IMPORTANTE

El primer capítulo es "El Diagnóstico", léanlo en orden (junio 2011 en adelante), será más fluido y entretenido para Uds. Que lo disfruten!!
Espero sus comentarios en cada entrada a este blog y trataré siempre de contestarles, apenas los lea lo haré, así que estén atentos... Cualquier consulta o lo que quieran decirme también pueden enviarme un mail a: doblepolaridad@gmail.com, síganme en Twitter: @DoblePolaridad, envía una solicitud de amistad a "Doble Polaridad" en Facebook (http://facebook.com/doblepolaridad), pongan "me gusta" a mi página en facebook: DoblePolaridad o síganme en Instagram @doblepolaridad.
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miércoles, 23 de julio de 2014

Medicamentos en retirada...

Hace 12 días fui a ver a Dr. Emmet. Si bien debía ir a verlo por todo lo que estaba pasando, mi mamá me llevó pues ella quería preguntarle al Doc. si su "pobre hija enferma" iba a poder ser madre alguna vez. Entiendo su aprensión pues me ha visto llorar por el novio que me dejo ir para que yo cumpliera mi sueño. Ella quiere asegurarse de que yo no esté cometiendo un error dejando ir a quien para sus ojos era el mejor candidato para estar conmigo. Pero si bien la entiendo como ya dije, me molesta profundamente que me trate como "la enferma" cuando mi trastorno lo heredé de ella. El tema es que ella no lo sabe o no lo quiere ver. Ella no tiene claro por qué toma medicamentos como yo, ella cree que es algo menor, que no tiene nada que ver con una enfermedad y menos con la mía. 

Volviendo a mi cita con Dr. Emmet, él contestó su pregunta señalándole que ser bipolar no es un impedimento para tener hijos, no es una restricción  para quedar embarazada. Lo que está contraindicado es embarazarse sin la supervisión del psiquiatra. Luego de esa respuesta y de un par de comentarios desatinados de mi mamá sobre mi al psiquiatra me quedé yo con Dr. Emmet para tratar de resolver lo que estaba viviendo.

Partió preguntándome por el pololo y si había alguna posibilidad de que yo volviera con él. Le contesté que no pues él no quiere tener hijos y su decisión es irrevocable. Pensamos la fórmula para que yo pudiera convertirme en madre, cosas tales como de a donde sacaría al padre, por ejemplo, porque estamos contra el tiempo. Finalmente, solo concluyó que yo tenía que dar por cerrado el capítulo de Clemente y la única forma de hacerlo era borrando todos sus rastros: sacarlo de mis contactos, de Facebook, Whatsapp, etc. Cortar el lazo de una y vivir el sufrimiento no más, pues cree que en 5 meses ya estaré recuperada tanto de lo emocional como de lo laboral (pues también le comenté que estaba super chata laboralmente hablando). Finalmente, le indiqué los reparos que tenía respecto al estabilizador del ánimo que estoy tomando. La verdad es que yo creo que ese medicamento me tenía en estado hipnótico, sin hablar, sin chispa, etc. Por ello Dr. Emmet decidió que era momento de retirarme ese estabilizador. La retirada debía ser lenta cada 10 días ir disminuyendo una pastilla hasta llegar a cero. Tomaba 3 de esas pastillas al día. Hace 4 días que estoy tomando una cápsula al día, he retirado 2 y ¿saben? Me siento a morir. No quiero hacer nada, no me quiero levantar, no me quiero arreglar, no quiero salir, me molesta que la gente me hable, me cae mal hasta la teleserie que veo en las noches. Siento como si algo me oprimiera la cabeza y me sintiera atrapada en este agónico estado de ánimo. Si hoy estoy escribiendo es gracias al San Ravotril que me tomé antes de venir a trabajar. Eso me subió el ánimo mágicamente. Además de una aliviadora conversación con mi papá (eso creo que también me ayudo).

Que esto me esté pasando con la retirada del medicamento me pone triste porque eso significa que quizás nunca podré sacarme los medicamentos y, por ende, jamás podré ser madre. Hago mi máximo esfuerzo para sentirme bien y sobrellevar mi vida con menos medicamentos pero siento que me la está ganado, no puedo. Tan mal me siento que hoy en la mañana fui a despertar a mi papá para contarle lo que me estaba pasando, lo mal que me sentía y me dijo que él ya lo había notado hace unos días. En la mañana no quería ir a trabajar, me pesaba la cabeza hacerlo y ducharme y arreglarme ni que decirlo, era lo que menos quería hacer. Mi cabeza da vueltas y vueltas y no para y se siente cada vez peor... ¿Por qué estaré deprimida y no hipomaníaca, por qué?

Qué pasará con todo esto, podré resistir estar sin el medicamento o tendré que volver a la consulta de Dr. Emmet, con el rabo entre las piernas diciéndole que no resultó?? Qué hacer?? Necesito ayuda!!

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Les cuento que han pasado 7 días desde que ya no tomo ni media cápsula del medicamento que estaba en retirada. Debo confesarles que ya no me siento nada de mal, ni la sombra de lo que sentía. Claro que tuve que llamar a Dr. Emmet para que me dijera que hacía con esa agonía que estaba sintiendo. Me dijo que me tomara una dosis partida en 2 del San Ravotril mientras se me pasaba la angustia por el retiro del medicamento y en la próxima consulta me diría como continuamos con el tratamiento.

Bueno, hoy 5 de agosto de 2014, solo puedo decirles que me siento más feliz, es más hace tiempo no me sentía así. Me pone muy contenta el estar aprendiendo a sobrellevar de lo más bien mi vida sin el estabilizador del ánimo, que era el medicamento estrella de mi tratamiento. Y lo mejor de todo es que ya no tengo que recurrir al San Ravotril pues... ¡¡se acabó la angustia!! Eeeeeeeehhhhhh!! Me vuelve el alma al cuerpo saber que ya no será tan difícil dejar toda la farmacia que una vez tomé de lado.

viernes, 6 de junio de 2014

Independencia?? Sí, por favor!!!

Me siento sola... Echo mucho de menos a mi ex (a quien llamaremos Clemente) y estoy aquí metida un fin de semana en Chiriwest, con temporal de viento y lluvia, encerrada en la casa, situación que no ayuda mucho a aplacar mi tristeza, ni cualquier cuadro depresivo que una persona pueda tener. ¿Qué hago en Chiriwest? Vine a finalizar los últimos trámites que no terminé de mi práctica cuando estuve en este pueblito en 2009 y 2010 (recuerden que estuve viviendo entre Sucupira y Chiriwest los primeros 6 meses). No terminé mi proceso en aquella oportunidad porque como recordarán me encontraba en medio de una crisis galopante de esta enfermedad, sin tratamiento adecuado, realmente, haciendo cualquier cosa con mi vida. Hoy, para titularme de abogado, necesito finiquitar este trámite. Esta es la segunda vez que vengo desde que di mi examen de grado, en ambas oportunidades he venido acompañada de mi padre.  Esto último me trae sentimientos encontrados porque si bien gracias a él he hecho todos los trámites de ir de un lado para otro (me ha llevado en auto entre ciudades) y me ha ayudado a hablar con diversos personajes claves para que no me ´pongan problemas en los trámites que me faltan pero siento que esto lo debí haber hecho yo sola, como mujer adulta que soy. No puedo seguir al alero de papá (y de mamá tampoco), tengo que crecer... A esto se refería Clemente cuando me decía que quería que me hiciera cargo de mi vida. Sigo siendo una niñita protegida con cero independencia. Con razón Clemente no confía en que yo me pueda hacer cargo de un hijo si lo traígo al mundo. Estoy cansada porque nuevamente un estado anímico (esta vez un cuadro depresivo) me tiene entrampada, estancada sin poder avanzar en mi proceso de independencia (antes fue mi examen de grado). Otra vez esta maldita enfermedad me está destruyendo la vida. Si yo no pasara por estos bajones hace rato que me habría comportado como un ser más independiente y no me hubieran juzgado como lo hicieron cuando terminé mi relación. No es que hayan terminado conmigo por mi falta de independencia, sino que el motivo fue el que les comenté en la entrada anterior (el bebé). Pero una cosa llevó a la otra pues él dice que no quiere hacerse cargo de un niño a estas alturas de su vida y menos si se tiene que hacer cargo de mi también. Lo cual no deja de tener razón pues nunca pude demostrar que yo podía desenvolverme en mi vida como una persona de mi edad, sin tanta protección y comodidad de por medio. Creerán que me echo la culpa del termino de mi relación, pero no es así... aunque pensándolo mejor parece que si, un poco, porque si bien me querían tal como era, él habría aceptado tener un hijo conmigo si de verdad se hubiese convencido que yo me podía hacer cargo de esa tremenda responsabilidad y, de ser así, no habría habido motivo alguno para que yo le pusiera fin a la relación. Qué lamentable... ¡¡¡quiero una oportunidad!!!

Odio esta enfermedad, me hace tan vulnerable, me hace tan frágil, tan incompetente, tan todo... Quizás veo todo esto con más pesimismo que el normal por mi depre... Si es así necesito que se me pasé esto YA!!

Ha pasado un par de horas desde que escribí esta entrada y la verdad ya no me siento tan mal. Tuve una conversación muy gratificante con mi tía Cecilia (hermana de mi papá y que vive en Chiriwest) que fue muy reconfortante. Le comenté de mi situación, de lo que sentía y ella me hizo ver muchas cosas que yo en mi estado anímico extraño no podía ver. Ya no veo las cosas tan mal como las veía hace un rato. Sé que saldré adelante y lograré todo lo que me proponga en la vida, con o sin Clemente a mi lado (aunque prefiriría que estuviera a mi lado). Sólo tengo que darle tiempo al tiempo y recuperarme de este estrés pre y post-traumático que me produjo el examen de grado y del cual no me repongo y que produjo una depresión en mi. Tengo que encontrar lo que me gusta en la vida, lo que me reconforta, lo que me hace vibrar pues ya olvidé todo eso con todos los sucesos que han ocurrido en mi vida en los últimos años, Voy a enfocarme en eso y siento que descubriéndolo lograré todo lo que anhelo en la vida, cumplir mis sueños, lograr mi tan deseada independencia y tener ese hijo que tanto espero tener entre mis brazos. Veamos como evoluciona todo...

martes, 9 de abril de 2013

Eutimia...

Hace mucho no me meto a mi Facebook, a mi Twitter y hace unos 6 meses que no escribo en mi blog... no crean que estoy pasando por una crisis o algo así sino que al contrario, desde ese entonces y quizás más, me he sentido bien, muy bien, bastante pareja, como hace años no me sentía (si es que alguna vez me sentí así), tanto así que el año pasado ni siquiera sufrí por la primavera, que es la que durante años me ha llevado a las más profundas depresiones... ¿¿Como logré este estado?? Acertándole al Dr. y la medicina indicada... Es verdad, tener a Dr. Emmet a mi lado fue acertadísimo pues logró dar con la medicación correcta, luego de mi paso por el Mañío. A través de esta entrada solo les quiero transmitir lo bien que estoy gracias a esos 2 factores. Me di cuenta de lo importante que es acudir a la medicina cuando nos sentimos mal, sin tenerle miedo y probar hasta que den con la medicación adecuada para cada uno. No debemos nunca dejar de monitorearnos por los médicos y terapeutas que nos ven y conocen. Hay que seguir sus instrucciones, acudir a sus sesiones cuando lo señalan y adelantarlas si nos sentimos mal. No debemos creer que nosotros somos capaces de mantenernos bien solos, hay un importante trabajo en equipo detrás, en el cual, nuestra voluntad juega un rol preponderante pues es ella la única que nos puede permitir mantenernos por el camino de la estabilidad. Esta enfermedad nos acompañará de por vida y por eso no debemos descuidarnos nunca ni por muy bien o muy mal que nos sintamos... Hoy, mi vida es distinta. Estoy en lo que los médicos llaman, un período de eutimia...

