IMPORTANTE

El primer capítulo es "El Diagnóstico", léanlo en orden (junio 2011 en adelante), será más fluido y entretenido para Uds. Que lo disfruten!!
Espero sus comentarios en cada entrada a este blog y trataré siempre de contestarles, apenas los lea lo haré, así que estén atentos... Cualquier consulta o lo que quieran decirme también pueden enviarme un mail a: doblepolaridad@gmail.com, síganme en Twitter: @DoblePolaridad, envía una solicitud de amistad a "Doble Polaridad" en Facebook (http://facebook.com/doblepolaridad), pongan "me gusta" a mi página en facebook: DoblePolaridad o síganme en Instagram @doblepolaridad.

domingo, 31 de julio de 2011

Capitulo 8. Segunda tarea y mi vida laboral... Qué miedo!!! Parte I

Esta semana mi sesión con Josephine trató sobre la necesidad absoluta de encontrar pega (trabajo para los que no son chilenos). Uffff... no sé que hacer... Se preguntaran como pretendo estudiar para el grado y trabajar, no lo sé pero tendré que lograrlo, con toda esta inversión de médico, terapeuta y medicamentos supongo que ahora sí lo lograré (en caso contrario créanme que el equipo arriesga demanda, ja!). Para que sepan, antes de empezar mi relato de tipo laboral, les cuento que he decidido empezar a estudiar como debe ser pero de a poco pues el examen lo daré si o si en abril del 2012 (espero no ser la causa del fin del mundo, jajajajajaaj). Prometo que esta vez será la vencida, antes que se acabe el mundo seré abogado!

Dejémonos de tanta promesa y comencemos este relato. En la última sesión, Josephine me preguntó si le tenía miedo a trabajar y le contesté que si. Obviamente la pregunta inmediata fue "¿Y por qué?". Hice memoria para atrás y recordé los trabajos que había tenido. Sentí que mis experiencias habían sido un desastre. A ver hagamos un repaso de mi vida laboral...

Recordemos que yo nací y viví hasta los 12 años en en un pequeño país centroamericano llamado Litoral Pudiente... Años antes de mi nacimiento, mis padres y hermanos llegaron a vivir a este país. Mi padre venía de Chile con una carrera de derecho truncada pues se había ganado una "beca Augusto Pinochet" y contaba con tan solo un título de profesor. Con todo su potencial creativo entró a trabajar en una de las agencias de publicidad más importantes de América y terminó montando su propia agencia tiempo después. Le fue bastante bien y además de campañas publicitarias también se dedicó a la producción de programas de televisión. En ese contexto mis primeros trabajos se relacionaron con el mundo publicitario y televisivo, a muy temprana edad. Mi primer asomo en este rubro fue a mis tiernos 2 años... Dirán que tengo unos padres explotadores: y sí, así lo es, ja! Broma, no, no es así, debo decir que han sido todo lo contrario. Pero no le pongamos color con este trabajo la verdad se trató simplemente de posar para un afiche que promocionaba el año internacional del niño, para la marca Hitachi ("la calidad de confianza...", les presento  su eslogan de aquel entonces). Fue un  "trabajo" bastante light, por no decir que era solo una sesión de fotos con otros niños de distintas edades (mis hermanos también participaron), cueck! Unos años después, a mis 5 añitos participé en mi primer comercial, un éxito, ese año entre a kinder y mi compañerito de mesa estaba emocionadísimo porque se sentaba al lado de la "chiquita" del comercial de Intex. A los 8 y 9 años incursioné como modeloca en el capítulo especial del día del niño del programa de TV cuyo productor y director era mi padre, jajajajajajajaj (ni apitutada en la tele, jajajajaj), pero ni se crean fue uno de los programas con gran audiencia y más copiado, jajajajaja.... A los 10 años hice otro comercial, ahí me avergonzaba que me reconocieran y a los 11 y 12 años tuve a mi cargo la sección infantil de otro programa de mi padre. Aquí fue mi despuegue televisivo, jajajajaj (claro que se estrelló porque aquí en Chile, na ni na, aunque esperen acabo de recordar algo, jaja, más adelante les contaré). Gran historial farandulero, ¿no creen? pero remuneración.... mmmmmmm... no la recuerdo, quizás como era menor de edad mis progenitores se hicieron cargo de ella o papá nunca pagó, jajajajajaja. Bueno, volví al anonimato a los 12 años, cuando llegué a vivir a Chile....

