo reconocer que LA vez que así lo hice, me casé y tuve una relación linda y estable de 8 años. Por eso, tal y como dice la Lucienne, mi grave error está en salir a "buscar" pareja cuando estoy hipomaníaca pues cuando estoy en cualquier otro estado me guardo. Ahora entiendo por qué estos últimos casi 3 años, luego de mi separación, todas mis relaciones de pareja han sido un fiasco... sin darme cuenta he salido a "buscar" y he "encontrado" cuando he tenido la hipomanía e, incluso la manía, a flor de piel...

Gracias a esta reflexión, hecha con la ayuda de Lucienne en mi última sesión, hoy estoy tranquila... Ya me había empezado a culpar de mi mal ojo en las relaciones, a angustiarme por cosas que no estaba pudiendo manejar y a querer que lo que tenía iniciado se volviera normal. Hoy me calma saber que no está en mis manos lograr ese último objetivo pues la persona que escogí fue escogida bajo otras condiciones y circunstancias. Lo que hay es lo que construí en mi estado hipomaníaco y lo que construyo desde ahí no es de lo mejor, no tiene bases sólidas, ni patas ni cabeza... fue creado a imagen y semejanza del estado en que estaba... ¿Cómo? De la manera más light y loca que podía ser... Muy entretenida quizás pero lejos de lo que yo realmente quiero para mi cuando salgo de la hipomanía. Entendiendo esta dinámica, simplemente, ya no me puedo frustrar... ¿¿No creen?? Una vez más, volví a lograr entender otro aspecto de mi vida desde la óptica de mi bipolaridad... 

sábado, 3 de marzo de 2012

No fui a trabajar porque estaba enferma... ¿De qué?

Anteayer, jueves, no fui a trabajar... Se preguntarán por qué... No me fui de parranada ni quise darme el día libre, solo estaba enferma... Bueno, uno suele faltar al trabajo porque está en esa condición y yo lo estuve, el problema es contestarle a otra persona la pregunta de qué estuviste enferma. Mi enfermedad es intangible... Y por ser así es difícil responder de qué exactamente fue de lo que te enfermaste. Si me preguntan no me queda otra que responderles que me enfermé del estómago, de una gripe fulminante o que un cuadro febril me atacó de la nada, pero la verdad es que mi enfermedad es crónica y a veces tengo crisis y esas crisis solo las comprende alguien que sufre de lo mismo que yo... El jueves tuve una aguda crisis de angustia que me paralizó, crisis que sufría casi a diario por las mañanas antes de ser diagnosticada y tratada... Hoy se manifiesta de vez en cuando pero cuando aparece siento que voy a morir... El día anterior ya me había estado sintiendo un poco mal, incluso algo de fiebre tuve, muy poca pero significativa para mi pero no le di importancia. Sin embargo, este último tiempo había estado apareciendo la angustia más seguido de lo que había estado sucediendo en los últimos 9 meses. De hecho la angustia mañanera, esa que me inmoviliza, la peor de todas, no había aparecido hacía muuuuuuuuucho tiempo. Pero anteayer se presentó de nuevo frente a mi y fue horroroso. Me paralizó, me volvió a mostrar el mundo espantosamente horrible y un dolor intangible invadía mi cuerpo y mi mente. Intenté que ella no me venciera. Me levanté de la cama y fui hacia la ducha. Me bañé, pero no pude más de ese "dolor". Salí de ahí y no hice más que volver a ponerme el pijama y acostarme de nuevo. Cerrar mis ojos y tratar de dormir era lo único que me podía sacar de ahí.  No pude salir de la casa y ante eso mi única alternativa era reportarme enferma en el trabajo, y como ya les dije, cerrar los ojos y olvidarme de ese dolor durmiendo...

Nadie normal, que no sufra de lo mismo que yo, es capaz de definir lo que siento y que eso era como sentirse enferma... Para cualquiera eso sería solo un capricho incapaz de paralizar a nadie. Para el resto está en uno salir de ese estado y no es un motivo para reportarse enferma ni menos insinuar que uno lo estaba. Para aquellos que no saben lo que es esto, créanme que no hay medicamento que lo sane, solo esperar que pase. Para el común de los mortales solo la razón es capaz de sacarte de ahí y no hay persona que no pueda hacerlo. Pero, la verdad, es que quizás en esos momentos pierdo la razón porque no hay nada que me quite esa opresión en el pecho ni esa sensación desagradable de la crisis. Les cuento que esas crisis son la manifestación de mi enfermedad crónica y latente, que no olvidemos es biológica y no psicológica. Esta enfermedad la tengo en mis genes, está estampada ahí... La que me hace tener estos episodios es mi maldita biología y no un hecho o circunstancia puntual de la vida... Aparece cuando uno menos los espera, sin avisar y muchas veces sin que nada lo gatille. Para mi estar así, paralizarme como lo hago en esos estados es como estar envuelta en un cuadro febril que te hace delirar y que solo debes esperar que la fiebre baje para sentirte bien. Yo tengo que recurrir a mi médico y a mis medicamentos para bajar esa fiebre y terminar con ese delirio que se apodera de mi cabeza haciéndome sentir que todo está mal. Cuando tienes mucha fiebre, el cuerpo entero te duele, no quieres abrir los ojos ni siquiera para ver televisión... A mi me pasa lo mismo cuando me viene una crisis, llamémosla, "bipolar". Me retuerzo de dolor, de malestar generalizado y ello es solo manifestación de mi enfermedad crónica, sin cura aún, siempre latente esperando verme desvalida para atacar. La verdad es que no sé como más explicarles que lo que me ocurre en esos casos es tan enfermedad como cualquier otra que te impide seguir con tu rutina y te bota a la cama. Pero como nadie es capaz de entenderlo, lo mejor es decir que faltaste a trabajar porque te atacó un feroz dolor de estómago, un resfrío fulminante o una fiebre inexplicable, nadie podría llegar a visualizar que el trastorno bipolar también te produce malestares y se manifiesta también en la forma de enfermedad o dolencia.

Mi dolencia como manifestación del TAB, a diferencia de muchas otras, desaparece de la nada. Solo hay que tener paciencia y esperar a que se desvanezca. Hay que tomar medicamentos si, pero son solo paliativos porque no atacan directamente la enfermedad solo hacen más llevadero esto que me acompañara toda la vida. Mi biología me hizo así y así como cualquier otra enfermedad crónica ésta también duele cuando se manifiesta, no en forma tangible, pero duele igual o incluso más que cualquier otra dolencia física de la que tenemos registro en nuestras cabezas. Yo soy capaz de retorcerme en la cama de "dolor", de no saber que hacer para quitármela de encima. Es inhabilitante, invalidante, paralizante cuando te ataca. Es muy difícil de comprender si nunca la has sufrido por eso debes guardar silencio porque nadie cree que algo así sea capaz de comportarse como cualquier otra dolencia o enfermedad... Para el resto estás loca si no eres capaz de manejarla pero la verdad no saben lo que es esto y no le deseo ni a mi peor enemigo sufrir algo así, sobretodo cuando también pasas a ser a ser un incomprendido...