Gracias a la estabilidad que he logrado en este último tiempo estoy avanzando en uno de mis grandes objetivos de vida, que como bien saben es dar mi examen de grado. Eso por el lado profesional. Por el lado del corazón, esta estabilidad también me ha permitido sacar adelante y mantener desde hace casi 5 meses una relación sentimental bastante estable.

El contenido de esta entrada la escribí hace ya un par de meses, por lo tanto, podríamos decir que hace 8 meses que no escribía en mi blog y que tengo una relación de casi 7 meses. Igualmente, puedo seguir asegurando que me sigo sintiendo bastante pareja. De repente ahora último he tenido algunos de esos odiosos despertares angustiosos en las mañanas y me cuesta mucho quedarme dormida. No quiero pensar que ya, algo en mi tratamiento, no está funcionando bien o el cambio de estación me tiene menos estable. Pero de todas maneras, no se compara a como me sentía antes de que le dieran el palo al gato con el tratamiento.

Trataré de retomar mi escritura y no dejarla de lado nuevamente. Había olvidado que me hace bien escribir... Aunque tenga menos tiempo trataré de buscármelo como sea para seguir escribiendo. Así que nos leemos pronto. Cariños a todos los que me siguen leyendo.

miércoles, 2 de mayo de 2012

Son cosas del fútbol... ¿no?

Bueno y qué??? Lo tuve que hacer..., siiiiii, me internaron!!! Si tal como lo leyeron: Me internaron en una "clínica" ¡¡¡psiquiatrica!!! Suena horrible, ¿¿¿verdad??? Para mi también... Jamás pensé que iba a llegar a esto algún día... pero el día llegó pero precisamente no porque estoy "de patio", no he intentado suicidarme ni matar a nadie... solo estuve viviendo una depresión de la San Puta y muy descompensada y Dr. Emmett quiere hacerme un ajuste farmacológico vigilado, nada más.

Desde la penúltima entrada donde les comenté que estaba viviendo un síndrome de abstinencia por retiro de "droga" (venlafaxina) que he estado viviendo las peores pesadillas que se pueden tener por culpa de esta enfermedad... no las vivía hace tiempo, creo que la última fue hace un año. He pasado las últimas 2 semanas llorando desconsolada, como una verdadera María Magdalena. Tomando las benzodiacepinas como pastillas de menta, para apagar mi mente pues necesitaba que me dejara de atormentar, necesitaba que me dejara tranquila. Lo mismo hice con las pastillas para dormir, me las tomaba con la misma finalidad por las noches, y con la  misma facilidad porque la verdad el sufrimiento durante el día me tenía podrida. Los días previo podía pasar fácilmente de la tristeza profunda a la irritabilidad del terror. El mundo era completa y absolutamente espantoso. Al pobre Dr. Emmett lo tenía loco YOOOOOOOOOOOOO!!! Yo creo que está a punto de ir a internarse conmigo, aunque dudo que a la misma clínica que yo, jajajajajajajaja... Lo tapé de llamados y mails, uffffffff, hasta decir basta... pero la verdad es que mi desesperación no tenía límites, solo pedía auxilio y mi enfermedad está en sus manos.

Estuve 4 días y medio en ese lugar y tengo muchas aventuras y anécdotas que contar... No escribiré un  capítulo full extended porque puede que no acaben nunca de leerlo... Escribiré mi experiencia "internística" por partes, espero la disfruten... Ésta es solo la introducción de la historia que se viene...  

miércoles, 25 de abril de 2012

NOTA...

Ha pasado una semana desde la última vez que escribí... El viernes pasado metí las patas con mi blog y perdí el diseño con el que tanto me había costado dar el año pasado cuando me esmeré en hacer este blog... La foto que está a la izquierda era la protagonista de mi blog y hoy casi no está... Después de este suceso, debo decirles que llegué a odiarlo y pensé no volver a escribir nunca más en él. Sé que él no tiene la culpa de mis torpezas pero me generó un rechazo que recién hasta ahora, que le quité el color negro que le puse en símbolo de luto por haber perdido MI diseño, pude volver a escribir. Me lo lloré todo. Fue horroroso. Fue como si algo le hubiera pasado algo a un hijo, bueno, a uno de mis gatos porque no tengo hijos. Este blog significa mucho para mi. Después de haberme descompensado, descompuesto y desequilibrado durante un período bastante importante de mi vida, lo único que logró mantenerme interesada en algo, en forma continua y sin dejarlo botado fue este blog. Era mi forma de seguir viviendo. A través de éste me mantuve ocupada traspasando mis vivencias a todos quienes sufren lo mismo que yo, a todos aquellos que viven a su alrededor para que los entendieran y todo el que quisiera leerlo. Me hacía sentir útil. Antes de mi blog sentía que no había logrado nada, absolutamente, nada en mis 34 años de vida. Escribir y compartir lo que me pasa me hace sentir viva....

Bueno, y como yo suelo exagerar todo y no veo matices, cuando vi mi blog totalmente distinto al que yo había creado se me vino el mundo encima. Lloré como si hubiera muerto alguien y no veía forma de volver atrás. Intentaba recobrar mi diseño pero la cosa me frustraba cada vez más, no podía hacerlo y sentía una impoteeeeeeencia que no sé como traspasárselas para que me entiendan. Odié "blogger.com", el que crea todo esto, agarré a garabato limpio a esa página web y patadas el computador. Fue espantoso y lo peor es que nadie me entendía. Bueno igual es difícil para cualquier mortal común y corriente entender esto que me pasaba... Sí, era exagerado lo que estaba sintiendo, pero lo sentía... Y lloré, lloré, lloré y lloré hasta que me dio hipo... Y la rabia no se me quitaba con nada, cada vez que me metía a arreglarlo terminaba desconsolada.... hasta ayer. Ayer al menos "algo" lo arreglé, no como estaba antes, pero ya no me da indigestión abrir mi página y escribir en ella... El diseño no es el mismo del que me sentía orgullosa pero no está tan terrible, eso creo.

Sobre mi, les cuento que han pasado algunas cosas, no lo he pasado muy bien, pero eso irá en otra entrada, primero debía contarles esta "tragedia".


martes, 17 de abril de 2012

"Cursando un severo Síndrome de Retiro de medicamento"

Como lo habrán leído en el título, "estoy cursando un severo síndrome de retiro de medicamento", denominado Venlafaxina. Dicho en palabras exactas por mi querido Dr. Emmet, y más simples, ¡¡Estoy sufriendo un síndrome de abstimencia por falta de droooooggaaaa!!!. Que quieren que les diga, lo que me está haciendo pasar este "desgraciado" de mi querido Doc. ("desgraciado" con cariño) por sacarme un med., debo asumirlo, con todas sus letras... ¡¡es del terror...!!! Muchísimo tiempo que no me sentía así por tantos días, creo que hace un año, cuando viví mi última crisis espantosa (la que me hizo volver de Sucupira) y me tuvo muuuuuuy mal. La diferencia es que ahora estoy resguardada por todo un equipo terapéutico que antes no tenía y es producto de algo inducido por un medicamento. 

¿Como les puedo explicar esto que estoy viviendo? Esto ha sido algo así como vivir con un eterno síndrome premenstrual que ya lleva ¡¡5 días sin desaparecer!!! El día miércoles, en mi última sesión, Dr. Emmet fue cuando retiró aquél medicamento... ese que llevaba como 8 o 9 años tomando sin interrupción ... sí, la nunca bien ponderada "venlafaxina" para un bipolar. Se dice que este antidepresivo produce muchos virajes en cuanto a estados de ánimo se trata, por eso no es recomendable que una persona como yo la tome, pero cuando comencé a hacerlo quienes me trataban creían que lo mío se trataba de depresiones y no de un cuadro bipolar. Bueno y como lo que se quiere es que un paciente así ande parejita, y no virando para cualquier estado de ánimo, la idea es darle medicamentos con ese fin. Debo reconocer que muchas veces me lo habían tratado de sacar, pero los resultados habían sido del terroríficos y tenían que volver a reinstalármela. No había caso. Y antes de verme descompensada preferían verme piolita, así que ahí ibamos de vuelta a que la chica lo siguiera tomando. 

La idea de Dr. Emmet, antes de sacármelo por completo era reemplazarlo por un antidepresivo de aquellos que suelen darse a las personas con mi patología, el famoso Wellbutrin (nombre comercial). Por lo tanto, a mi "dieta" medicamentosa me lo agregó 15 días antes de sacarme por completo la venlafaxina. Estuve tomando ambos medicamentos que sirven para el mismo fin (antidepresivos) durante todos esos días. Hasta que llegó el día miércoles pasado y DR. Emmet decidió que era el momento de cortarme definitivamente la Venla y lo hizo. Sin ninguna compasión, me dijo "A partir de mañana dejas definitivamente la venlafaxina, veamos como resulta". Yo como buena y obediente paciente seguí sus indicaciones y a partir del jueves dejó de existir en mi vida y que quieren que les diga, esto ha sido ¡¡¡DEL TE-RROOOOOOOR!!! Me tiene lloriqueando y pasándolo pésimo desde el jueves!!! Jamás pensé que sacarme un medicamento me iba a traer estas consecuencias. Ahora entiendo como sufre un drogadicto cuando le hacen una limpieza y lo privan de su droga!!! Desde el jueves pasado ¡¡no he parado de llorar!!!! Y eso no es síntoma de mi enfermedad, es la consecuencia del retiro de un fucking medicamento que venía tomando hace 8 o 9 años!!! (bueno igual agreguémosle que a mi los cambios de estación del año me producen serios estragos).

Se preguntarán como trato de apaciguar este chaparrón, bueno, como dijo mi doctor, a pura benzodiacepinas!!! Mi fiel compañera el gran Ravotril.... Ya no la estoy tomando como método de SOS, la tengo que tomar todo el día o si no NADIE, ABSOLUTAMENTE, NADIE, me aguanta!!! Ni yo misma. La angustia y todos esos pensamientos terroríficos acerca de mi y mi futuro se apoderan de mi y lloro, lloro, lloro, lloro y lloro como unja Magdalena. El mundo es terrorífico, mi vida es la peor y pensar en mi examen de grado ni hablar, no saben cuantas veces al día pienso en una inyección letal que acabe con todo!!!