De ahí mi primer trabajo, si mal no recuerdo, fue a los 18 años. No digamos que fue la gran pega con un derroche de inteligencia, pero era trabajo al fin y al cabo. Ese año primero trabajé en la muy conocida  FISA, la famosa Feria Internacional (en aquel entonces, si sé, se me cayó el carnetttsss). Junto a 3 chicas más trabajamos durante 10 días en el Galpón de EEUU en el stand de Aquaexpress. Fue una linda experiencia ofrecer agua helada o café con tu mejor cara a todo personaje que en lo que menos estaba interesado era en el producto, cueck! jajajajajajajajaj... Pero no me puedo quejar pues recibí una buena remuneración. Obviamente mi estadía ahí no estuvo exenta de anécdotas. La que recuerdo con mayor nitidez fue una muy divertido que me pasó llegando al final del evento. Resulta que durante nuestra "jornada de trabajo" habían muchas horas de ocio y para no aburrirte solías conversar con los vecinos (que terminaban siendo tus grandes amigos).  Llegado el último día, comenzaron las despedidas. Igual te encariñas con el entorno (cuando te acuerdas del dolor de pies por estar parada todo el día, se acabó el cariño). En este contexto, uno de nuestros vecinos llegó, como todos los días, a pedirnos su café. Me puse a conversar con él, como muchos otros días. De pronto, no sé en que momento escucho salir de él un "Por qué no me das tu teléfono para salir a tomarnos un café un día de estos." Yo me shockié, y empecé traspirar helado ¡¡¡¡no quería darle mi teléfono!!! Habrá tenido unos 38, 40 años y yo tenía dulces 18 (era algo así como 40 y 20!!). No sabía que hacer, siempre me ha costado cortar el "joteo". Al final, opté por darle el teléfono pero había un solo problema, había conversado con él mil veces y ¡¡¡No sabía su nombre!!! Tenía que saberlo por si llegaba a llamar y poder decir "No, no está, hablas con la hermana (que no tengo, ja!)."¿Qué hice? Disimuladamente empecé a buscar su nombre en la piocha que todos usábamos en la Fisa para identificarnos. La empiezo a leer y ahí estaba, siiiiiiiii, ahí estaba mi salvación!!! Vi su nombre y se llamaba José Abadengo, ¡¡Tenía el mismo apellido de mi madre!! eeeehhhhhh... Algo me decía que algo tenía que ver con ella, lo ví frente a mis ojos, me alivié y aquí viene mi dulce e irónica acotación: "Oye, sabes? mi mamá es Abadengo también". Lo vi palidecer y solo preguntar tímidamente "¿En serio?", le digo "si" con mi mejor cara de inocencia y "perdiste como en la guerra." Finalmente remata preguntando "Y, ¿Cómo se llama tu mamá?" Aquí viene lo mejor, se le desfiguró la cara cuando le dije; "Se llama Habi Alkabib... Abadengo."... Palideció y no tuvo otra, sus siguientes palabras fueron "Es mi prima", jjuuuuuuaaaaaaaa! Rápidamente terminó la conversa y "¡saspareció!". ¡¡Misión cumplida!! Ahora ¿quieren saber por qué palideció??? Porque era ¡¡casado y con hijos!! Se lo conté a mi madre y solo escuché una risotada y me contó quien era su primo hermano, mi querido tío, ja! En todo caso es una linda anécdota con mi tío José que hoy en paz descansa (fue un cáncer fulminate)...  En fin solo puedo decir que fueron mis primeras buenas lucas que gané.