Antes de terminar, sé que hay una persona que podría sentirse o enojarse un poco conmigo pues le dije que mi dolencia había sido una fiebre alta que me atacó y nada relacionado con mi bipolaridad... Si lo hice fue porque estoy cansada de que ella me ataque (mi TAB) y no quiero que se cansen de escucharme quejar de esto que me pasa. Jack, sorry, si te mentí fue porque es difícil vivir con esto y si tu no lo tienes serías incapaz de entender que algo así me dejó sin ir un día a trabajar...

miércoles, 22 de febrero de 2012

Capítulo 21. Mi reencuentro con Sucupira...

Bueno, bueno, aquí estoy, ya han pasado un par de semanas desde que fui a Sucupira y ahora solo me queda hacerles el recuento de lo que fue ese episodio, será casi como una bitácora de barco este relato...

El día del viaje anduve muy ansiosa, fue un día viernes. De hecho ese día casi no viajamos. Cuando quedaban pocas horas para emprender el viaje me llama mi padre para decirme que una de mis sobrinas (con quienes viajaríamos ese día) se había enfermado. El viaje casi se frustra por motivos ajenos a mi voluntad lo que para mi significaba una señal divina de que ir a Sucupira no estaba siendo una opción válida. Sentía dentro de mi que si ese día no viajaba no debía hacerlo nunca, al menos no dentro de este verano. Como todo pasa por algo, me dije, se me estaba enviando la señal que las cosas no se estaban dando a mi favor para que yo fuera de vuelta a ese odiado y amado pueblo. Por un lado, debo decirles, me sentí aliviada. La ansiedad bajó y todo volvió a la normalidad. Sabía que no tenía que forzar nada, si las cosas no se estaban dando definitivamente era por algo... Frase muy cliché pero también bastante verdadera.

Finalmente, no pasó nada. Todo siguió igual. La Ignacia no estaba tan enferma como creíamos así que todo continuó tal y como estaba planeado. Por lo tanto, ese alivio momentáneo, señoras y señores, se fue a las pailas. Ya no había ninguna señal negativa. Los planes seguían tal y como se habían pensado y así volvieron los nervios, la angustia y la ansiedad que me había acompañado desde que había decidido ir.

Tipo 4 de la tarde mi padre pasó por la oficina a buscarme junto con la Ignacia (15 años) y la Ma. Jesús (11 años), mis sobrinas. Cómo sabía que viajaría con ellas, había preparado el mejor CD para que nos acompañara en el camino... Nos fuimos todo el viaje escuchando el súper CD "Radio Disney" que había grabado con todo mi cariño para hacerles el viaje más grato a mis lindas "sobris". Le dimos ocho mil vueltas al CD. Cantamos todo el camino Rihanna, Adele, Jessie J., Shakira, Bruno Mars, Collbie Caillat, y muchos más. Dejamos a mi papá "guatón" con nuestra música, pero como iba con sus princesitas, no tuvo otra que acatar y aprenderse las canciones, jajajajaja... La pobre Ignacia igual se vino quejando de su dolor de estómago casi todo el camino, de hecho casi no habló durante el viaje, signo revelador de que de verdad se sentía mal ya que es muuuuuuy difícil hacerla callar, jajajajaja.

Llegamos a la gran Sucupira tipo 9:30 de la noche. Habíamos hecho un par de paradas durante el camino lo que demoró un poco más de lo presupuestado nuestra llegada. Durante el camino ya venía haciendo mis conexiones para ver que había organizado para mi llegada al pueblo. Allá me estaba esperando la Marcela, señora de mi primo Andrés, que estaban de paso también pues venían desde Puerto Monck a pasar unos días a Sucupira (de hecho fue la Marcela la que me convenció de viajar así aprovechaba de compartir con ellos). La Marce me pasó a buscar tipo 10:30pm a la cabaña de mis papás y nos fuimos derechito al Restobar "La Playa", que se encuentra frente al mar, y que le pertenece a mi tía Marie y mis primos Lucas y Martín (y que es administrado por este último). Ahí estaban disfrutando de un asadito junto con otros primos. Me puse al día sobre la vida con ellos y la cosa terminó tipo 1.30am. A esa hora, con la Marce no teníamos ni una gana de irnos a acostar por lo que decidimos quedarnos copuchando. Primero nos íbamos a ir a su cabaña pero optamos por quedarnos un rato más en el Restobar "La Playa". Compramos unos cigarritos y allá fuimos a dar por un par de horitas más. Me encontré con mi queridísima prima Amanda (señora de Akrim, ya les hablé de ellos en un capítulo anterior: "El tour del carrete, farra, parranda y/u/o bacilón un día de semana cualquiera...") y mi prima Bernardita. Luego apareció mi amiga Cata, a quien no veía desde que me había desaparecido de Sucupira. Fue super lindo reencontrarme con ella ya que mientras estuve en ese pueblo ella y yo estrechamos grandes lazos de amistad. Al final nos fuimos a acostar como a las 3:30am. Lo pasamos muy bien y yo me sentí en casa de nuevo.

Al día siguiente la idea era ir a la playa, había que llegar con un bronceado fascinante a la capital. El problema es que ese sábado el tiempo no nos acompañó, amaneció nublado ¡¡cueck!! Por lo que al levantarnos lo que hicimos con las niñitas fue ir a recorrer el pueblo para que saludaran a todas las tías (tías mías y tías abuelas de ellas). Primero partimos por el "Supermercado Al-Khabib" del cual es propietaria mi madre junto a sus hermanas. Este negocio perteneció a mi abuelo y creo que se mantiene abierto en honor a él. Fácil, este lugar tiene unos 60 años de vida, así que como verán hay tradición de por medio que lo hace seguir en pie. Saludamos, les hice un tour a mis sobrinas para que vieran como había quedado la casa familiar por dentro luego del terremoto de febrero del 2010 (lo que quedó de casa y que está pegada al negocio), de ahí nos fuimos. Seguimos nuestro recorrido hacia el Restobar "La Rotonada" del cual es dueña mi tía Marie y mis primos Lucas y Martín, solo que este lo administran mi tía y Lucas. Allá llegamos a saludar. Fue tan lindo verla. Aunque pasó gran parte del invierno con nosotros en la capital fue hermoso reencontrarme con ella ya que como se los he repetido mil veces a ella la quiero mucho y le debo hasta mi vida. De ahí las llevé donde mi primo Martín para que vieran el Restobar "La Playa". Las niñas lo saludaron y acordaron juntarse después de almuerzo con la hija de Martín, la Maite. Hasta ahí todo fue resultando de maravillas en mi reencuentro con este lugar. Todo lo sentí armonioso y solo me había topado con las personas indicada. Nadie indeseado, solo gente que me daba gusto ver. Luego nos fuimos a almorzar. Debo decir que ese fin de semana fui la mejor tía Disney que alguien pudiera tener. Fuimos donde ellas quisieron ir y como lo paso tan bien con ellas y ellas conmigo que nunca llegó a ser un sacrificio salir juntas.