Producto de este síndrome de retiro, estoy con "licencia" para no ir a trabajar, pues pasaría la mayor parte de mi día drogada por el Ravotril o si no llorando como si mi vida se fuera a acabar. Desde ayer que no voy a trabajar, y es verdad paso mi día con una dosis alta de benzodiacepinas en mi cuerpo para amortiguar esto (es la única forma de pasarlo dice mi doc.) o si no lloriqueando... VALOOOOOORRRRR!!! 

Lo peor de todo son aquellas personas que me tienen que escuchar o "leer" completamente descompensada, no saben el contenido negativo que le pongo a mi angustia sin sentido... ¿Como chu... me aguantan?? Puedo ser muy agotadora y tienen que pensar lo peor de mi... Bueno, que más da en todo caso, todos ellos ya no dan un peso por mi, la "loquita" ya anda con sus tontertas, se dirán...

Bueno, yo solo tengo fe, que al igual que mi enfermedad, esto que es netamente biológico, se me pase pronto, para retomar mis cuadernos y lograr cumplir toooooodoooosss, absolutamente tooooodosssss esos sueños que están supeditados a este examen de grado... Sé que ya va a pasar, solo debo aguantar el chaparrón de una vez con el cambio de medicamento, ¿¿Qué son 15 días en comparación al resto de mi vida??? NADA... solo debo seguir teniendo paciencia, la cual también se las pido a todos aquellos que están a mi lado... como todo en mi enfermedad, los estados son transitorios... 

viernes, 13 de abril de 2012

LA FUCKING Sra. ANGUSTIA!!!


Hace muchos días que esta sensación viene invadiendo mi vida... comienza en las mañanas y hay veces que no termina nunca hasta que no me "chanto" (meto) un Ravotril en la boca. Aunque lo único que esté añorando es que se vaya este verano, debo confesar que el cambio de estación me está matando... A esto agreguémosle estrés, si pues, mi genial idea de empezar a estudiar para el examen de grado, que aunque me rehúse a creer que ello me genera estrés, la verdad es que al parecer me tiene con los nervios de punta. Tener 800 ojos sobre mi esperando algún resultado, esto es, que no recule, que me mantenga firme, que estudie diariamente, que no saque la vuelta, que no invente otra cosa para dejarlo una vez más sin terminar, en fin, parece que no es algo muy relajador... Además de mis propias  exigencias que me gritan desesperadamente que no afloje para poder tener una vida como la gente... Todos, absolutamente todos, son factores estresores a los que le agrego mi obsesión por no fracasar, esto es, si fallo una vez más en este proceso por dejarlo botado una vez más... 

Estoy cansada de llorar todos los días sin contenido aparente... bueno, se supone que es así y puede que lo sea... Como me lo han repetido, lo más seguro es que sea una angustia sin contenido, pues muchas veces es netamente biológica. El problema es que yo me encargo de que los episodios sean aún peores de lo que relamente son porque les pongo de mi propia cosecha. Les agrego uuuuuunnnn contenido realmente del TE-RROR!! Tooooodoooosssss quienes rodean mi vida en esos momentos son los culpables absolutos de mi mal pasar. Las películas que me paso son largometrajes pero con unos tintes de culebrón venezolano que se los encargo, realmente espantosos. Y por más que me han dicho, "no hagas caso de ese contenido porque no es real", suuuuuufro como enferma mientras me  paso tremendos rollos. Obviamente, con esa tremenda película, a esas alturas mi vida queda buena para nada y una inyección letal a la vena en esos momentos no me viene nada de mal... es la mejor solución, créanme. Es increíble como la mente nos puede llegar a enredar de esa manera y nos juega tan malas pasadas. Menos mal que igual algo no le alcanzo a hacer caso, y quizás no lo hago (aunque me creo con puntos y comas todo lo que estoy pensando) porque sé que la angustia es un estado alterado de consciencia y te puede llevar a tomar las peores decisiones de tu vida, incluso llevarte a la muerte. No sé que es, tantos años en terapia, algo me ha quedado, entre ellos, tratar de nunca hacerme caso cuando estoy pensando pelotudeces (que en el momento angustioso que los pienso obviamente no son pelotudeces). Mi "yo sano" con un hilo de voz, sabiendo que no lo estoy escuchando con la atención debida, igual me la tira y me dice: "No te hagas caso, esto pasará, siempre pasa, por lo tanto, tampoco hagas tal de tomar alguna decisión pues terminarás arrepintiéndote y llorando por los rincones o haciendo pedazos a otros que no tiene la culpa de tus males...".

Bueno, así fue mi mañana (no solo la de hoy), desperté con un nudo en la garganta, con toda clase de teorías conspirativas contra mi en la cabeza y las lágrimas tratando de salir desde que desperté hasta que hice todo el recorrido en colectivo a la oficina. Cada vez las podía contener menos. Hasta que llegué a mi oficina y no pude más. Me encerré en la oficina del jefe (que no estaba) y me largué a llorar... ya lo saben, sin razón. Ahí, mi "yo sano" me obligó a tomar el teléfono y llamar a Dr. Emmet (él ya me había dicho que en caso de urgencias así ni dudara en llamarlo). Lo hice, llorando como una Magdalena y el "desgraciado" no me contestó el teléfono... Eran las 10 de la mañana, hora suficiente como para que una persona, un día de semana, ya esté funcionando. Volví a marcar por segunda vez su número, esta vez sollozando, y ¡¡¡nada!!! Desesperadamente le mandé un mensaje de texto para que cachara que era yo la que lo llamaba (él no tiene mi número guardado). Esperé unos minutos que se me hicieron eternos y no recibía respuesta. El dolor de mi angustia me tenía tan mal, tanto así que tuve que insistir por tercera vez y, una vez más, no contestó... Plan B... Llamar a mi psicóloga, Lucienne. Ella de alguna forma haría que mi angustia de alguna manera bajara. Ella sí me contestó (y eso que tiene mi número guardado, así que sabe que algo me podía estar pasando pues solo la llamo en casos extremos). Lo primero que hizo fue obligarme a tomar mi Ravotril, porque con angustia no iba a funcionar en lo absoluto, ni en ese momento ni más tarde. Aunque ella sabe perfectamente que la curva de la angustia es solo eso, una curva que comienza, tiene un peak y baja hasta terminar, por lo que para ella con o sin Ravotril mi angustia finalizaría en algún momento, se demoraría más pero lo haría (lo de la curva ella me enseñó hace años y siempre trato de recordarlo cuando la angustia me invade). Mientras ella me tranquilizaba, justo entró el llamado de Dr. Emmet, me estaba devolviendo la llamada... Aunque no sabía a quien se lo devolvía, solo lo hacía por tener 3 llamados desesperados perdidos en su celular, lo hizo. Se introdujo quien era y me dijo que tenía 3 llamados perdidos de ese número y quería saber de quien era. Cuando le dije quien era, llorando como una Magdalena, lo entendió todo. Me mandó de inmediato a tomarme el Ravotril, lo primero que tenía que hacer era manejar la angustia. Hecho eso estábamos al otro lado. Me indicó la dosis y si no me funcionaba en 45 minutos me tomara otra dosis igual. Lo más importante era que la angustia desapareciera. Hablamos algunas cosas medicamentosas y cortamos. Menos mal que Dr. Emmet con todo lo eminencia que es, es bien comprensivo (o seré un desafío para él en términos médicos??? Quizás, por eso me tiene tanta paciencia). Corté, devolví el llamado a Lucienne, que la había dejado a medio camino con la entrada de la llamada de Dr. Emmet y le conté lo conversado con él. Terminamos de hablar y acto seguido me chanté la dosis del Ravotril que el Dr. me había indicado. Luego me puse a escribir esto que están leyendo... Qué terrible vivir con esto latente, es espantoso, pero así es esta FUCKING y DESGRACIADA angustia, te paraliza y ves tooooodoooo, espantosamente negro, tenebroso... definitivamente horrible!!

Y saben que es lo peor, que hoy, siendo las 17:33 hrs. esto no se me ha pasado en lo absoluto!!

jueves, 5 de abril de 2012

Sí "DoblePolaridad", es verdad, tienes trastorno bipolar y eso no va a cambiar...


Bastante particular el título de esta entrada, ¿no? Algo me pasó hoy, mi madre escribió una carta agradeciéndonos a sus hijos el lindo momento que pasó en un viaje que hicimos todos juntos. Me hizo llorar con cada una de las palabras que nos dedicó a cada uno. A mi, en particular me dice que trata de entender mi enfermedad y me pide que no deje de luchar, que no baje los brazos pues mi lucha será el premio a mi gran esfuerzo... Ella ha sido capaz de captar lo difícil y cuesta arriba que se me hace vivir la vida día a día... Y lloré más todavía... La verdad es que sentir, querer, amar, vivir, luchar, llorar, enojarse, sufrir, disfrutar, en fin, tooooodooo, de manera tan distinta al resto de los mortales que no sufren con su neuroquímica es del TERROR!!... Trato de creer que soy igual al resto, que lo que tengo no afecta mi vida ni mis relaciones interpersonales, que esto no existe pero, ¿saben?  Creer eso, es todo una gran mentira... Todo, absolutamente todo, lo siento y lo vivo de una manera distinta. Tengo que luchar el doble y hasta el triple por seguir adelante, por no flaquear, por levantarme cada día, porque las cosas no me afecten tanto, por no maldecir diariamente esta vida que me toca vivir y por no odiar lo que soy... Me cuesta mucho y me duele... Me siguen cayendo mis lagrimones mientras escribo, pero esta vez ya no por la carta de mamá sino porque siento mucha pena... 

Diariamente me pregunto si mi vida habría sido distinta si no hubiese tenido esta enfermedad de mierda, si a mis 34 años estaría viviendo la vida que soñé de pequeña y no la que llevo ahora... No saben lo sola que me siento, aunque esté rodeada de gente que me quiere, nadie siente como yo y me siento sola en mi mundo, en el mundo de "DoblePolaridad", el que nadie conoce y es muy difícil de comprender... No saben cuanto daría por volver a nacer pero sin este desorden químico, porque mis problemas sean los de cualquier persona real y no los que se derivan de este trastorno, por reír y llorar en los momentos indicados y en su justa medida. Nadie sabe el infierno que es vivir con esto a cuestas, ni se lo imaginan... insisto hay que tenerlo para entenderlo. 

Y no crean que son solo sensaciones emocionales las que tengo, también son físicas... Cada uno de mis síntomas emocionales se manifiesta de alguna forma física. Mi cabeza es la que más resiente todo esto y yo, de verdad, siento como ella se perturba con cada una de mis emociones. Agota, agota mucho todo esto pues todos los días debo luchar contra mi misma y pucha que cuesta no tirar la esponja... Todos los días trato de poner mi mejor cara al mundo pero la verdad, nadie lo sabe... vivo un calvario por dentro. Me pregunto hasta cuando y ahí es cuando tengo que recordar el título de esta entrada... "Si, es verdad, tienes trastorno bipolar y eso no va a cambiar"... es para siempre...