En mi siguiente trabajo insistí con las cámaras, me duró hasta septiembre u octubre de ese año y fue ser "Extra de Continuidad" para la teleserie... "Adrenalina", jajajajaja... "Quienes son las reinas de la nossshhheee.... 'l'osotrras", jajajajajajajaj... esta ha sido la vergüenza de la vida, ¿Uds. saben como me molestaban con esto? La canción la ponían en todas las fiestas "Baila, baila sin parar, haaaaaas tu cabeza estallaaaaaaaar" y obvio que me subían al columpio. Imagínense lo que era verme a mi misma, ya en la universidad, con jumper prestado (en el colegio usabamos faldita tableada), en una sala de clases, sentada al lado de la protagonista: la Caty Winter (Francisca Merino)!!! Mi máxima actuación fue decir una línea en una indigna escena con la profe de inglés, jajajajajajaja... fue muy chistoso!!! Nos citaban un par de veces a la semana y todos los sábados. Me creerían que unos años después la repitieron y yo que me había ido a estudiar mis primeros años de derecho fuera de la capital y tuve que revivir, en menor grado, esa etapa en que me molestaban (o sea entiéndase que no fue bullying, siempre era en buena onda). Lo peor fue un día después de una clase de Derecho Civil, la profe me llama a un lado y me pregunta si la que salía en la teleserie era yooooo!!!! Casi me maté, jajajajajajaja!!! Qué indigno!!! Nunca pasé piola, jajajajajaja!! Al final, no me puedo quejar, igual me hice mis pesitos con este laburo.

Luego el año 1998 fue un año de mis experiencias verdaderas con el trabajo. Ese año aborté la misión en la primera carrera que había escogido: Psicología, por problemas de carácter económico, decidí congelar. A principios de ese año, sabiendo mi situación, una amiga me apitutó en la Fería del Transporte. Trabajé con mi amiga y otra amiga de ella. Gané mis buenas lucas sin hacer mucho, El problema (porque en eso se me fue gran parte de la plata) fue que mucho de ahorro no hice (para variar): se nos ocurrió celebrar nuestro cumpleaños en grande pues cumpliríamos 21 años (en realidad lo teníamos planificado con mi amiga Dominga, a ellas les gusto la idea y nos acoplamos). La fiesta estuvo increíble, el lugar lo hizo todo: arrendamos el ex-café del Puente, ese puente en medio del Mapocho que ha sido teatro, café, de todo. Tuvimos un excelente Dj, mi hermano Ignacio, que hasta el día de hoy es lo profesional en esto (es su hobby), buen sonido, mucha gente, amigos por todos lados, IN-CRE-Í-BLE. Obvio que me pasó otra cosa divertida... terminó la fiesta y era hora de irse, ahí andabamos cada loco con su tema y yo cuidando que no se me fuera el mino que me gustaba. Decidimos partir a comer de madrugada al YPF de aquellas hamburguesas clasiconas con queso, cebolla y todos los otros ingredientes (menos tomate porque yo no como tomate, no me gusta). Eramos varios con bajón con primos sureños incluidos. Yo amablemente le ofrecí a mi mino que se fuera con nosotros, o sea en el auto de mi hermano. Estaba todo listo, claro que había olvidado un solo detalle, preguntarle a Ignacio si podíamos llevar al personaje que me gustaba... Su respuesta fue desconcertante y a la vez chistosa... Dijo: "Arriba de los parlantes..." ¿¿Queeeeeeeé??? Su tono irónico y en serio fue otra cosa ¿¿por quuuueeé arriba de los parlantotes si no cabía??!!! Fue muy pesado!!! ¡¡Obvio que no se iba a ir con nosotros!!! Tooo mal, jajaja.  Igual me salí con la mía y se fue a comer hamburguesas, solo que su fue en el auto de mi amiga Pepa, cueck!!! Creo que lo único que pensé fue "¿¿Por qué chu... no habré salido en mi auto???" Bueno... les cuento que ese romance nunca se consumó, se puso a pololear ese año con una compañera de la U (ambos eran compañero míos en psicología y a él después de partir no lo veía tan seguido como ella). Hoy están felizmente casados con 2 hijos viviendo en Alemania, solo me doy a mi misma un gran ¡¡¡¡CUEEEECCCKKK!!!

Miren lo dispersa que soy en vez de hablar de trabajo terminé hablando de carrete, no puede ser... parece que echo de menos mis andanzas... Continuemos, pero les advierto que con la experiencia laboral que viene termino este capítuloo para que no sea tan largo. En el siguiente capítulo vendrá la segunda parte..