Bueno, esa tarde las llevé a que se juntaran con la Maite en el Restobar "La Playa". Estando allá llamé a la Marcela para que llevara a sus hijos también al lugar y nosotras aprovecháramos de copuchar mientras ellos se divertían. Ahí estuvimos un par de horas y al rato después nos cambiamos de locación. Nos fuimos al otro Restobar, a "La Rotonda". Todos los niños se reunieron ahí con sus padres. Incluso llegó otra sobrina más, la Francisca, que se unió al clan de mis sobrinas. Una vez aquí, compartiendo con el familión, hizo su entrada magistral mi ultra gran partner... Benjamín... Con él, el verano del 2010 pasamos a integrar junto con mi amiga Dominga (quien pasó sus vacaciones en Sucupira ese año) el "grupo de los Dispersos". Ya se imaginarán, solo con el nombre, como era ese trío, éramos del ¡¡terror!! jajajaj... Ese verano lo pasamos a toda raja... Andábamos para todas partes juntos. Armando carretes, desorden, junteos, siguiendo noches de largo puro pelando el cable, en fin... Ahí nació una amistad muy entretenida entre nosotros que perdura hasta el día de hoy. Bueno, la cosa es que llegó este personaje y no nos separamos más, como en los viejos tiempos. Además que él es tío de la Maite así que aprovechamos de sacar a pasear a todas las sobrinas juntos. Se llevó tan bien con las mías que ellas lo amaron, tanto así que empezaron una campaña para que Benjamín y yo pololearamos (tuviéramos una relación sentimental). Querían que él pasase a ser parte de la familia, de hecho tenían todo un plan para que casi nos termináramos casando, jajajajaja... pero yo les respondí que eso sería imposible pues en la situación en que estábamos, entre los dos no hacíamos uno. Nos moriríamos de hambre pues el estaba sin pega y yo con lo que ganaba no me alcanzaba ni para mi. Ahí saltó la Ignacia, con sus aires de diva y de grandeza, respondiéndome que como ella iba a ser famosa ella nos mantendría así que no había posibilidad de que nos negáramos a estar juntos. Ella en su cabecita ya había ideado toda una solución. Bueno, por detrás estaba la Jechu asuzando todo lo que decía su hermana, estaba absolutamente de acuerdo haciéndole barra a esta proposición. La verdad es que son muy chistosas mis sobris, por eso las adoro. Pero les cuento la firme... Con el Benja tuvimos onda el año 2010, fue algo muy pasajero y yo no lo continué porque me di cuenta que mis intereses seguían en otro lado. Él no lo sabía, pero yo estaba en líos de pantalones con Tomás de quien les conté hace unas entradas atrás (Capítulo 16. "Por qué los hombres aman a las Cabronas" escrito por Sherry Argov y puesto en práctica por DoblePolaridad...). Cuando se enteró meses después de esta situación, le herí profundamente su orgullo, casi me quiso matar, jajajaja.... Se sintió terriblemente engañado por mi pues creyó que yo había jugado a 2 bandos pero eso no había sido así pues cuando tuvimos onda yo estaba terminada con el personaje, bueno, estaba en algo así como en un receso. Claro que a él, hasta el día de hoy nadie le saca de su cabeza que fui una traidora y la peor de las mujeres por haberlo engañado, jajajajaja... pero en el fondo igual nos seguimos queriendo mucho como amigos hasta el día de hoy. Si,es verdad, le maté un poco el orgullo porque él no cachaba nada de esa otra relación que tenía con Tomás (persona que él conocía y nunca se imaginó que podía tener algo conmigo). Simplemente se sintió haciendo el loco pero eso ya fue un traspiés solucionado, ya no hay rencores si es que los hubo. Nunca dejamos de hablarnos por eso, solo terminamos riéndonos de toda la situación (aunque yo sé que en el fondo de su ser todavía tiene su yayita escondida, jajajajaj). En todo caso,  bruja que es la Ignacia, me preguntó si de verdad nunca había pasado nada entre nosotros. No sé ni como se lo imaginó porque nosotros nos tratamos muy partners, dermasiado como amigos. Yo obviamente se lo negué. El problema va a ser cuando lea esta entrada y se enteré que su adorada tía  le echó una mentirilla blanca para que no la siguiera molestando, ja!

Bueno, la verdad es que lo pasamos muy bien con ellas y el Benja incluido. Nos enganchó en todo y a todas partes y eso se agreadece. Él también tiene harta paciencia con los niños y adora a su sobrina, por eso se acopló tan bien con nosotras. Por eso tampoco culpo a mis sobris de que nos hayan querido emparejar, la verdad es que lo pasamos muy bien de tíos Disney (si hasta sesión de fotos les hizo, no ven que es fotógrafo...). Terminamos andando a caballo con las niñas en la playa. El Benja y yo hicimos la dupla perfecta como tíos.

Continuando con el hilo de esta bitácora, esa noche, después del reencuentro con el Benja en el Restobar "La Rotonda", en la noche, llevamos a las niñas a la plaza donde se deleitaron recorriendo la feria artesanal, comprándose las primeras tonteras que se les ocurrió en los puestos artesanales (bueno yo también caí en la tentación y me compré un vestido, jajajaja). Jugamos taca taca y esas cosas que se hacen en las plazas de los pueblos pequeños en verano. El Benja se encontró con unos amigos con quienes más tarde también compartimos. Llegó la hora de partir y el Benja y sus amigos se fueron caminando rumbo al Restobar "La Rotonda". Yo partí detrasito, en auto, con mi séquito de sobrinas, claro que previa parada en la casa de la Maite que estaba muerta de sueño y quería irse a su cama directo a dormir. Al resto me las llevé al restobar, nunca tan mala onda la tía Disney de llevarlas de vuelta a la casa tan temprano.

Llegamos allá y había un ambiente muy choro con mis primos, Fâdel, Mukhtar, Andrés y Lucas, todos hijos de la Tiá Marie que también compartía con nosotros, las respectivas señoras de algunos y mi primo político que es parte de la familia hace como 30 años, Armando (casado con mi prima Angélica). En otra mesa estaba instalado el Benja con sus amigos, así que durante la noche tuve que repartirme entre ambos lugares. Yo, que quieren que les diga, estaba en toda mi salsa, tomándome mis buenos whiskachos auspiciados por la casa y mis primos, con buena compañía y muy grato ambiente. 

En la mesa de mis primos, la Marce y Andrés comunicaron que se casarían y cuando lo harían. Por fin después de muchos años juntos y 3 hijos a cuestas se pusieron de acuerdo para pisar el palito. La fecha elegida fue abril, así que todos los presentes tuvimos que agendar el evento. Por otro lado, conversando sobre la forma de reunir a la familia se me encomendó la misión de organizar una "primotón" para juntar a  todos los primos y sus respectivas familias. Con calendario en mano, decidimos que ésta la haríamos en octubre en el mismísimo Sucupira. Serìa todo un evento y yo me encargaría de que fuere el gran evento gran del año. Lo tendré que organizar a toda raja y como mi poder de convocatoria es alto fui la elegida para hacerlo. Como verán,  en esa sobremesa sacamos varios eventos importantes en limpio. Yo prometí poner todo de mi parte para que todo saliera de maravillas.