Estas palabras las escribo hoy, que me siento un tanto deprimida, viendo todo negro y sin la capacidad de ver si quiera si tengo un futuro por delante... Siempre debo recordar que esto no es real, que en otros momentos viviendo las mismas cosas siento todo muy distinto. Lo que cuesta es vivir este vaivén de emociones, que en ciertos momentos me tiene arriba surfeando la ola, en otros sobre la tierra y en otros hundida en el fango. Esta inestabilidad enloquece y no la soporto, porque mi vida se ve tan distinta en cualquiera de las 3 perspectivas que es como convivir con 3 "yos" que se turnan cuando les da la gana por salir... Pero, como ya dije, debo acostumbrarme y no olvidar, que  estoy atrapada por mi biología y TENGO trastorno bipolar... enfermedad que define como actúo y siento en cada momento, pero en absoluto quien soy... 

sábado, 3 de marzo de 2012

No fui a trabajar porque estaba enferma... ¿De qué?

Anteayer, jueves, no fui a trabajar... Se preguntarán por qué... No me fui de parranada ni quise darme el día libre, solo estaba enferma... Bueno, uno suele faltar al trabajo porque está en esa condición y yo lo estuve, el problema es contestarle a otra persona la pregunta de qué estuviste enferma. Mi enfermedad es intangible... Y por ser así es difícil responder de qué exactamente fue de lo que te enfermaste. Si me preguntan no me queda otra que responderles que me enfermé del estómago, de una gripe fulminante o que un cuadro febril me atacó de la nada, pero la verdad es que mi enfermedad es crónica y a veces tengo crisis y esas crisis solo las comprende alguien que sufre de lo mismo que yo... El jueves tuve una aguda crisis de angustia que me paralizó, crisis que sufría casi a diario por las mañanas antes de ser diagnosticada y tratada... Hoy se manifiesta de vez en cuando pero cuando aparece siento que voy a morir... El día anterior ya me había estado sintiendo un poco mal, incluso algo de fiebre tuve, muy poca pero significativa para mi pero no le di importancia. Sin embargo, este último tiempo había estado apareciendo la angustia más seguido de lo que había estado sucediendo en los últimos 9 meses. De hecho la angustia mañanera, esa que me inmoviliza, la peor de todas, no había aparecido hacía muuuuuuuuucho tiempo. Pero anteayer se presentó de nuevo frente a mi y fue horroroso. Me paralizó, me volvió a mostrar el mundo espantosamente horrible y un dolor intangible invadía mi cuerpo y mi mente. Intenté que ella no me venciera. Me levanté de la cama y fui hacia la ducha. Me bañé, pero no pude más de ese "dolor". Salí de ahí y no hice más que volver a ponerme el pijama y acostarme de nuevo. Cerrar mis ojos y tratar de dormir era lo único que me podía sacar de ahí.  No pude salir de la casa y ante eso mi única alternativa era reportarme enferma en el trabajo, y como ya les dije, cerrar los ojos y olvidarme de ese dolor durmiendo...

Nadie normal, que no sufra de lo mismo que yo, es capaz de definir lo que siento y que eso era como sentirse enferma... Para cualquiera eso sería solo un capricho incapaz de paralizar a nadie. Para el resto está en uno salir de ese estado y no es un motivo para reportarse enferma ni menos insinuar que uno lo estaba. Para aquellos que no saben lo que es esto, créanme que no hay medicamento que lo sane, solo esperar que pase. Para el común de los mortales solo la razón es capaz de sacarte de ahí y no hay persona que no pueda hacerlo. Pero, la verdad, es que quizás en esos momentos pierdo la razón porque no hay nada que me quite esa opresión en el pecho ni esa sensación desagradable de la crisis. Les cuento que esas crisis son la manifestación de mi enfermedad crónica y latente, que no olvidemos es biológica y no psicológica. Esta enfermedad la tengo en mis genes, está estampada ahí... La que me hace tener estos episodios es mi maldita biología y no un hecho o circunstancia puntual de la vida... Aparece cuando uno menos los espera, sin avisar y muchas veces sin que nada lo gatille. Para mi estar así, paralizarme como lo hago en esos estados es como estar envuelta en un cuadro febril que te hace delirar y que solo debes esperar que la fiebre baje para sentirte bien. Yo tengo que recurrir a mi médico y a mis medicamentos para bajar esa fiebre y terminar con ese delirio que se apodera de mi cabeza haciéndome sentir que todo está mal. Cuando tienes mucha fiebre, el cuerpo entero te duele, no quieres abrir los ojos ni siquiera para ver televisión... A mi me pasa lo mismo cuando me viene una crisis, llamémosla, "bipolar". Me retuerzo de dolor, de malestar generalizado y ello es solo manifestación de mi enfermedad crónica, sin cura aún, siempre latente esperando verme desvalida para atacar. La verdad es que no sé como más explicarles que lo que me ocurre en esos casos es tan enfermedad como cualquier otra que te impide seguir con tu rutina y te bota a la cama. Pero como nadie es capaz de entenderlo, lo mejor es decir que faltaste a trabajar porque te atacó un feroz dolor de estómago, un resfrío fulminante o una fiebre inexplicable, nadie podría llegar a visualizar que el trastorno bipolar también te produce malestares y se manifiesta también en la forma de enfermedad o dolencia.

Mi dolencia como manifestación del TAB, a diferencia de muchas otras, desaparece de la nada. Solo hay que tener paciencia y esperar a que se desvanezca. Hay que tomar medicamentos si, pero son solo paliativos porque no atacan directamente la enfermedad solo hacen más llevadero esto que me acompañara toda la vida. Mi biología me hizo así y así como cualquier otra enfermedad crónica ésta también duele cuando se manifiesta, no en forma tangible, pero duele igual o incluso más que cualquier otra dolencia física de la que tenemos registro en nuestras cabezas. Yo soy capaz de retorcerme en la cama de "dolor", de no saber que hacer para quitármela de encima. Es inhabilitante, invalidante, paralizante cuando te ataca. Es muy difícil de comprender si nunca la has sufrido por eso debes guardar silencio porque nadie cree que algo así sea capaz de comportarse como cualquier otra dolencia o enfermedad... Para el resto estás loca si no eres capaz de manejarla pero la verdad no saben lo que es esto y no le deseo ni a mi peor enemigo sufrir algo así, sobretodo cuando también pasas a ser a ser un incomprendido...

Antes de terminar, sé que hay una persona que podría sentirse o enojarse un poco conmigo pues le dije que mi dolencia había sido una fiebre alta que me atacó y nada relacionado con mi bipolaridad... Si lo hice fue porque estoy cansada de que ella me ataque (mi TAB) y no quiero que se cansen de escucharme quejar de esto que me pasa. Jack, sorry, si te mentí fue porque es difícil vivir con esto y si tu no lo tienes serías incapaz de entender que algo así me dejó sin ir un día a trabajar...

miércoles, 15 de febrero de 2012

Siempre es un estado momentáneo...

En la última entrada, la que subí anoche: "Simplemente no me siento nada de bien...", describí un estado del terror, espantosamente negro y polarizado... La escribí para darme cuenta con posterioridad que son estados momentáneos, que no son eternos, que pasan... Hoy me siento mucho mejor, abrí los ojos y me levanté como todos los días para ir a trabajar y sin asco como creí ayer que lo haría (de hecho anoche pensé seriamente en no venir al laburo, me daba lo mismo faltar, tan mal me sentía que no me creí capaz de levantarme).

Si se fijan, lo que escribí ayer era para asustar a cualquiera, menos mal que no le fui a decir a mi padre todo lo mal que me sentía porque no habría sido capaz de dejarme sola nuevamente. No habría viajado y lo habría dejado muy preocupado. Hoy miro hacia atrás y hasta me cuesta empatizar con esa otra yo que no quería nada con la vida... Es tan difícil vivir con esto, sobretodo cuando te cuesta recordar, cuando te encuentras en alguno de estos estados anímicos alterados, que ellos no son eternos, que son por un rato y pasarán... Son mis fantasmas con los que tengo que aprender a convivir que tengo que dejar a un lado, ignorarlos, como en la película "Una mente brillante"... Esto es lo que siempre me dice un amigo virtual que tengo y es verdad... El problema es que sientes tan vividamente las emociones del momento que te cuesta mucho darte cuenta que no te sentirás así toda la vida, que en cualquier momento te cambiarás de carril y volverás a un estado más o menos normal que te hará ver los matices y no los extremos... Es increíble lo que hace la lucidez, lo que es ver las cosas con claridad y no nublado, teñido de toda esa negrura que un odioso estado de ánimo te hace ver...

Hoy la vida es mucho más linda y esto es lo que tengo que recordar cuando me nubla una emoción como la de anoche. Y ¿qué es lo que tengo que recordar? Que siempre sale el sol... que los estados son momentáneos y no eternos como creo cuando los estoy viviendo... Que la vida es un millón de veces más linda de lo que la ves y cualquier disparate que cometa cuando esté así siempre me arrepentiré... Por eso debo mantenerme quieta, sin hacer locuras pues lo más seguro es que eso no es lo que querría en un estado normal y si actúo podría llegar a ser demasiado tarde para arrepentirse después... Es difícil no dejarte llevar por lo que estás sintiendo, lo vives tan real que es complicado discernir que un rato después no lo será...

Bueno, eso es lo que traté de hacer escribiendo la entrada de anoche, darme cuenta que lo que siento en forma tan desmedida no es real y solo puede llegar a ser una ilusión... No puedo olvidar esto... Se trata de aprender a convivir con mis fantasmas... Y ¿¿quienes son mis fantasmas?? Mis estados de ánimo alterados...

martes, 14 de febrero de 2012

Sencillamente no me siento nada de bien...

Llevo algo más de una semana sintiéndome como lo estoy haciendo... Me levanto en las mañanas solo porque hay que hacerlo, porque tengo un compromiso diario que cumplir y que es ir a trabajar para mi hermano Máximo... tengo que demostrarle que estoy bien... No tengo ganas de hacer nada... nada me motiva ni siquiera escribir en este blog. Hoy lo hago porque quiero plasmar esto que siento aquí. Pero la verdad, siento que la vida está pasando frente a mis ojos, tengo 34 años y ha sido todo un desperdicio... a mi edad no he logrado nada y tampoco veo que vaya a hacerlo... No me gusta mi trabajo y tampoco se me ocurre que haría en vez de hacer lo que hago. Siento que sentarme a estudiar se me va a hacer cuesta arriba porque así como me siento, mi cabeza no va a dar a basto y buscará formas de evadir lo que tiene que hacer. No quiero mi título, ¿para qué? No quiero ir a trabajar ¿Para qué? No me quiero levantar ¿para qué? No quiero abrir mis ojos ¿para qué? No quiero sentir ¿para qué?... Para qué todas estas cosas si lo único que quiero es borrarme de la faz de esta tierra. Hace mucho que no se me hacía tan constante este sentimiento. Hace muchos meses que no sentía esto de la forma en que he tenido que tragármelas toda esta semana...