Resulta que en esta Feria del Transporte o como se haya llamado conocimos a unos chicos "bien parecidos", o sea que no estaban tan mal, que trabajaban en la Volvo. Como mi finalidad ese año era trabajar porque necesitaba lucas, para variar, les dije al vuelo por si alguno caía, que estaba buscando trabajo y si necesitaban a alguien en la Volvo para trabajar. Y ¿¿saben que??? Siiiiiii, así que terminé trabajando en la empresa familiar de los concesionarios de Honda, Volvo y Porsche, bueno de recepcionista-telefonista, era lo que había. Duré trabajando ahí hasta no recuerdo que número de pataletas, pero 6 meses. Claro que como siempre había estudiado en colegios privados, hablaba inglés, tenía buena presencia, vivía en un buen barrio, llegué con aires de diva a mi nuevo lugar de trabajo. Me juraba superior a todos y que yo estaba ahí casi por hobby más que por necesidad. Se notaba de lejos que nunca había trabajado, parecía hijita de papá a la cual este iba a buscar y a dejar todos los días (nada de micro a la casa).  Independiente de esto era simpática, encantadora, no le caía mal a nadie (eso creo) lo que aplacaba lo mal que podía caer todo lo otro. Este divismo me hacía tener mis pataletas de vez en cuando pues me creía intocable, tenían que pegarse una piedra en el pecho que yo trabajara ahí. Eso era lo que mi cabecita ideaba, ¿Ud. saben que todos esos son síntomas de manía? (es lo que yo llamo también euforia). Esto de andar con el pecho inflado creyendose la raja (a los que no le gusta este eufemísmo, lo siento, me sentía así) y enojarse por tonteras al extremo, amenazando con irse como si fueras indispensable, uuufff, mucho me aguantaron. Al final terminé desembocando en una depre que ahora identifico pues no llegué al psiquiatra esa vez. Recuerdo el último tiempo trabajando ahí, fue espantoso. Sufriendo excesivamente por un pololo (novio) que me había pateado a los 2 meses (es de patio sufrir como lo hice por ¡2 meses! de relación). Me sentía muy mal pero creo que este sufrimiento de la nada venía tal cual de la nada, a él le toco estar conmigo en septiembre mi peor mes del año y simplemente no pudo soportar esta montaña rusa de emociones que ni yo entendía.  Me pateo en primavera y sufrí como si me hubieran dejado plantada afuera de la iglesia, ¿es normal??? Nooooooooooo y la única que se percató de eso fue mi prima Kiki que en ese entonces me lo dijo y la odié por no entender mi dolor. En fin, solo imagínense como yo llegaba a trabajar ¡¡lloraba en el mesón de la recepción!! Me hablaban y lloraba, horroroso... Hasta que un día se planteo una pequeña rebaja de remuneración a todo el personal. Yo me negué y no firmé. Me despidieron. La que se creía indispensable se tuvo que ir con la cola entre las piernas, al menos, con un finiquito que incluía la indemnización por mes de aviso... Bueno ahí no paró el llanto, duró hasta lo de siempre: principios de octubre.

Hasta aquí la primera parte de mi vida laboral, ya vendrá la segunda parte, esperenla...

sábado, 30 de julio de 2011

Así me siento cuando estoy muuuuyyyy triste...