Bueno, como ya les comenté, esa noche me repartí entre la mesa de mis primos y la del Benja, que cada cierto rato me reprochaba que no compartía con él, decía que lo tenía botado. La verdad es que lo pasé muy bien esa noche. Excepto por un par de personas que no me hubiese gustado encontrarme, eran de aquellos que me provocan esa sensación de angustia luego de me partida de Sucupira. Pero había que ser digna porque lamentablemente son parientes míos, uno de ellos el Trolo, el médico del pueblo y que en el incidente de mi intento de borrarme con Ravotril no hizo nada y pudo haber hecho que esto no lo contara, pues como me dijeron mis médicos después esa dosis me podría haber matado. De ahí que le tengo fobia pues entendí de que a pesar de ser mi familia a él le importó un pepino si yo moría o no. Aparte de ese impasse, insisto, lo pasé muy bien esa noche. Con el Benja nos quedamos hasta el final echando la talla, hasta que las velas no ardieron. A las 6 de la mañana emprendímos la retirada a nuestros hogares, Había sido una interesante noche de juerga a puro whiscacho, en este mi querido pueblo de Sucupira. No vayan a creer que mis sobrinas se quedaron hasta esas horas de la madrugada carreteando conmigo. Nunca tan irresponsable la tía. Tipo 12:30am mi papá ya me llamó para darme la orden de que las fuera a dejar a la casa. Las llevé con su prima Francisca y allí carretearon comiendo pizza que la tia Marie les mandó a ellas y su nieta Francisca. Nunca tan descriteriada. Yo conozco sus límites y ni por si acaso las habría dejado quedarse conmigo hasta tan tarde, ahí me sale el instinto maternal absoluto.

Al día siguiente el día amaneció maravilloso, lista para tomar sol. Supuestamente ese día me devolvía a la capital con la Marce, Andrés y su prole. Pero ellos salieron muy temprano, no había posibilidad de aprovechar el día. Así que decidí sacar pasaje en bus y viajar a las 6 de la mañana del día lunes para llegar directo a trabajar mi medio día de pega. Al final por unos entuertos que hizo mi papá con mi hermano Máximo terminé cambiando los planes para viajar el día martes en la madrugada, debiéndole a él un día de trabajo que con posterioridad (esta semana) le devolvería. 

Esa tarde fuimos a la playa. Fuimos con la Ignacia, la Jechu, la Maite, la Francisca y obviamente el Benja. Nos instalamos en la playa. Compramos cabritas, maní y dulces al señor vendedor ambulante clasicón playero. El Benja estuvo un rato acompañándonos ahí, llevó a la Maite a mojarse las patitas al mar y se echó un rato con nosotras. Mientras, las más grandes hacían planes par ir a andar a caballo nuevamente. Yo simplemente me eché a dormir una siesta, en el intertanto ellas se fueron a cabalgar finalmente. La Maite me acompañó en mi siesta y el Benja nos abandonó un rato y se fue a dar una vuelta por el restobar "La Playa". Cuando desperté y llegaron las niñas de su vuelta a caballo nos fuimos a incorporar al mini carrete que ya se había armado en el restobar junto a mis primos y unos amigos. Mis sobrinas y sus secuaces armaron su carrete aparte. Estuvo muy entretenida esa tarde, compartiendo un ponchecito de papaya y un rico ceviche frente al mar. Nos quedamos ahí hasta que llegó la hora de ir a abigarse porque allá las tardes y las noches son bastante heladas. Me llevé a todo el séquito de sobrinas a mi casa (la cabaña de mis papás). Ahí cada una se ducho, abrigó y arregló para volver a salir. Nos demoramos su resto pero cuando volvimos todavía había un ambiente grato en el restobar. Estaban hasta mis papás ahí y me encontré nuevamente con mi gran amiga la Cata. Ella estaba con una amiga compartiendo un ponche de durazno. Bueno, comprenderán que no me quedó otra que acompañarlas con su trago, ja!. Nos quedamos ahí echando la talla con el Benja, mi primo Martín, la Cata y otro amigo. Mis papás se terminaron llevando a las niñas de paseo a la plaza y luego a comer pizza al otro restobar, a "La Rotonda". Nosotros hicimos fueguito en la parrilla y nos comimos unos ricos pescados, pollitos y longanizas a las brasas, como en los viejos tiempos. Conversamos largamente y nos reímos mucho. Hasta que la Cata tuvo que emprender la retirada pues al otro día le tocaba trabajar. La fui a dejar a su casa en auto y volví a compartir con Martín y el Benja. Intentamos quedarnos ahí hasta tipo 2.30am, era día domingo por lo que la farra no era necesario que durara hasta altas horas de la madrugada. Decidimos irnos con el Benja pero nos dio pena dejar que Martín se volvería en bicicleta solo hasta su casa. Ya estaba cansado y lo único que él quería era cerrar el local para irse a descansar. Estaba en eso cuando un trío de huasos (autóctonos de la zona) se estaciona y se baja de una camioneta. Ellos eran de ese tipo de  personas, bien de pueblo, que en lugares como el restobar se sienten en corral ajeno pero que con sus tragos encima entran a cualquier parte con tal de seguir la fiesta. De primera se sintieron ofendidos de que mi primo les dijera que ya estaba cerrando el local. Pensaron que él lo estaba cerrando porque ellos venían llegando. Para no irse en mala los dejó entrar un rato y nosotros con el Benja fuimos a su rescate. Craso error. Por hacer causa común con Martín y no hacer sentir a mal a la clientela que había entrado nos tuvimos que mamar 2 horas más de conversación con estos personajes. Todo para que se sintieran a gusto en un lugar. Finalmente llegué a las 4:30am a mi casa, me quería matar porque al otro día me tenía que levantar temprano pues había invitado a la Cata y su amiga a almorzar a mi casa. No logré despertarme y solo atiné un poco antes de la 1, hora en que ellas llegarían, a mandarles un mensaje que iba a ser imposible comer juntas por mi situación, no podía despegar mis ojos, jajajajaja... 

Ese día lunes fue del terror, me sentí pésimo pero no de caña, sino de ánimo. No quería nada con la gente, que me hablaran menos. De echo ese día no hubo tía Disney, mi papá fue quien se encargó de llevar a mis sobrinas (nietas de él) a la playa y salir con ellas. Yo no quería más guerra, solo quería volver a mi casa... Obviamente todo eso fue producto del trasnoche, trago y juerga que había tenido los últimos 3 días seguidos. Esos desordenes me hacen pésimo sobretodo cuando ya la hipomanía está en retirada... Ese día no valía un peso... 