¿Les cuento algo? La verdad es que no quiero vivir... No le encuentro sentido a la vida, a levantarme diariamente, a abrir los ojos... No vibro con nada, hago lo que hago por inercia... Esa agenda social que abrí y viví mientras estaba hipo no existe, la sepulté y no me interesa reabrirla, no tengo ganas. Mis vacaciones que planeé para marzo, con tantas ganas a Puerto Monck, ya no las quiero, no me interesan... Además siento que no soy buena compañía para nadie No puedo llegar allá y hundirme en la cama por una semana. No serían muy buenas vacaciones, sobretodo para los dueños de casa que no lograrían entender que el problema no son ellos sino yo misma. Además se me vienen 2 semanas y media de jornada completa, tediosa en la pega. Ya mi trabajo es aburrido, imagínense ¿¿como será doblar la cantidad de tiempo ahí?? Saben que es lo peor sentir lo que siento sin motivación alguna... No sufro por amor ni menos por desamor, no lloro porque me hicieron daño ni porque estoy sola, no siento pena porque perdí algo o a alguien, no siento angustia por el motivo que cualquiera pudiera sentirla... Solo siento y siento como lo estoy haciendo sin saber por qué...

No quiero estar,  la angustia me está carcomiendo y lo peor es que nadie podría lograr llegar a entender esto... Esto no es como un dolor de estómago, tangible, que si se lo cuentas a alguien lo más seguro es que te receten "gotitas" para el dolor. Si yo le digo a alguien esto que siento a lo más te dicen "arriba el ánimo" y no es mucho lo que logran empatizar pues esas "gotitas" para el dolor no existen. Al final uno opta por callar y el dolor en el pecho, la angustia se hace más intensa, cada vez más constante y opresora... No quiero vivir ¿¿es tan difícil de entender???

jueves, 2 de febrero de 2012

A matar el cuco se ha dicho... a Sucupira los pasajes!!

Este fin de semana viajaré a Sucupira... No saben el susto que tengo... ¿¿Susto de qué?? De ir a enfrentar mis miedos, todos esos que me han atormentado por casi un año. Mi mayor estado de manía lo viví ahí (ni si quiera hipomanía, que es más leve) junto con mis mayores depresiones... Mis grandes deseos de ser Dios y de querer morir también los viví ahí y ahora iré a enfrentarme a los peores "cucos" que revolotean mi cabeza y se relacionan con este singular lugar... Si bien tengo muchas ganas de ir, por toda esa gente que dejé de ver y a quien quiero mucho, por otro lado, no quiero ir por temor a enfrentarme a todo eso que me hizo mal y me hizo llegar catastroficamente mal a la capital a principios del año pasado. Tengo sentimientos ultraencontrados con ir a este lugar y no quiero que este reencuentro sea un tormento para mi.

En varias oportunidades, en este blog les comenté que me producía fobia volver a esta nunca bien ponderada República Independiente de Sucupira... Que incluso la había llegado a odiar porque viví demasiado intensamente la vida ahí. Me da mucho miedo reencontrarme con tantas cosas que me llevaron a caer en el estado que estuve el año pasado completo... Tengo miedo de encontrarme con ese ex amor que dejé (bueno, que me dejó, jajajajaja)... Con aquél personaje, distinto a ese amor, que hizo que gran parte de las amistades me juzgaran... Con aquellos que tomaron partido sin escucharme a mi... Con aquellos que gozaron viéndome mal... Con mis amores hipomaníacos y amistades a quienes dañé... Con todos aquellos que fueron parte de mi vorágine y vida sin límites... Con aquellos lugares que si hablaran, ufffff, que miedo... A todos ellos, personas y lugares, no los quiero ver, me angustian y el solo saber que existe la posibilidad de encontrarmelos o verlos se viene esa sensación a mi. Se preguntarán por qué voy si este lugar me produce todas estas sensaciones negativas. La respuesta es simple... Yo nací y viví por 12 años fuera de Chile y la mayoría de mis vacaciones en ese período las pasé ahí... Hoy soy chilena, nacida en otro país razón por la que mi sentido de pertenencia a algún lugar nunca la he tenido muy desarrollada y siempre he creído que el único lugar que me lo daba era Sucupira pues me acogió desde que tenía 8 meses de vida... A lo mejor por eso escapé para allá cuando me separé... Entonces, como les dije, la razón de mi vuelta a este "tenebroso" lugar es porque tengo que matar esos miedos, no puedo dejar de ir al lugar que me ha visto crecer y vivir muchas etapas de mi vida. Es un lugar que está demasiado enraizado en mi, es EL lugar de reunión del familión completo (tías, primos, sobrinos, etc.), amo compartir con ellos y no puedo dejar que mis fantasmas maten ese lindo recuerdo y cariño que siempre le he tenido. Haré un esfuerzo. Aprovecharé mi estado hipomaníaco (en bajada) e iré a pasarlo bien. Es una prueba más que tengo que superar y no dejaré que me gane.

Ya mañana me voy y debo confesar que estoy nerviosa. Mi cabeza siente que va a estallar cuando recuerda que el fin de semana estará allá, tal como cuando me vienen esos odiosos sentimientos de angustia. Siento muchas ansias de llegar luego y terminar con todo esto. Nadie se imagina el esfuerzo que hago yendo. Lo encontrarán absurdo y exagerado de mi parte pero es que ese pueblo me hizo vivir de dulce y agraz... Viví un torbellino de emociones muy fuertes y desordenadas. Toqué el cielo y lo más profundo de un agujero en la tierra... Tengo miedo, mucho miedo pero dicen que los miedos hay que enfrentarlos y lo haré una vez más... No sé si después de volver lo odiaré más o lo volveré a amar como siempre lo he hecho... Solo espero que ocurra lo segundo... 

A la vuelta les contaré mi experiencia, qué ocurrió... Todos y cada uno de los pormenores de este viaje lo leerán en este blog en una próxima entrada...

domingo, 29 de enero de 2012

La sensación de vacío...

Ayer me volví a sentir mal, hace mucho no lo hacía pues estaba en el otro lado de la vereda. Hoy ya me siento mejor pero quiero compartir lo que escribí con Uds. y luego de ello cual fue el desenlace... 

Sábado 28 de enero de 2012... Me encontraba sola (y me encuentro) cuidando la casa en el cerro de mi amiga Mane (lo hago cada vez que ella y su familia sale fuera de Chile)...: 
"No sé si a Uds. les ha pasado que llevan mucho tiempo divirtiéndose y al poco andar, a pesar de estar rodeados de mucha gente, al final del día te sientes solo, que tu vida está vacía y meditas que has hecho mal... Trato de llenar el vacío de alguna forma, muchas veces saliendo, el problema es cuando vuelvo y me encuentro que sigo sola. Sobretodo, cuando me toca encontrarme conmigo misma y simplemente me doy cuenta que estoy sola. Siento que a nadie le importo, que da lo mismo si estoy o no estoy y en esos momentos el vacío crece. Pero más allá de importarle o no a alguien, me siento insignificante, que da lo mismo estar en cuerpo y alma en este mundo pues soy un punto demasiado sin importancia que tiene que permanecer, por alguna razón con los pies pegados en esta tierra... Lo peor es que antes de seguir sintiéndome así, prefiero morir...

Esta sensación de vacío y soledad la he tenido varias veces a lo largo de mi vida... Es una sensación recurrente y dolorosa... Enciendo un cigarrillo, miro un rato el horizonte y sigo escribiendo. Ya siento como se terminó de deshacer el Ravotril puesto bajo mi lengua para que hiciera rápido efecto y poder dejar de sentir esto lo más rapidamente posible. Todavía esa sensación no se va y siento que la soledad me está matando. Al parecer me cuesta estar conmigo a solas sobretodo cuando tu cabeza no para de pensar. Cuando te recuerda mil cosas que prefieres olvidar, entre ellas, que tienes 34 años y sigues sin avanzar. Estás estancada en el mismo lugar que hace años. Es como si en algún minuto de mi vida, quizás cuando egresé de mi carrera (pues ha sido el último logro que he tenido en la vida), ella se hubiese detenido, atascada en una congestión vehicular, donde sientes como los automovilistas tocan la bocina en tus orejas y reclaman sin lograr moverse de ahí ni un centímetro y menos tú. Siento que por más tratamientos que siga los pensamientos así no aminoran, no desaparecen de mi vida, me persiguen y vuelven a aparecer cuando menos quiero y lo espero.

No soy nadie, soy demasiado insignificante, no es necesario seguir aquí y quiero morir o al menos dejar de sentir (no sabemos qué pasa cuando morimos, no sabemos si de verdad dejamos de sentir, por lo que ante la incertidumbre lo único que quiero es dejar de sentir antes de morir...). Estas subidas y bajadas de ánimo, este vaivén entre uno y otro estado de ánimo sin término medio, todavía no para, sigue cuando lo único que quiero es que se detengan de una vez por todas... Quiero dejar de ver el vaso medio lleno o medio vacio, solo quiero ver que está a la mitad, en el equilibrio... Solo me pregunto una y otra vez... ¿¿Hasta cuando?? Si... ¿¿Hasta cuando??"

Luego de escribir esto rodaron lágrimas por mi cara y sentí como la tristeza se iba apoderando de mi. Me cuestionaba si de verdad algún día sería capaz de vivir sola sin sentir constantemente esa sensación de vacío y soledad extrema. Es como ser inválida, o sea, como si tuviera miedo que sola no pudiera valerme por mi misma por el temor de que pensamientos así me atormentaran constantemente. Tengo miedo de volver a cometer una locura algún día y que esta vez las cosas terminasen mal.

Gracias a Dios en el momento preciso aparecieron mis amigas, la Dominga y la Agustina (de ella les contaré en una próxima entrada). La Dominga tuvo que escuchar mi llanto y el por qué, y se encargó de sacarme de ahí. Al menos ya entiende que es parte de mi enfermedad y tiene claro que son estado que pasarán... Con palabras muy lindas y de la forma que pudo logró sacarme, casi tirándome con una acuerda, con mucha fuerza hacia afuera de ese hoyo... Al poco rato apareció la Agustina que me sacó de la casa, a pasarlo bien, una vez más, y hacerme olvidar de todas mis penas...

lunes, 23 de enero de 2012

Mi hipomanía... aunque sigo dispersa ya estoy más quieta...

Que quieren que les diga... este último tiempo he estado hipomaníaca total (para los que no entienden bien este término en palabras simples y coloquiales significa que me pasé a la vereda de la euforía, no en grado máximo como ocurre cuando entras en fase maníaca, pero ahí estoy)... Eso si, creo que ya voy en bajada hacia el equilibrio... En un primer momento, por más que me cambiaron medicamentos, incluso me bajaron el antidepresivo a la cuarta parte, seguí igual. Despegué y me mantuve subiendo... subiendo cada vez más arriba en la cresta de la ola para querer surfearla por mucho rato pero algo están haciendo ya los medicamentos. Si bien no estoy del todo sobre la superficie que debiera estar, me siento menos inquieta que antes.  

Es primera vez que logro reconocer los síntomas hipomaníacos en mi. O sea, decir, esto que me está pasando es porque estoy en una fase más bien eufórica que normal. Obviamente que lograrlo ha sido posible gracias a la ayuda de mi querida psicóloga Lucienne. Solo les puedo decir que es redifícil estar en este otro lado de la vereda y encontrar que tienes síntomas de que algo no anda bien y que estar así tampoco es bueno... Sin embargo, lo más difícil es descubrir que sentirse tan grandiosamente bien es parte de tu enfermedad y no de tu equilibrio, lo cual encuentro del terror... Sé que estoy en un proceso de aprendizaje, de entender que, aunque te sientas bien, eso no es lo que se esperan de ti para estar "equilibrada" y cuesta  mucho. 