Escrito el viernes 29 de julio de 2011
Hoy me desperté como siempre, odiando las mañanas y no queriéndome levantar porque siento que mi vida es del terror. Prefiero refugiarme bajo las sábanas y hacerme la dormida... descubrí que ahí nadie te molesta... Imagínense lo que es luchar contra esto todas las mañanas y lo peor es cuando eso se extiende por más tiempo, hoy me duró el día entero. No me gusta sentirme así ni que me vean así... pero mi expresividad es tanta que cualquiera a mi alrededor lo nota. Al menos lloro escondida, donde nadie me ve (trato de hacerlo así, pero hay veces que los lagrimones caen solos sin importar el lugar y la persona presente). Odio la gente que anda inspirando lástima por ahí... Y también odio a aquellos que te dicen "tienes que poner de tu parte." ¿¿Saben ellos lo que es sentirse triste de la nada?? ¡NO, NI IDEA! ¿¿Alguien entiende lo que siento?? No, porque no saben que uno es capaz de querer morir cuando estás así. Sientes que estás soooooola en el mundo, que nadie te quiere, que eres un estorbo, que sobras y mil odiosidades más ¿es terrible no? Y lo peor es que te paralizas, te inmovilizas y no logras que tu vida sea normal y te pones más triste, uffffffff... (lo peor es que mi Tía con quien viví en Sucupira está acá compartiendo pieza conmigo, pues la otra pieza está ocupada y siente que es por su culpa que ando así, cueck!). Al menos tengo alguien susurrándome que tengo que salir de la tragedia griega que estoy viviendo, ese es: "mi yo sano", quien sin haber aprendido todavía las herramientas para sacarme de ahí, con mucha paciencia me ha salvado hasta de morir...  Hoy, gracias a él, movilicé uno de mis recursos y me comuniqué con mi Doc., revisó mi fórmula medicamentosa y me hizo unos cambios... (debería echarle el ojo, jaja, total es joven, gana buenas lucas, entendería el trastornito del ánimo que vine a heredar y tendría un recurso a mi lado aunque sea por un rato. Averiguaré si es casado, ja!). También me llamó mi psicóloga, preocupada, ya me había llamado ayer. La verdad es que lloriquie de la nada con ella, así que llamó de inmediato a Juan Manuel (léase en tono caribeño tipo telenovela, es mi psiquiatra) para contarle mi estado y me volvió a llamar. Linda ella, al parecer el culpable de todo este malestar es mi antidepresivo que fue bajado el lunes. Dice mi Doc que soy muy sensible al cambio de medicamentos. Mañana lo vuelvo a subir, veamos que pasa...

Hoy les cuento que la tontera pasó, el ajuste funcionó... ¡¡HE VUELTO!!

domingo, 24 de julio de 2011

S.O.S ¿Alguien me ha visto?? Parece que estoy desaparecida...

Son las 03:42 hrs. Hace un rato fui a dejar a Camille, una de mis amigas "Sucupéntricas" a su casa, como me tomé los medicamentos hace media hora estoy esperando que me hagan efecto para quedarme dormida. ¿¿Por qué me puse a escribir?? ¿Pasó algo importante? No, nada y ese es el punto. Mi vida está pasando frente a mis ojos y ¡¡no hago nada!! Solo la veo pasa ante mi.  Paso metida en el computador y, es más, eso es lo más emocionante que vivo durante el día. Aunque no lo crean, es verdad. No estoy desmereciendo a mis amigos virtuales, Uds. me dan algo de vida... Solo quiero saber ¿donde quedé? ¿En que parte me escondieron? ¿Dónde está la que salia los fines de semana a compartir con sus amigos y era una de las últimas en irse? ¿Dónde se escondió la que compartía alegremente sin tener en el pensamiento el cartel de bipolar? ¿Quien se raptó la que trabajaba o al menos decía que lo hacía y algo de plata tenía para moverse durante el mes? (el resto se iba en deudas) ¿Alguien ha visto la que pregonaba la independencia y libertad y las buscaba a toda costa? Y ¿la que peleaba apasionadamente cuando se sentía pasada a llevar o veía injusticia desapareció? ¿¿DÓNDE ESTÁ LA QUE POR NO SABER LO QUE TENÍA NO SE ESCUDABA EN ESTA ENFERMEDAD?... ¡¡¡NO ESTÁ!!! ¡¡¡LAAAAAA PEEEEEERDIIIIMOOOSSSS!!! No sé en que minuto desapareció... Ahora la única que merodea por acá es un personaje con las emociones fomes, viviendo en la casa de sus padres y mantenida a la edad que tiene. Ahora esta extraña dice que odia la carrera que estudió cuando antes le encantaba. Dice que se siente estancada, tapada de remedios (bueno al menos ya no le tiemblan las manos porque tuvo que pedir que por favor le sacaran ese efecto secundario). Anda apestosamente llorona por los rincones porque tiene el grifo del llanto abierto. Su vida social la está teniendo por... ¡¡¡internet!! y no en vivo. Anda pidiendo permiso para salir, y pide prestado el auto porque el de ella está sin papeles...