 La verdad es que no tengo nada que decir. Lo pasé muy bien, me olvidé por un rato lo que había significado ese lugar para mi y solo recordé cosas lindas. Hice lo mismo de siempre, me adapté a lo que siempre hacía en el lugar. Carretié viernes, sábado y domingo (el lunes solo salí a despedirme pues me volvía en bus al día siguiente a las 6 de la mañana para llegar directo a trabajar) como siempre lo hacía cuando estaba allá. Además tuve la fortuna de coincidir con el Benja pues siempre lo pasamos muy bien, hacemos muy buena dupla y debo decir que él junto con mis sobrinas hicieron de mi fin de semana en Sucupira el ideal. Logré matar algo el cuco, al menos con el lugar lo maté completamente. Quizás me faltó matarlo con determinadas personas que tuve la dicha de no ver... pero no es necesario vivir todas las experiencias extremas de una sola vez, jajajajaja...

Solo les puedo decir que en un comienzo no me quería venir, quería volver a quedarme ahí eternamente como lo hice alguna vez. Había vuelto a sentir esa familiaridad que ese lugar siempre me había brindado. Estuve bien blindada, solo vi a gente que yo quería ver (solo un par de indeseables que no puedes evitar ver) y la familia. Pero igual me descompensé... Como les conté ya al día lunes no quería más guerra... me quería puro volver... Y ya al día martes estaba ultradescompensada y comencé a vivir una semana del terror que terminó con esa entrada que escribí donde "sencillamente no me sentía nada de bien"... Fue espantoso pero ya hoy me siento bien nuevamente, más equilibrada y centrada. Ya no me encuentro tendiendo hacia ningún polo, estoy tranquila. Ahora veamos si seré capaz de volver a ir y no regresar descompensada como lo hice esta vez y volver más encantada con el lugar de lo que regresé ahora... Veamos que pasa.

miércoles, 15 de febrero de 2012

Siempre es un estado momentáneo...

En la última entrada, la que subí anoche: "Simplemente no me siento nada de bien...", describí un estado del terror, espantosamente negro y polarizado... La escribí para darme cuenta con posterioridad que son estados momentáneos, que no son eternos, que pasan... Hoy me siento mucho mejor, abrí los ojos y me levanté como todos los días para ir a trabajar y sin asco como creí ayer que lo haría (de hecho anoche pensé seriamente en no venir al laburo, me daba lo mismo faltar, tan mal me sentía que no me creí capaz de levantarme).

Si se fijan, lo que escribí ayer era para asustar a cualquiera, menos mal que no le fui a decir a mi padre todo lo mal que me sentía porque no habría sido capaz de dejarme sola nuevamente. No habría viajado y lo habría dejado muy preocupado. Hoy miro hacia atrás y hasta me cuesta empatizar con esa otra yo que no quería nada con la vida... Es tan difícil vivir con esto, sobretodo cuando te cuesta recordar, cuando te encuentras en alguno de estos estados anímicos alterados, que ellos no son eternos, que son por un rato y pasarán... Son mis fantasmas con los que tengo que aprender a convivir que tengo que dejar a un lado, ignorarlos, como en la película "Una mente brillante"... Esto es lo que siempre me dice un amigo virtual que tengo y es verdad... El problema es que sientes tan vividamente las emociones del momento que te cuesta mucho darte cuenta que no te sentirás así toda la vida, que en cualquier momento te cambiarás de carril y volverás a un estado más o menos normal que te hará ver los matices y no los extremos... Es increíble lo que hace la lucidez, lo que es ver las cosas con claridad y no nublado, teñido de toda esa negrura que un odioso estado de ánimo te hace ver...

Hoy la vida es mucho más linda y esto es lo que tengo que recordar cuando me nubla una emoción como la de anoche. Y ¿qué es lo que tengo que recordar? Que siempre sale el sol... que los estados son momentáneos y no eternos como creo cuando los estoy viviendo... Que la vida es un millón de veces más linda de lo que la ves y cualquier disparate que cometa cuando esté así siempre me arrepentiré... Por eso debo mantenerme quieta, sin hacer locuras pues lo más seguro es que eso no es lo que querría en un estado normal y si actúo podría llegar a ser demasiado tarde para arrepentirse después... Es difícil no dejarte llevar por lo que estás sintiendo, lo vives tan real que es complicado discernir que un rato después no lo será...

Bueno, eso es lo que traté de hacer escribiendo la entrada de anoche, darme cuenta que lo que siento en forma tan desmedida no es real y solo puede llegar a ser una ilusión... No puedo olvidar esto... Se trata de aprender a convivir con mis fantasmas... Y ¿¿quienes son mis fantasmas?? Mis estados de ánimo alterados...

martes, 14 de febrero de 2012

Sencillamente no me siento nada de bien...

Llevo algo más de una semana sintiéndome como lo estoy haciendo... Me levanto en las mañanas solo porque hay que hacerlo, porque tengo un compromiso diario que cumplir y que es ir a trabajar para mi hermano Máximo... tengo que demostrarle que estoy bien... No tengo ganas de hacer nada... nada me motiva ni siquiera escribir en este blog. Hoy lo hago porque quiero plasmar esto que siento aquí. Pero la verdad, siento que la vida está pasando frente a mis ojos, tengo 34 años y ha sido todo un desperdicio... a mi edad no he logrado nada y tampoco veo que vaya a hacerlo... No me gusta mi trabajo y tampoco se me ocurre que haría en vez de hacer lo que hago. Siento que sentarme a estudiar se me va a hacer cuesta arriba porque así como me siento, mi cabeza no va a dar a basto y buscará formas de evadir lo que tiene que hacer. No quiero mi título, ¿para qué? No quiero ir a trabajar ¿Para qué? No me quiero levantar ¿para qué? No quiero abrir mis ojos ¿para qué? No quiero sentir ¿para qué?... Para qué todas estas cosas si lo único que quiero es borrarme de la faz de esta tierra. Hace mucho que no se me hacía tan constante este sentimiento. Hace muchos meses que no sentía esto de la forma en que he tenido que tragármelas toda esta semana...

¿Les cuento algo? La verdad es que no quiero vivir... No le encuentro sentido a la vida, a levantarme diariamente, a abrir los ojos... No vibro con nada, hago lo que hago por inercia... Esa agenda social que abrí y viví mientras estaba hipo no existe, la sepulté y no me interesa reabrirla, no tengo ganas. Mis vacaciones que planeé para marzo, con tantas ganas a Puerto Monck, ya no las quiero, no me interesan... Además siento que no soy buena compañía para nadie No puedo llegar allá y hundirme en la cama por una semana. No serían muy buenas vacaciones, sobretodo para los dueños de casa que no lograrían entender que el problema no son ellos sino yo misma. Además se me vienen 2 semanas y media de jornada completa, tediosa en la pega. Ya mi trabajo es aburrido, imagínense ¿¿como será doblar la cantidad de tiempo ahí?? Saben que es lo peor sentir lo que siento sin motivación alguna... No sufro por amor ni menos por desamor, no lloro porque me hicieron daño ni porque estoy sola, no siento pena porque perdí algo o a alguien, no siento angustia por el motivo que cualquiera pudiera sentirla... Solo siento y siento como lo estoy haciendo sin saber por qué...