Y ¿Saben qué? Debo decirles que es terrible vivir así. Esto de no saber cuándo lo que sientes es verdad o una odiosa mentira. Vivir sin saber si estás distorsionando la realidad no se lo doy a nadie y no saben lo cansada que estoy de esto, de esta incertidumbre, de creer en muchas oportunidades tu cabeza te está jugando malas pasadas y no poder discriminar cuando ocurre así... El no saber si la relación que tienes con la gente que te rodea puede ser una mentira y que te volverá a pasar lo mismo que te ha pasado cada vez que has estado así, es horroroso. Y ¿que es eso que volverá a pasar?? Que te darás cuenta que ese mundo irreal es desechable y todos quienes lo conformaron también lo son... Es fuerte lo que digo pero me ha pasado una y otra vez a lo largo de mi vida...

Es tan difícil controlar la ansiedad cuando estás así. Quieres todo rápido, para ayer ojalá, ver resultados instantáneos y terminas cometiendo por ello los peores errores. No te quedas callada nunca, la paciencia se agota, quieres resolver todo a tu manera pues crees que es la mejor forma, pero luego caes que nada bueno has hecho y te encuentras sola una vez más parada frente al mundo. Quizás esto no solo nos pase a personas como nosotros, le pasa a mucha gente, el problema es que nosotros, por culpa de este tipo de cosas, no podemos construir nuestras vidas ya que con cualquier cosa se  desmorona...

No hay forma de saltarse toda esta dinámica cuando no han encontrado el medicamento adecuado para ti y la única advertencia que me han hecho respecto a como vivir este momento, cuando ya es reconocible, es que no tome decisiones. Lo más seguro, cuando te encuentres al medio de más de alguna te arrepentirás... Tengo terminantemente prohibido hacerlo pero el problema es que igual sigo tomando decisiones y nunca sé si son malas decisiones hasta que me paso al equilibrio, como ya lo señalé. Este último tiempo no se ha librado de mi toma de decisiones, lo he hecho y algunas han sido más grandiosas que otras y otras no sé si las habría tomado en estado normal... Temo mucho haberme equivocado y temo equivocarme de aquí para adelante, como me ha ocurrido cada vez que caigo en un estado así. 

Se preguntarán, entre todo lo que he escrito, que fue lo que pasó con mi ex marido, Vicente. Bueno, tomamos la decisión finalmente de divorciarnos porque se dió cuenta que yo no estaba ordenada, que soy un desastre y en mi hay que invertir mucho para seguir a mi lado. Si bien el divorcio es lo que yo siempre había querido y no me cuestioné en absoluto que haya decidido también divorciarse, hoy siento un poco de pena pues me demostró que no se la pudo más conmigo... y eso me lleva a la siguiente pregunta: Si él, que me contuvo durante 8 años, no se la pudo más conmigo, ¿podrá alguien en este mundo hacerlo? Cada día me convenzo más que no y me da mucha pena...

Hoy estoy logrando escribir porque ya estoy menos eufórica. Me siento dispersa hasta para hilar mis ideas en este blog pero lo tenía muy botado. El estabilizador del ánimo que estoy tomando hace semana y media creo que me está haciendo efecto y me está bajando las revoluciones (no así otros síntomas, pero eso hay que verlo dentro de más días).  Espero éste sea el que andábamos buscando y que no me produzca un efecto secundario como todos los otros. Lo único que quiero y sueño es tener una vida normal, donde no existan mundos paralelos e irreales que aparezcan por culpa de mis indomables e intensos estados de ánimo...

lunes, 9 de enero de 2012

¿¿Realidad o ficción??? Ud. decida...


Me siento en una encrucijada... Me siento rara... El jueves pasado tuve hora con Lucienne y de la sesión surgió que yo no estaba tan estabilizada como creía... Empecé a hablar y a medida que lo hacía iba introduciendo factores que daban para pensar que estaba entrando en una fase hipomaníaca. Raro porque hasta ese momento yo pensaba lo contrario, que estaba en mi centro, pensando las cosas con más claridad que nunca, me sentía muy bien. Pero: compras compulsivas, cambio en mi plan de vida (no querer dar en lo absoluto mi examen de grado y solo querer dedicarme a hacer cualquier otra cosa), postulaciones a trabajos de gerente o cargos altos de empresa que no tienen nada que ver con el derecho por estar aburrida en mi actual trabajo (lo que menos tengo son las habilidades o competencias curriculares para esos trabajos que postulé), la libido alta, querer volver con mi ex marido de un momento a otro por una especie de enamoramiento fulminante y repentino cuando jamás lo había sentido, otra situación que prefiero no comentar pues el involucrado es fiel lector mío, sensación de bienestar más usual de lo común, consumir mucho dulce, inquietud psicomotora (no estar tranquila en un solo lugar, querer hacer mil cosas pero no saber qué), muchas ganas de parlotear, irritabilidad, en fin... Todos esos factores, para una facultativa que me conoce y trata hace años, son indicios sospechosos de una eventual entrada a un estado hipomaníaco. A ello debemos agregarle la estacionalidad ¿A qué me refiero? A que en esta época del año tiendo a tomar vuelo para subirme a la cúspide de la montaña rusa. La verdad es que todo calza pero yo no me había dado cuenta pues la sensación de bienestar es engatusadora a diferencia de la de la depresión, cuyos síntomas lo que menos hacen es seducirte para no darte cuenta que estás mal. La hipomanía o manía es un estado bastante "maricón" pues manipula muy bien al "yo sano" para que no se dé cuenta de que algo no está bien y pueda encender las luces de alerta. Ello lo hace cuando ya es demasiado tarde.

Se preguntarán qué tiene de malo sentirse así. Lo mismo me cuestiono yo. Pero créanme que tiene aspectos bastante negativos, empezando porque vives en una realidad paralela, que no es real, donde tus sentimientos placenteros distorsionan la realidad y no sabes si ese mundo en el que estás viviendo es el verdadero, no puedes distinguir si te está dando las señales correctas... Pero ¿¿Qué ocurre en estos estados eufóricos?? Lo más importante es que te puede llevar a tomar decisiones equivocadas, por no tener un conocimiento acabado de la realidad. Mucho de lo que vives y sientes no se condicen con la verdadera existencia, todo lo percibes tan maravillosamente lindo que distorsionas la realidad. Lo peor es que en ese tomar decisiones puedes dañar a gente en el camino, pues cuando ese espejismo desaparece sentirás que hiciste las cosas pésimo pues no era eso lo que de verdad querías. Crees cosas que no son y cuando te das cuenta estás metida en un problemón. Uffff... la mente es tan traicionera cuando tienes esta enfermedad.

En la entrada anterior hablaba de una posible vuelta con mi ex marido (Una vuelta de carnero???... Hundida en la confusión....), algo muy raro porque jamás me lo creí tan firmemente como hoy. Es como estar viviendo otra realidad donde todo es maravilloso, no existen problemas y hasta pajaritos dan vueltas por tu cabeza. Pero, ¿¿es eso verdad?? Me encantaría que lo fuera y pudiera decir con convicción que lo que pasa por mi cabeza es lo que realmente quiero. Que esa sensación de querer rehacer mi vida con la misma persona de la que creí ya no estar enamorada hace tiempo y construir una familia con él puede que no sea real te inquieta de sobremanera. Cuando lo sentí, creí que las circunstancias habían cambiado, que vi algo que quizás nunca había visto en mi ex marido. El tema es el siguiente, si solo esto me hubiese estado pasando hoy, solo hubiese tenido esta sensación y sólo estas ganas hubiesen surgido en mi cabeza, no habría problema, quizás todo sería verdad... pero lo más seguro es que no sea así pues hay otros factores indicadores de una eventual hipomanía que estaría merodeandome en estos momentos. Por eso, tengo prohibido tomar decisiones y créanme que yo también me lo prohíbo, ¡¡¡no quiero seguir metiendo más las patas!!! Aunque lo he pasado "chancho" (muy bien) haciéndolo a lo largo de mi vida después tengo que andar haciéndome cargo de mis metidas de pata, ¡¡Cueck!!

Por lo tanto, a todos aquellos que comentaron mi entrada anterior, alentándome a darme esa segunda oportunidad, les digo que todo puede ser una ilusión óptica... por eso esperaré tranquila a ver que pasa conmigo pues tuve que recurrir nuevamente a las manos de mi Dr. Emmet. Junto al informe que le envió mi psicóloga y como me vió me tuvo que cambiar la medicación pues dijo que estaba despegando para volar muy alto. Hace un par de días que estoy con un cambio en la combinación de mis medicamentos: me bajaron dosis (del antidepresivo pues me pueden hacer elevarme rapidamente), me suprimieron la pastillita para que todo me importara una raja (y la que me tenía en engorda, jajajajajaja...) y me agregó uno nuevo... Como todos los estabilizadores del ánimo tradicionales no me han hecho bien, se encuentra en la obligación de probar con otros medicamentos, combinaciones y utilizar sus conocimientos de viejo "zorro" en la materia para aplicarlos en mi (ven que es un Dr. Emmet Brown cualquiera??? jajaja).

Bueno, en eso estoy hoy. Tranquiliiiiiita, bueno, en términos de no tomar decisiones, porque la hiperkinesia y ganas de hacer cosas me están matando... Solo les digo que tendré paciencia y esperaré la estabilización nuevamente... ¡¡¡Vamos que se puede!!! Y , vuelvo a insistirles a todos los que comentaron mi entrada anterior, que por esta situación anímica que estoy viviendo ahora me tomaré las cosas con calma. Aún no sabemos si todo es una ilusión propia de mi enfermedad. Les agradezco sus buenas vibras y consejos, pero no haré nada hasta que se me vayan pasando los síntomas que hacen creer que estoy hipomaníaca.

Por último, solo una cosa debo decirles... Ahora entiendo por qué a personas como nosotros, en determinadas circunstancias, nos encantaría dejar la medicación... Me siento tan bien así que me da lata que me digan que es porque estoy entrando en esta fase hipomaníaca... Aunque puede que así sea, cuesta creerlo y no quiero que me saquen de este estado pues es maravilloso sentirse así... Si, es verdad, me cambiaron la medicación para equilibrarme y no dejar la escoba pero debo confesarles que, parte de mi, no quiere tomarla porque se siente fantásticamente bien... Temo que me adormezcan y me pongan plana. Definitivamente no me la quiero tomar, pero lamentablemente tengo un "yo sano" que a pesar de estar seducido por este estado anímico, algo funciona y me obliga a hacerle caso a mis terapeutas. Nada que hacer...

viernes, 23 de diciembre de 2011

Quiero dejar de sentir...

Me siento como las pelotas... hace mucho que no tenía esta sensación tan fuerte... Hace mucho que no sentía la necesidad de tomarme la dosis más fuerte de Ravotril para dejar de sentir por un buen rato. Estoy esperando que me haga efecto, necesito que me haga efecto ¡ya! porque las ganas de tomarme otra dosis igual (la más alta que me permiten tomar en estas circunstancias) se me intensifican... Mi yo sano me dice que no es lo correcto y le hago caso... por eso me pongo a escribir.