La verdad que con todo esto, creo yo, no desapareció solo se está muriendo en vida... ¿Cómo salvarla? ¡¡No lo sé!! ¡¡Ayúdenme, mi cabeza está bloqueada para encontrar la solución...!! Llevo 3 meses en este proceso y el cambio ha sido muy brusco, me fui de un extremo a otro, como todo en mi vida, nada de matices... Siento que me robaron esa otra yo que aunque dicen estaba enferma también la quería porque igual me hizo vivir cosas intensas, cosas que esta otra jamás se habría atrevido a experimentar por la forma en que la criaron y protegieron siempre. Si, es verdad, esa que extraño también sufrió y casi siempre sola sin dañar a su entorno solo a ella misma. Creo que fue así pues de otra forma ¿¿Cómo podemos explicar que la familia nuclear y extensiva la quiere, que todavía mantiene contacto con amigos que ha dejado en cada lugar donde ha estado y que hasta el ex marido, que fue quien la dejo, quiera volver?? Esta última reflexión me hace sentir bien, me hace pensar que solo será por poco tiempo y aparecerá sana cuando se recuperé del aterrizaje forzoso que fue enterarse que el problema de toda su vida fue que tenía trastorno bipolar...

Son las 16:17 horas y solo les puedo decir, lucidamente, que no puedo esperar que una vida entera se rearme en 3 meses.  Yo misma me encargué de tener, finalmente, la vida que ahora tengo. No puedo esperar que mis amistades capitalinas me busquen si yo desaparecí 2 años y las dejé botadas. Obvio que es difícil recordar que uno está de vuelta. No tengo una carrera terminada y una pega de las que me gustaría porque no he hecho nada para ello. Tengo un matrimonio fracasado porque viví en una montaña rusa de emociones que ahogó a mi pareja. No tengo hijos porque mi vida ha sido un desorden. No tengo un peso, vivo con mis padres y soy una mantenida por todo lo anterior... He sido muy dispersa todo mi vida... Pero en este momento no puedo ser malagradecida, me están pagando un tratamiento muy caro: psiquiatra de la clínica más cara de esta ciudad, una psicóloga de su equipo y los medicamentos de primera línea, los originales, para sanarme. Igual me pregunto ¿A qué costo debo aceptarlo? Todavía no lo sé...

Esto es solo otra protesta que tengo contra la vida que llevo, ya vendrá otro pasaje de mi vida... 

miércoles, 20 de julio de 2011

Capítulo 7. Yo obsesionada con algo??? Nuuunca! Cueeeeeck!

Estas últimas 2 semanas han estado bastante cibernéticas. Me he dedicado full a las redes sociales, especialmente a una: TWITTER. Me he estado entrenando para conventirme en la Reina de Twitter. No si ya tengo experiencia en reinados he tenido varios: he sido la reina de Facebook, del condoro, del efecto secundario, del llantazo (ojo que no me refiero a llanto de llorar sino a echarme las llantas de auto), del "déficit atencional", del carrete, de la tarjeta de crédito, de las deudas y no recuerdo que otro más, en todo caso con estos reinados es suficiente ¿no creen? El problemita es que a mi cuando me da con algo, me da. Es como una especie de obsesión creo, pero como todas mis obsesiones, las dejo de lado pasado un tiempo, incluso me pasa con las personas cuando me apego mucho a ellas. Esto es clásico en mi y no sé si es una característica propia mía o es de la enfermedad. Pero parece, según me han señalado los "profesionales de la salud mental", que es por esto último. 