No quiero estar,  la angustia me está carcomiendo y lo peor es que nadie podría lograr llegar a entender esto... Esto no es como un dolor de estómago, tangible, que si se lo cuentas a alguien lo más seguro es que te receten "gotitas" para el dolor. Si yo le digo a alguien esto que siento a lo más te dicen "arriba el ánimo" y no es mucho lo que logran empatizar pues esas "gotitas" para el dolor no existen. Al final uno opta por callar y el dolor en el pecho, la angustia se hace más intensa, cada vez más constante y opresora... No quiero vivir ¿¿es tan difícil de entender???

jueves, 2 de febrero de 2012

A matar el cuco se ha dicho... a Sucupira los pasajes!!

Este fin de semana viajaré a Sucupira... No saben el susto que tengo... ¿¿Susto de qué?? De ir a enfrentar mis miedos, todos esos que me han atormentado por casi un año. Mi mayor estado de manía lo viví ahí (ni si quiera hipomanía, que es más leve) junto con mis mayores depresiones... Mis grandes deseos de ser Dios y de querer morir también los viví ahí y ahora iré a enfrentarme a los peores "cucos" que revolotean mi cabeza y se relacionan con este singular lugar... Si bien tengo muchas ganas de ir, por toda esa gente que dejé de ver y a quien quiero mucho, por otro lado, no quiero ir por temor a enfrentarme a todo eso que me hizo mal y me hizo llegar catastroficamente mal a la capital a principios del año pasado. Tengo sentimientos ultraencontrados con ir a este lugar y no quiero que este reencuentro sea un tormento para mi.

En varias oportunidades, en este blog les comenté que me producía fobia volver a esta nunca bien ponderada República Independiente de Sucupira... Que incluso la había llegado a odiar porque viví demasiado intensamente la vida ahí. Me da mucho miedo reencontrarme con tantas cosas que me llevaron a caer en el estado que estuve el año pasado completo... Tengo miedo de encontrarme con ese ex amor que dejé (bueno, que me dejó, jajajajaja)... Con aquél personaje, distinto a ese amor, que hizo que gran parte de las amistades me juzgaran... Con aquellos que tomaron partido sin escucharme a mi... Con aquellos que gozaron viéndome mal... Con mis amores hipomaníacos y amistades a quienes dañé... Con todos aquellos que fueron parte de mi vorágine y vida sin límites... Con aquellos lugares que si hablaran, ufffff, que miedo... A todos ellos, personas y lugares, no los quiero ver, me angustian y el solo saber que existe la posibilidad de encontrarmelos o verlos se viene esa sensación a mi. Se preguntarán por qué voy si este lugar me produce todas estas sensaciones negativas. La respuesta es simple... Yo nací y viví por 12 años fuera de Chile y la mayoría de mis vacaciones en ese período las pasé ahí... Hoy soy chilena, nacida en otro país razón por la que mi sentido de pertenencia a algún lugar nunca la he tenido muy desarrollada y siempre he creído que el único lugar que me lo daba era Sucupira pues me acogió desde que tenía 8 meses de vida... A lo mejor por eso escapé para allá cuando me separé... Entonces, como les dije, la razón de mi vuelta a este "tenebroso" lugar es porque tengo que matar esos miedos, no puedo dejar de ir al lugar que me ha visto crecer y vivir muchas etapas de mi vida. Es un lugar que está demasiado enraizado en mi, es EL lugar de reunión del familión completo (tías, primos, sobrinos, etc.), amo compartir con ellos y no puedo dejar que mis fantasmas maten ese lindo recuerdo y cariño que siempre le he tenido. Haré un esfuerzo. Aprovecharé mi estado hipomaníaco (en bajada) e iré a pasarlo bien. Es una prueba más que tengo que superar y no dejaré que me gane.

Ya mañana me voy y debo confesar que estoy nerviosa. Mi cabeza siente que va a estallar cuando recuerda que el fin de semana estará allá, tal como cuando me vienen esos odiosos sentimientos de angustia. Siento muchas ansias de llegar luego y terminar con todo esto. Nadie se imagina el esfuerzo que hago yendo. Lo encontrarán absurdo y exagerado de mi parte pero es que ese pueblo me hizo vivir de dulce y agraz... Viví un torbellino de emociones muy fuertes y desordenadas. Toqué el cielo y lo más profundo de un agujero en la tierra... Tengo miedo, mucho miedo pero dicen que los miedos hay que enfrentarlos y lo haré una vez más... No sé si después de volver lo odiaré más o lo volveré a amar como siempre lo he hecho... Solo espero que ocurra lo segundo... 

A la vuelta les contaré mi experiencia, qué ocurrió... Todos y cada uno de los pormenores de este viaje lo leerán en este blog en una próxima entrada...

lunes, 30 de enero de 2012

Capítulo 20. Jack y yo... Una relación especial...

Hace exactamente 2 meses y 8 días que conocí a Jack, un 22 de noviembre y fue de forma bastante singular, "a través de una amiga" (¿¿verdad Jack??). Pidió rápidamente mi teléfono y no se demoró nada en hacer el primer llamado telefónico. La verdad es que él se fue al grano de una, como él mismo dijo: "Dos cucharadas y a la papa". Me pareció bastante particular este personaje por lo que no me rehusé a conocerlo. Pero de un momento a otro, encontré todo tan extraño que hice lo que ya había hecho en otra oportunidad para hacer huir a un hombre en menos de 3 minutos (Capítulo 4). ¿¿Qué hice??? ¡¡¡Al segundo día le confesé que tenía trastorno bipolar!!! Acto seguido, lo derivé a leer ¡¡mi blog!! La verdad es que quería que huyera mientras pudiera. Pensé que era la mejor opción (además era una forma de corroborar lo que ya había hecho una vez, necesitaba salir de la duda y saber si efectivamente algo así haría a todos desaparecer). Recuerdo que ese fin de semana viajé al sur del país, a "Puerto Monck". No tuve noticias de él por varios días, lo que me llevó a pensar de inmediato que efectivamente lo había espantado. Había logrado mi objetivo (aunque debo admitir  que en el fondo de mi quería que ello no ocurriera pues quería sentir que a lo mejor no era tan cacho como creía). Hasta que ¡¡CUECK, E-RROR!! Cinco días después, apareció de nuevo conversándome en mis redes sociales... Definitivamente no arrancó...

Cuando apareció, hablando de mi enfermedad, de entradita le dije que se había ganado un relato sobre él en mi blog (y se lo dije) pues me dijo algo que no todo el mundo tiene muy claro, sus palabras fueron:  "Hay personas que viviven en la mentira.... en la deslealtad.... en la falta de respeto.... Vivir con eso es complicado.... Lo tuyo no.... Ni siquiera es una enfermedad.... Es una condición química.... No tiene que ver con tus principios y valores... Así que no te compliques...." ¿¿Díganme que no fueron lindas sus palabras y de alguien que sabe algo del tema?? Me dejó encantada y así hasta el día de hoy... Así que aquí estoy cumpliendo mi palabra, Jack tiene una entrada completita para él.