Uds. no saben lo que es esto... esas ganas de borrarse, de dejar de existir se hacen potentes y siento que en este estado me voy a quedar y prefiero morir... No tengo nada que me haga aferrarme a este mundo, no hay nada, por eso solo quiero que este sufrimiento se acabe. Mi vida es un asco, tengo 34 años y no tengo nada, vivo como una adolescente que sabe lo que tiene que hacer en la vida para triunfar pero que lo ve muy lejano... No sé si tengo fuerzas para lograr lo que tengo que hacer para salir de este hoyo, no aguanto esto que vivo... esto no es vida es una mierda...

Estoy viendo todo negro, en estos momentos nada vale la pena en la vida por lo tanto mi desaparición es la mejor opción. No quiero estar en este mundo... No sé que me desestabilizó, aunque puede que si lo sepa pero no vale la pena sacarlo a la luz pues se que es mi cabeza la que está creando este caos en mi... Necesito otra dosis a la vena de ese ansiolítico... ¡¡quiero borrarme!! Este mundo puede seguir sin mi, no entrego lo suficiente como para que mi presencia sea importante aquí. Me quiero ir, lejos, pero no a un lugar físico específico, quiero irme a un mundo paralelo, no en esta tierra. Necesito sentir paz y mi cabeza no me está dando tregua, No tengo ganas ni de llorar, no tengo pena, solo me invade esa sensación de que lo único que quiero es cerrar los ojos y dejar de sentir.... y lo único que hace es desesperarme. Siento que hasta a mi familia les doy un alivio si no estoy, soy un cacho, un personaje que está estancado sin avanzar como el plan lo decía. Todo fracasó, falló lo que estaba destinado para mi. No sirvo para nada, no es necesario que esté aquí ¿¿Para qué me obligan a aferrarme algo que no tiene sentido?? No puedo avanzar, llevo años intentándolo y ¡¡¡no lo logro!! ¿¿Por qué creen que algún día lo lograré?? Ni yo me tengo fe... He intentado tanto pero mi voluntad está viciada, me pongo trampas y no cumplo con lo que tengo que hacer... Sé que eso que tengo que hacer me cambiará la vida pero el obstáculo lo veo cada vez más grande. No lo puedo pasar y me impide seguir mi camino o cualquier otro donde eso que tengo que hacer no es necesario. Hasta aquí quiero llegar. No tengo ni hijos como para sentir que me tengo que quedar. Nadie depende de mi. Estoy sola por eso ¿por qué estaría mal que dejara de existir?? ¿¿Por qué no me dan el pase para irme a otro mundo??? ¿¿No hay nadie que pueda entender este calvario que llevo por dentro??? Arrastro los pies para seguir viviendo... Vivo porque me obligan porque si fuera por mi hace rato habría acabado con todo esto...

No intento hacerme la víctima y me digan pobrecita, solo estoy planteando hechos de la causa. Todo lo que he escrito es un hecho y no estoy mintiendo ni victimizándome, es solo la verdad. Veo borrosa la vida, está todo con neblina, nebuloso.. y choco con una pared gigante que ¡¡no me deja ver más allá!!! No tengo escapatoria... es un laberinto sin salida...

Solo pido dejar de sentir para siempre... Denme la opción de poder elegir el no querer estar más aquí... Lo pido por favor, denme esa libertad... no quiero seguir aferrándome a un sinsentido... quiero solo morir... Vamos Ravotril, haz efecto, no aguanto más...

Finalmente me tuve que tomar otra dosis de Ravotril, es lo único que me hace dejar de tener esta sensación espantosa y olvidar que en algún momento quiero dejar de existir y entender que son solo sensaciones momentáneas...

miércoles, 14 de diciembre de 2011

Necesito hacer una reivindicación...

Amigos... Como ya dije en el título, necesito hacer un reivindicación... Como habrán leído en la última entrada de mi blog ("De los errores se aprende... dicen...") fui bastante dura con una persona que me hizo sentir mal. La verdad es que tenía mucha rabia cuando escribí esa reflexión y fui un poco dura e injusta. Debo decir que ya conversé con esa persona y las cosas quedaron bastante claras. Lo que no significa que no continuaré con mi política de silencio frente a la enfermedad. 

Hago esta reivindicación porque no quiero quedar con la sensación de que hice sentir mal a una persona cuando ya era suficiente con haberme sentido mal yo. Por eso ahora, más tranquila, escribo esto. Sé que lo que hizo no fue con intención, eso creo, y solo fue que no supo manejar el concepto "bipolar" en forma atinada. Tal como le dije a él, no supo ver lo vulnerable que me pone este tema, pues de hecho él sabe que fue por eso que en un comienzo cuando se lo conté le di la oportunidad de huir, pero no lo hizo. No lo voy a juzgar más por lo que pasó pues se dio cuenta de su error, pidió disculpas y las acepté. Si bien hace mucho no me enojaba tanto con alguien como lo hice con él, admito que se me pudo haber pasado la mano (pero él se lo buscó, eso sí). Pero yo sabía que el enojo no me iba a durar mucho, así soy, por eso decidí plantear, más tranquila, mi punto de vista ayer y creo que llegamos a un entendimiento. Y lo mejor, que sin rencores y tan amigos como antes. 

Aprovecho este espacio, en todo caso, para dejar esto claro, para señalar que a pesar de haberme sentido burlada por lo que pasó, sé que no lo hizo con el firme propósito de hacerme sentir deliberadamente mal. Igual espero que haya aprendido la lección así como yo aprendí la mía pues no me gustaría volver a tener más malos entendidos por el mismo tema. He invertido mucho en mi "estar bien" como para que este tema se convierta en objeto de burla o liviandad al momento de tocarlo, quiero que se hable con respeto (incluso al momento de hacer bromas). Si bien la idea es tratar de reirse de las cosas malas, créanme que yo trato de hacerlo constantemente para no convertirme en una persona grave, es muy complicado cuando un otro lo hace pues solo uno sabe como se sufre con esto.

Por último, solo quiero que sepan que para mi ser bipolar no es un defecto tal como todos lo ven, yo lo veo más bien como una virtud... ¿¿Como así?? Sí, la verdad es que siento que ser bipolar es tener la virtud de poder vivir la vida de una manera distinta al común de la gente... nada más...


martes, 13 de diciembre de 2011

De los errores se aprende... dicen...

Hoy he vivido una experiencia que me entristeció mucho... Me pasa por querer ser auténtica, por no ocultar nada de mi, por querer decir siempre la verdad... Me dolió mucho la forma que tuve que aprenderlo... quizás hace rato me daban pistas para que me quedara callada pero no las capté... Hoy me llegó como un bofetón, pero esa es la mejor forma de aprender una lección y jamás olvidarla...  

Hace algunos meses atrás alguien me lo advirtió y yo no hice caso, creí que con mi forma de ser y encanto haría que contarlo pasara a segundo plano y solo fuera una característica más mía, sin importancia... Yo quería luchar contra la discriminación, que el ser bipolar no fuera un insulto o algo negativo... pero no fue así... Hoy me encontré con que sí te pueden hacer daño si saben que eres bipolar...

No quiero contar como fue exactamente que entendí que era mejor vivir en el anonimato esta enfermedad porque me siento tonta... Tonta por no haber captado que algo así podía pasar. Esa persona dirá que estoy o soy muy sensible con el tema, que no sé reirme de mi misma y que exagero, pero no tiene que ver con nada de eso, se trata de ver las cosas con altura de miras... Tú no puedes burlarte de un diabético por serlo, esa persona lo es y no lo puede cambiar. Lo mismo pasa conmigo pero al menos ser diabético no tiene ninguna connotación negativa más que ser una enfermedad. En cambio, ser bipolar sigue entendiéndose como una condición negativa, concepto contra el cual lucho pero que es muy difícil de derribar. 

No quiero parecer grave ni nada por el estilo, pero siento que solo me podrán entender estando en mis zapatos. Toda una vida he actuado guiada por mi enfermedad y ahora que lo sé, si bien a mi se me abrió un mundo, la gente frente a la cual te quieres presentar nunca lo entenderán... Uno lo hace por una razón muy inocente, lo haces para que ellos comprendan de antemano porque eres de determinada manera y actúas de determinada forma ... Pero no basta comprensión... parece que hay que vivirlo para entenderlo pues cada día me doy más cuenta que si no lo tienes no sabes que es ni como se vive. Tienes que vivir la vida de una forma distinta al resto, te tienes que cuidar para no volver a caer en esas horrorosas crisis. Pero más vale vivirlo solo, en el anonimato o sino sufrirás el doble... 

Prometo de ahora en adelante guardarme para mi esta enfermedad, salvo que el tiempo y las circunstancias se ganen el que lo comparta... Mi relato lo dejaré hasta aquí... estampado como una reflexión más que añadir a mi vida... Y uds. ¿¿que creen??? ¿¿Es justo esto??? Creo que no y, ni yo ni nadie, se merece sentirse como me sentí yo por ese defecto mío de querer siempre decir la verdad y no poder mentir...

jueves, 8 de diciembre de 2011

Hoy solo quiero a mi gato "Sam" (bueno y a la "Lupe" también)

Hace media hora llegue del carrete y ¿¿saben qué?? He llegado a la conclusión que no debí salir... por hoy solo quiero a mis gatos: Sam que me acompaña junto a mi almohada y la Lupe que vive su propia vida gatuna... No sé que me pasó porque lo pasé muy bien, o sea, siempre sentí que así fue hasta que llegó la hora de venirse. Cuando dije "ya vamos" sé que desde hace un rato ya no me estaba sintiendo bien. Y cuando venía rajada por la autopista solo pensaba "no debí haber salido hoy". La razón, la forma en que me estoy sintiendo a esta hora... Odio todo, nada es agradable y no quiero a nadie hoy... Todos pasaron a engrosar mi lista de gente que no quiero ver, de esos que cuando me baja la estupidez bipolar no quiero ver más porque me generan esa odiosa sensación de angustia. Por eso hoy simplemente exclamaré "¡Solo quiero a mi gato Sam y, está bien, a la Lupe también!" 

No saben cuanto odio sentir esto, porque daño a mi entorno, a ese que está esperando diariamente un "Hola que tal?" Los daño pues de la nada dejo de hablarles, de interactuar con ellos, de sentir que los quiero... los boto sin explicación alguna y hoy siento que le haré sentir mal a quienes no tienen la culpa de este torbellino de emociones que me pesa en estos momentos. Quizás he tenido una semana pesada de trabajo y estoy cansada... no he parado. Me ha tocado salir a las 8 de la mañana de mi casa y volver después de las 9, ya sea porque hice horas de más en la pega o me fui a tomar un café con mi nuevo amigo Jack (que será quien sufrirá las consecuencias de mi maña más tarde cuando despierte y no quiera hablarle)... Algo ha hecho click en mi cabecita y creo que estoy mental y físicamente agotada... Dirán "por qué esta tonta no duerme, son las 6:20 de la mañana y dice que está cansada!!"... porque aunque esté cansada tengo que tomar unas odiosas pastillas para que logren cerrar mis ojos porque mi cerebro está hiperventilado. Ahora recién me las tomaré. No lo hice antes porque quería plasmar esta sensación en mi blog y compartirla con Uds. Pero ahora lo haré, empinaré mi vaso de agua con mis 4 pastillas y me las tragaré... para empezar a caer en transe y dejar a mis neuronas descansar. No sé por qué siento que estoy escribiendo en verso o en un tono cantadito pero es como está funcionando la madre de todos mis males (mi cabeza). Más tarde será un nuevo día y ahí veremos si aún hasta a mi Sam y mi Lupe sigo queriendo.