En mi vida he sufrido de varias obsesiones que si las miras objetivamente lo son pero el mundo ni yo misma lo alcanzamos a percibir (en todo caso si me diera cuenta yo solita me pondría la camisa de fuerza y me instalaría en la puerta del psiquiatrico). Lo hago ver natural tanto así que empiezo a convencer a quienes me rodean que es lo mejor y terminan haciendo lo mismo o al menos le echan un vistazo. Finalmente me dicen que como relacionadora publica o markettera soy lo mejor, jaja. Uds. saben a cuantos convencí para que se metieran a Facebook cuando recién empezó el boom?? Perdí la cuenta. ¡Pucha! El problema es que esas obsesiones no me bajan con cosas importantes como ¡¡ESTUDIAR PARA EL EXAMEN DE GRADO!! Veamos, rápidamente solo algunas obsesiones que recuerdo haber tenido...

Partamos con Facebook. Mi ex marido, fue quien me presentó esta red social cibernética. En un principio lo comentábamos en conjunto, subíamos fotos, lo pasabamos chancho cada uno en su Facebook. Pero llegó un minuto que mi ex marido empezó a odiar esta red social pues yo pasaba buena parte del día y noche pegada en Facebook. Mientras "estudiaba" no aguantaba el momento de meterme. Creé un millón de grupos. Reuní la familia materna grandota, encontré mucha familia incluida de ¡Siria! lugar de nacimiento de mi abuelo. Junté a los Viejos Cracks de Sucupira, esos amigos de cuando era chica (claro que todos eran mayores que yo, yo era la puntuda enanamente chica metida en ese grupo, era algo así como la mascota). Junté a mis compañeros de la 1ª Universidad donde estudie derecho (a la mitad de la carrera, por una depresión, me cambié a la universidad de donde egresé). Otro con mi compañeros de colegio... Otro grupo con los chilenos que habíamos vivido en Litoral Pudiente (y nos reunimos en Chile nuevamente). Ya ni me acuerdo cuanto grupo más creé. Con todo lo que hice me convertí en un personaje cibernético ultra popular. De mis actuales 530 amigos aprox. de facebook han sido muy pocos los que he podido eliminar porque o son amigos o pertenecen a alguno de los grupos que yo creé. Y ¿saben? No me fue tan mal con mis labores "facebookisticas", este año me emocioné porque recibí como 145 saludos de cumpleaños solo por ese canal: lista para candidatearme para concejal en un pueblo chico y salir electa con esos votos, ja!

Ahora nos saldremos del ciber espacio, ahora le corresponde su mención a la compra compulsiva. Ésta ha sido una de mis grandes obsesiones. A ver ¿Cómo podríamos definir la compra compulsiva? Como aquella en que sales a cualquier parte donde existe la posibilidad de entregar dinero a cambio de un bien y compras lo más inútil que hay y te sientes feliz (hasta un OK Market sirve). ¿Cuándo creo que partió esto? El primer recuerdo de sentir satisfacción por la compra fue cuando me diagnosticaron la primera de mis fuertes depresiones. Esto fue a principios de diciembre del 2001, hace casi 10 años. La Navidad estaba próxima a llegar y yo aún era un estudiante sin dinero. Mi abuelita paterna me había regalado una vaquita, la que se criaba en su campo en Quiriwest. Ella había tenido terneritos y se vendió uno. Si mal no recuerdo creo que recibí 100 mil pesos. Con esas 100 lucas y algo como, 30 o 40 más, salí de shopping. ¿Qué creen? La pobre depresiva hizo pedazos las cienta y tantas lucas que tenía. Toooodooossss, absolutamente toooodoooos, tenían un regalo de mi parte esa Navidad (algunos más de uno). Recuerdo nítidamente cuando volvía de mis compras y caminaba de vuelta a mi casa (vivía al frente del mall) me sentía feliz, aunque no entendía por qué, era una sensación agradable. Bueno y así fue como empecé a tener episodios de compras compulsivas. Imagínense que una vez me dió por comprar ropa deportiva siendo yo la más mala para hacer deportes. En ese momento estaba pronta a casarme y obvio que iba al gimnasio. No me pregunten por qué pero me compre una caaaaaantidaaaad de buzos, poleras, zapatillas, calcetines, polerones, que ahí están después de 4 años esperando ser usados para algo distinto que... ¡pijama! Como sospecharán hice pedazos las tarjetas de crédito, tooooooooodaaaaaaaassssss, los bancos que me prestaron dinero, sin comentarios, en fin... Mi sueldo se iba casi enterito en pagar deudas, hasta la venta en 500 lucas de mi vestido de novia se fue en eso. Ahora, cesante como estoy, soy una de las mayores accionistas de DICOM... Cueck!