Bueno, luego de eso empezamos a conversar mucho, debo admitir que él es una persona muy entretenida, imposible aburrirse con él. A las 2 semanas de hablar por las redes sociales, Whatsapp y por teléfono tuvimos nuestra primer gran pelea... Odié con todo mi ser a este personaje, de hecho esa pelea está plasmada en este blog en la entrada: "De los errores se aprende... dicen". No entraré en detalles respecto de ella porque ya no vale la pena ya que luego tuve que hacer una reivindicación en una entrada posterior ("Necesito hacer una reivindicación") pues las asperezas fueron limadas, se desvivió en disculpas y yo no era quien para negárselas...

Comenzamos a tener una linda relación. De hecho en muchas entradas de este blog él me ha comentado y es mi fiel lector, jajajaja... Me siento muy cómoda hablando con él de cualquier tema. No tengo que poner careta alguna, siempre soy YO la que interactúa con él, logrando al poco tiempo que comenzara a gustarme... Un día empezó a decirme "Polo Norte" (por esto de mi bipolaridad) y yo en respuesta le comencé a decir "Polo Sur" (ya que siento que tiene rasgos bipolares como los míos todo el rato)... y pasamos a ser "los Politos"... Desde un comienzo sentí que a primera vista eramos distintos: él mayor que yo 11 años, con hijos (separado pero en eso estamos iguales), empresario, con su vida hecha y resuelta, que se nota que ya viene de vuelta... pero que a pesar de las diferencias, para seguir con la metáfora de los polos, debo decirles que pertenecemos al mismo planeta y el "Polo Norte" sin su "Polo Sur" no podría mantener La Tierra en equilibrio, razón por la cual, a pesar de todo, lo sentía mi complemento... Hablo esto último en pasado porque siento que las cosas han cambiado, ha dejado de ser ese partner que sentí éramos, pero esto se los comentaré al final...

Pasó casi un mes desde que nos conocimos y se dió la oportunidad de estar juntos... de vivir una aventura, de fundirnos y hacer el amor... Yo llevaba bastantes meses sin estar con alguien y él me produjo algo que pensé jamás volvería a sentir... Mariposas en la guata (estómago), subidas de temperatura solo por hablar con él, aceleramiento del corazón, etc. Todas esas cosas que le pasan a los ¿¿enamorados?? Bueno no sé, sentía cosas físicas importantes que no todo el mundo me produce (es más, que solo él me ha vuelto ha producir después de bastante tiempo que no lo sentía). Comenzamos una relación bastante sexual (si bien somos capaces de conversar de lo que sea). El sexo es lo que nos une pues no somos una pareja propiamente tal. Jamás hemos salido a comer, al cine, juntado con amigos, en fin, nunca hemos hecho cosas distintas que juntarnos en su depto. Bueno, recordemos que yo he andado con la hipomanía viva (ya en bajada) y, por ende, con la libido bastante alta, así que juntarse a eso la verdad no me desagaradaba para nada. Igual, no me puedo quejar porque ¡¡pucha que tiramos bien!! (tenemos buen sexo), somos el complemento perfecto y lo paso muy bien, aunque se nota que él ya viene de vuelta en esto (bueno en todo). Hemos estado como un mes y algo más en esto y aunque el sexo es cada vez mejor nuestra relación personal va en decadencia y eso no me gusta. Él es adorable, se hizo parte de mi vida y me gusta mucho, pero la relación, como está ahora, no me gusta para nada...

Oportunidades de conocer a otras personas no me han faltado, me he dejado querer, pero él ÚNICO sigue siendo mi Polito Sur... Hoy lo hecho de menos y mucho. Ya no hablamos como antes todo el día y a cada rato, se ha distanciado... Trato de responderme qué fue lo que pasó y no tengo respuesta, tampoco he recibido una por parte suya y no lo quiero forzar (y prefiero no saber parece). Él prometió ser mi amigo pasara o no pasara algo entre nosotros, antes y después, pero veo que eso solo fue una estrategia para que estuvieramos juntos. Ahora que ya lo hemos estado, cada vez se ha alejado más y aunque me da mucha pena, no quiero forzarlo a estar conmigo... Nunca he forzado a nadie, por muy bipolar que yo sea, y ésta no será la primera vez...

Jack... Polito Sur, pase lo que pase, quiero que sepas que has sido una persona muy importante en mi vida este último tiempo... 



domingo, 29 de enero de 2012

La sensación de vacío...

Ayer me volví a sentir mal, hace mucho no lo hacía pues estaba en el otro lado de la vereda. Hoy ya me siento mejor pero quiero compartir lo que escribí con Uds. y luego de ello cual fue el desenlace... 

Sábado 28 de enero de 2012... Me encontraba sola (y me encuentro) cuidando la casa en el cerro de mi amiga Mane (lo hago cada vez que ella y su familia sale fuera de Chile)...: 
"No sé si a Uds. les ha pasado que llevan mucho tiempo divirtiéndose y al poco andar, a pesar de estar rodeados de mucha gente, al final del día te sientes solo, que tu vida está vacía y meditas que has hecho mal... Trato de llenar el vacío de alguna forma, muchas veces saliendo, el problema es cuando vuelvo y me encuentro que sigo sola. Sobretodo, cuando me toca encontrarme conmigo misma y simplemente me doy cuenta que estoy sola. Siento que a nadie le importo, que da lo mismo si estoy o no estoy y en esos momentos el vacío crece. Pero más allá de importarle o no a alguien, me siento insignificante, que da lo mismo estar en cuerpo y alma en este mundo pues soy un punto demasiado sin importancia que tiene que permanecer, por alguna razón con los pies pegados en esta tierra... Lo peor es que antes de seguir sintiéndome así, prefiero morir...

Esta sensación de vacío y soledad la he tenido varias veces a lo largo de mi vida... Es una sensación recurrente y dolorosa... Enciendo un cigarrillo, miro un rato el horizonte y sigo escribiendo. Ya siento como se terminó de deshacer el Ravotril puesto bajo mi lengua para que hiciera rápido efecto y poder dejar de sentir esto lo más rapidamente posible. Todavía esa sensación no se va y siento que la soledad me está matando. Al parecer me cuesta estar conmigo a solas sobretodo cuando tu cabeza no para de pensar. Cuando te recuerda mil cosas que prefieres olvidar, entre ellas, que tienes 34 años y sigues sin avanzar. Estás estancada en el mismo lugar que hace años. Es como si en algún minuto de mi vida, quizás cuando egresé de mi carrera (pues ha sido el último logro que he tenido en la vida), ella se hubiese detenido, atascada en una congestión vehicular, donde sientes como los automovilistas tocan la bocina en tus orejas y reclaman sin lograr moverse de ahí ni un centímetro y menos tú. Siento que por más tratamientos que siga los pensamientos así no aminoran, no desaparecen de mi vida, me persiguen y vuelven a aparecer cuando menos quiero y lo espero.