Ya me tragué mis pastillas pero agregué una más... "algo para la angustia, por favor". Sí, un pedazo de Ravotril pues quiero borrar esta desagradable sensación de forma rápida... no quiero cometer más errores pero debo confesar que estoy cansada de todo esto... esta intensidad me mata... un día bien, un día mal, otro día peor y otro día sobre el mundo. Me quiero sentar en mi enfermedad y decirle "Desaparece, me importas una raja" pero no, ahí están mis químicos recordándome que nada me importa una raja, que todo me importa mucho y tengo que seguir viviendo aunque sienta que nada vale la pena. Todo esto mientras espero que los "fucking" meds me hagan efecto. Miro por un espacio de mi cortina que está abierta y veo que ya está de día... me angustia no saber si alcanzaré a reponerme y empezar a funcionar para todo lo que queda de esta semana. Hoy es feriado y solo tengo hoy para pararme de nuevo pues se viene un fin de semana movido con compromisos ineludibles. Más rato cuando despierte seguiré... les contaré si reviví de esta agonía o me estoy hundiendo en el fango... Ahora intentaré descansar para que Morfeo me lleve en sus brazos pronto. Hasta más rato.

Me desperté a las 4:30 de la tarde porque mi madre fue a ver si seguía viva y si pensaba despertar o seguir hasta mañana durmiendo. Lo habría hecho pero recordé que tenía que tomar mis pastillas del día y ya era muy tarde. Tomé lo que me quedaba del vaso de agua de la madrugada, busqué mis meds y me los tragué nuevamente. Ya mi amigo Jack había preguntado por mi y se había cuestionado si había arrancado... ¿¿Ven que siempre hay alguien a quien le toca sufrir mis episodios??? Pero no arranqué... no me siento tan terriblemente mal como creí que me sentiría al quedarme dormida esta mañana. Ya mis remedios hicieron efecto y esa odiosa sensación que tenía está desapareciendo... me siento mejor. Ya la vida no la veo tan terrible y además de querer a mi gato Sam y también a la Lupe... volví a quererlos a todos.

lunes, 21 de noviembre de 2011

Aclaremos unos puntos de la entrada anterior...

Amigos, sé que en la útlima entrada, donde me mandé una protesta de aquellas, muchos se cuestionaron que que tiene que ver con ser bipolar el quejarse de la falta de independencia pues ello es más común de lo que creemos. Para dejarles claro que yo no creo que querer ser independiente y tener pataletas con mi entorno por paz sea una consecuencia de mi bipolaridad es que escribo esta entrada... Lo que yo quiero que comprendan es que por culpa de mi enfermedad estoy encarcelada en casa de mis padres, lo que es muy distinto. ¿Por qué por culpa de ella? Dirán que es muy fácil echarle la culpa de mis males a ella pero es que si no hubiese tenido trastorno bipolar habría estudiado como la gente normal, hace 10 años me habría titulado de alguna carrera, habría estado generando mis propios recursos, los habría distribuido de forma responsable y estaría viviendo hoy la vida que yo hubiese querido o al menos fuera de la casa de papá y mamá. Que quieren que les diga, ¿recuerden todo lo que les conté en el Capítulo 6,  Capítulo 8 y Capítulo 9 (pichen sobre estos capítulos si no los han leído o los quieren releer para refrescar la memoria) sobre mi peregrinaje estudiantil y laboral? En resumen que estudié primero un par de años psicología, me retiré, congelé un año y trabajé. Comenzaron a marcarse mis estados de ánimo cambiantes, a partir de ahí reconozco mi primera depresión primaveral no controlada. Me cambié de carrera y me fui a estudiar derecho fuera de la capital. En esa ciudad, empezaron mis primeras etapas de manía e hipomanía más marcadas junto con depresiones y, por una de ellas, terminé cambiándome a otra Universidad en la capital (eso si, la mejor de todas). Aquí trabajé y estudié a la par. Empezaba muy bien el año pero a finales de él lo hacía a medio morir saltando porque la primavera me mataba con mis depresiones... Las platas para que decir, cada día, producto de mi enfermedad, me endeudaba un poco más, sin posibilidad de salir de la casa paterna si no era casada con mi novio, con quien empezamos a acumular años juntos partir del año 2001 (como quien acumula millas cuando viaja). Y como ya saben una vez egresada, me di más vueltas vueltas que  "mojón de acequía" para no dar el examen de grado (dicho para los chilenos).

En esta misma línea, económicamente hablando, para independizarme cada vez fue disminuyendo mi capacidad adquisitiva. Los gastos iban "increcendo". La bipolar, o sea yo, sin diagnóstico es compradora compulsiva, tal como les conté en el Capítulo 7 . Copé todos los cupos de dinero plástico que tuve en mis manos, el que no era menor. Hoy esas tarjetas bancarias están bloqueadas (Chao Visa y Mastercard, nacional e internacional). ¿Las tarjetas de casas comerciales y grandes supermercados?? Las tenía casi todas (menos una que la odiaba con toda mi ser pues la consideraba la más usurera de todas: Ripley), ni hablar. ¿Qué creen Uds.? Ahí quedaron todas, copadas y sin  pagar. Me cerraron mis cuentas corrientes, y con ello mis líneas de crédito. Hoy le debo dinero a los bancos, pues empecé a pedir créditos de consumo para tapar mis hoyos financieros, lo cual fue un total fracaso, mi consumismo fue incontrolable. Tengo acciones en DICOM ("empresa" que mantiene informado a todo Chile, previo pago de una suma de dinero, todo acerca de tu actividad generalmente morosa en el comercio y juzgar si eres confiable financieramente hablando, comprenderán que yo hace rato dejé de serlo) y estaré por unos años engrosando la lista del Boletín Comercial (otra base de datos de morosos). Como comprenderán hace rato dejé de tener poder crediticio en este país ¿Quien va confiar en mi con las platas? Nadie. Más si lo gritan a los cuatro vientos.  Yo creo que ni cuenta vista me abren en un banco con tal de no tenerme entre sus clientes!!!  Me muevo con mi pura Cuenta RUT, la cuenta de todos los chilenos... gran invento del Banco Estado...   Menos mal en este país no existe la prisión por deudas o sino ¡¡¡estaría frita!!! Muchos dirán que soy muy caradura (car'e raja para otros) pues cuento como gracia que dejé de pagar todo sin que me importe nada ¿que quieren que les diga? Si no tienes con que pagar, ¿qué vas a hacer? Asaltar un banco NOOOOO, eso noooooo, creanme, a ese nivel de delincuencia nooooooo, jajajajajajajaj!!! Lo único que queda es la resignación, nada más. Además, me sé las leyes, mi hermano Máximo también y recuerden que es un "cerebrín" (Capítulo 15) por eso estoy tan tranquila. Hoy las casas comerciales y bancos ya se cansaron de llamar para cobrar. Ahora ya puedo contestar los números desconocidos que llaman a mi celular o contestar sin decir que soy mi hermana (que por cierto no tengo), ya no son cobranza... han pasado un par de años y más quizás y eso estamos esperando... que pasé el tiempo...

En fin con todo esto trato de graficar que mi queja no es que porque sea bipolar que no puedo ser independiente, o sea, por la enfermedad en si. La cosa es que yo no he sido capaz de hacerme cargo de mi misma como para poder hacerlo. Además, no hace mucho, le pregunté a mi psicóloga si era efectivo que si yo no hubiese sido bipolar me hubiese titulado mucho antes y ella respondió, sin titubear, un gran SI.

Desde otro punto de vista, también les quiero aclarar otra cosa... Quiero que recuerden que Uds., me han leído todo el año controlada, mínimo, semana por medio por un psiquiatra (si no es que no todas las semanas) y, todas las semanas, por mi psicóloga. Este año no he estado sola. Lo que he escrito, salvo en contadas oportunidades, no lo he hecho desde la enfermedad misma sino más bien desde la óptica de la enfermedad, que no es lo mismo. Es decir, a partir de mi diagnóstico he podido interpretar muchas de mis vivencias que he relatado en este blog, por lo que muchos son recuerdos de mis facetas críticas inestables de la bipolaridad que recién ahora puedo deducir que las viví con un trastorno detrás. Muchos de esos recuerdos son vagos pues, como ya les he dicho, mis "yos" distorsionan la realidad estando en uno u otro estado y les cuesta reconocerse. El punto es que desde fines de abril a la fecha he estado vigilada muy de cerca por un equipo médico y terapeutico, no he estado para nada sola. La enfermedad ha estado controlada con lupa este año, por decir lo menos. Además, recordemos que el control en un comienzo fue excesivamente fuerte y estricto, llegue a estar sobremedicada, casi drogada, creo yo. Por eso para muchos puedo parecer una persona más bien sana que relata sus aventuras y que solo dice ser bipolar por juego o porque se lo inventó un psiquiatra. En el pasado, estuve muy a la deriva y en mi última etapa de crisis pulvericé mi "yo" con el vaivén de estados de ánimo que tuve sin medicación y terapia adecuada.

Por último, como dato relevante también, debemos tomar en cuenta que no soy una bipolar dañina. Yo no le hago daño al resto, por eso tengo mucha gente que me quiere y recuerda con cariño. El daño me lo hago a mi misma pues sufro sola. No me gusta que me vean mal ni dando lástima y solo trato mal a las personas cuando tengo fundamento, pero siempre con mi fundamento casi de abogado... o les hago daño dejando de hablarles, alejándome sin motivo alguno. Soy una dañina silenciosa podríamos decirlo. Los "harakiris" y "caldos de cabeza" me los hago yo sola, me insegurizo y lo paso mal sola y casi nunca lo comparto con nadie, a menos que, lo que mi cabeza esté imaginándose me esté torturando en extremo. Esto también me hace ver una bipolar relativamente normal, pues la gente tiende a vernos como personas que cuando les da la pataleta hacemos daño. La verdad, no todos somos así... aunque a veces podemos ser muy venenosos, cada uno tiene su estilo. Aunque si, en realidad, cuando no he estado medicada he llegado a ser muy hiriente con mis palabras (pues no medía) cuando me he enojado, ahora que lo recuerdo... bueno que se le va a hacer...

Pero ya pronto se viene un capítulo loquillo para que se rían de mi y mis ocurrencias bipolares.

Esos puntos quería comentar con Uds. Sé que mi protesta del relato anterior es muy común. Muchos viven la misma experiencia que yo y no son bipolares, por eso quise aclararle estos puntos, para que no se sientan bipolares si pasan por una situación así, jajajajajajajaja... Yo solo quiero que entiendan que como he actuado como bipolar la mayor parte de mi vida, no he podido vivir como la persona independiente que debería ser a mi edad, solo eso. De eso me estoy quejando y nada más. Espero hayan entendido la idea.