No soy nadie, soy demasiado insignificante, no es necesario seguir aquí y quiero morir o al menos dejar de sentir (no sabemos qué pasa cuando morimos, no sabemos si de verdad dejamos de sentir, por lo que ante la incertidumbre lo único que quiero es dejar de sentir antes de morir...). Estas subidas y bajadas de ánimo, este vaivén entre uno y otro estado de ánimo sin término medio, todavía no para, sigue cuando lo único que quiero es que se detengan de una vez por todas... Quiero dejar de ver el vaso medio lleno o medio vacio, solo quiero ver que está a la mitad, en el equilibrio... Solo me pregunto una y otra vez... ¿¿Hasta cuando?? Si... ¿¿Hasta cuando??"

Luego de escribir esto rodaron lágrimas por mi cara y sentí como la tristeza se iba apoderando de mi. Me cuestionaba si de verdad algún día sería capaz de vivir sola sin sentir constantemente esa sensación de vacío y soledad extrema. Es como ser inválida, o sea, como si tuviera miedo que sola no pudiera valerme por mi misma por el temor de que pensamientos así me atormentaran constantemente. Tengo miedo de volver a cometer una locura algún día y que esta vez las cosas terminasen mal.

Gracias a Dios en el momento preciso aparecieron mis amigas, la Dominga y la Agustina (de ella les contaré en una próxima entrada). La Dominga tuvo que escuchar mi llanto y el por qué, y se encargó de sacarme de ahí. Al menos ya entiende que es parte de mi enfermedad y tiene claro que son estado que pasarán... Con palabras muy lindas y de la forma que pudo logró sacarme, casi tirándome con una acuerda, con mucha fuerza hacia afuera de ese hoyo... Al poco rato apareció la Agustina que me sacó de la casa, a pasarlo bien, una vez más, y hacerme olvidar de todas mis penas...

lunes, 23 de enero de 2012

Mi hipomanía... aunque sigo dispersa ya estoy más quieta...

Que quieren que les diga... este último tiempo he estado hipomaníaca total (para los que no entienden bien este término en palabras simples y coloquiales significa que me pasé a la vereda de la euforía, no en grado máximo como ocurre cuando entras en fase maníaca, pero ahí estoy)... Eso si, creo que ya voy en bajada hacia el equilibrio... En un primer momento, por más que me cambiaron medicamentos, incluso me bajaron el antidepresivo a la cuarta parte, seguí igual. Despegué y me mantuve subiendo... subiendo cada vez más arriba en la cresta de la ola para querer surfearla por mucho rato pero algo están haciendo ya los medicamentos. Si bien no estoy del todo sobre la superficie que debiera estar, me siento menos inquieta que antes.  

Es primera vez que logro reconocer los síntomas hipomaníacos en mi. O sea, decir, esto que me está pasando es porque estoy en una fase más bien eufórica que normal. Obviamente que lograrlo ha sido posible gracias a la ayuda de mi querida psicóloga Lucienne. Solo les puedo decir que es redifícil estar en este otro lado de la vereda y encontrar que tienes síntomas de que algo no anda bien y que estar así tampoco es bueno... Sin embargo, lo más difícil es descubrir que sentirse tan grandiosamente bien es parte de tu enfermedad y no de tu equilibrio, lo cual encuentro del terror... Sé que estoy en un proceso de aprendizaje, de entender que, aunque te sientas bien, eso no es lo que se esperan de ti para estar "equilibrada" y cuesta  mucho. 

Y ¿Saben qué? Debo decirles que es terrible vivir así. Esto de no saber cuándo lo que sientes es verdad o una odiosa mentira. Vivir sin saber si estás distorsionando la realidad no se lo doy a nadie y no saben lo cansada que estoy de esto, de esta incertidumbre, de creer en muchas oportunidades tu cabeza te está jugando malas pasadas y no poder discriminar cuando ocurre así... El no saber si la relación que tienes con la gente que te rodea puede ser una mentira y que te volverá a pasar lo mismo que te ha pasado cada vez que has estado así, es horroroso. Y ¿que es eso que volverá a pasar?? Que te darás cuenta que ese mundo irreal es desechable y todos quienes lo conformaron también lo son... Es fuerte lo que digo pero me ha pasado una y otra vez a lo largo de mi vida...

Es tan difícil controlar la ansiedad cuando estás así. Quieres todo rápido, para ayer ojalá, ver resultados instantáneos y terminas cometiendo por ello los peores errores. No te quedas callada nunca, la paciencia se agota, quieres resolver todo a tu manera pues crees que es la mejor forma, pero luego caes que nada bueno has hecho y te encuentras sola una vez más parada frente al mundo. Quizás esto no solo nos pase a personas como nosotros, le pasa a mucha gente, el problema es que nosotros, por culpa de este tipo de cosas, no podemos construir nuestras vidas ya que con cualquier cosa se  desmorona...

No hay forma de saltarse toda esta dinámica cuando no han encontrado el medicamento adecuado para ti y la única advertencia que me han hecho respecto a como vivir este momento, cuando ya es reconocible, es que no tome decisiones. Lo más seguro, cuando te encuentres al medio de más de alguna te arrepentirás... Tengo terminantemente prohibido hacerlo pero el problema es que igual sigo tomando decisiones y nunca sé si son malas decisiones hasta que me paso al equilibrio, como ya lo señalé. Este último tiempo no se ha librado de mi toma de decisiones, lo he hecho y algunas han sido más grandiosas que otras y otras no sé si las habría tomado en estado normal... Temo mucho haberme equivocado y temo equivocarme de aquí para adelante, como me ha ocurrido cada vez que caigo en un estado así. 

Se preguntarán, entre todo lo que he escrito, que fue lo que pasó con mi ex marido, Vicente. Bueno, tomamos la decisión finalmente de divorciarnos porque se dió cuenta que yo no estaba ordenada, que soy un desastre y en mi hay que invertir mucho para seguir a mi lado. Si bien el divorcio es lo que yo siempre había querido y no me cuestioné en absoluto que haya decidido también divorciarse, hoy siento un poco de pena pues me demostró que no se la pudo más conmigo... y eso me lleva a la siguiente pregunta: Si él, que me contuvo durante 8 años, no se la pudo más conmigo, ¿podrá alguien en este mundo hacerlo? Cada día me convenzo más que no y me da mucha pena...

Hoy estoy logrando escribir porque ya estoy menos eufórica. Me siento dispersa hasta para hilar mis ideas en este blog pero lo tenía muy botado. El estabilizador del ánimo que estoy tomando hace semana y media creo que me está haciendo efecto y me está bajando las revoluciones (no así otros síntomas, pero eso hay que verlo dentro de más días).  Espero éste sea el que andábamos buscando y que no me produzca un efecto secundario como todos los otros. Lo único que quiero y sueño es tener una vida normal, donde no existan mundos paralelos e irreales que aparezcan por culpa de mis indomables e intensos estados de ánimo...