Por último les contaré mi obsesión más reciente. Se las mencioné en el primer capítulo y es la relacionada con esa predilección obsesiva que me dió con el color morado. Esta obsesión apareció de la mano de otra... la magia, la lectura de cartas, ver el futuro, y todo lo que conlleva este tema. ¿Qué fue lo que pasó aqui? A principios de este año, en enero una amiga mía, la Dominga (que es como mi hermana), me recomendó un brujito que le había leído las cartas y le había achuntado a muchas cosas. Le pedí su número de teléfono y días después lo llamé, no tenía nada que perder, saber mi futuro no me importaba, mi vida estaba taaaaaaannn desordenada que mi futuro.... uuufffff... no podría verse peor... Lo hice (en otra historia les cuento con detalle mi experiencia con la magia) y ahí me obsesioné con la predicción del futuro y usar la "magia" a mi favor. Con mi facilidad para hacer amigos logré que Merlín, mi brujito, se convirtiera en mi amigo y un muy buen amigo (en mi crisis máxima él me escuchó, me escuchó, me escuchó y me escuchó). Lo promocioné, ni se imaginan cuanto y le atraje muchos clientes. Yo me lo crei tanto que convencí al resto... Lo que me decía lo hacía (como si eso me fuese a curar, ja!). Así fue como llegué a vestirme de morado y a comprar todo morado. Me dijo que el Feng Shui decía que el morado era muy bueno pues transmutaba las malas energías en positivas. Quizás eso es así pero yo me excedí. Me compre: Poleras, polerones, sweaters, zapatos, traje de baño, vestidos, carteras, pulseras, cintillos, cuellos de lana, pinches, collets, flores para la casa, en fin... Le saqué ropa morada a mi mamá, me apropiaba de todo lo que fuera morado (ojo, no implica robar, eehh, la moral algo me funcionaba, jajajajaja). Y, lo más chistoso de todo es que también empecé a convencer a quienes estaban a mi alrededor que lo hicieran!!! Si algo no lo compraba de ese color porque era más lindo de un color distinto al morado, fui capaz de devolverlo para llevarme el morado, y en ese color, ahí lo tengo, de mantel de cocina, jaja, es ¡¡HORRIBLE!!! Me desesperaba si no compraba morado... La verdad es que aquí estaba en mi crisis plena, necesitaba creer en algo, en esta magia que "sería" la que me salvaría. Gasté la plata que no tenía en magia, pero dentro de mi "locura" yo era feliz así. Cuando comencé a recobrar la cordura y me empecé a dar cuenta de todo esto. Vi por primera vez mi CLOSET... MORADO, TODO MORADO Y LO ODIÉ!! Empecé a regalar mi ropa nueva morada porque no quería ver ese color... ¡¡¡Cómo tan obsesiva!!! A los que creen en la magia y en el color morado, no me tomen como referente, yo rayé la papá con eso, no necesariamente Uds. lo hacen o lo harán. Hoy yo le tengo mucho cariño a mi amigo Brujo, es un gran profesional (nada de pelarlo, no nos vaya a hacer una brujería, jajajajajaja, Broma sé que él jamás lo haría). Hoy yo ya no creo en esas cosas pero respeto a quienes si, me suele pasar que en crisis me apego mucho a personas, cosas o lugares y después cuando estoy bien me producen rechazo... Algunas veces se me pasa y vuelvo a acercarme pero otras simplemente me alejo sin explicación. Me han dicho que es porque relaciono todo con emociones y emociones que no son grata.

Hoy estoy obsesionándome con twitter, aprendí a usarlo y me encanta, pero esta obsesión da para más de un párrafo... Así es que ¡Hasta la próxima!!


domingo, 10 de julio de 2011

Rrrrrrrreeflexiones de una ¿bipolar? Sí, de una bipolar

Uy, no sé que me pasa me siento incapaz de escribir, me siento plana... Todos los días siento que debo escribir algo, pero son tantas las cosas sobre las que podría escribir que me pongo frente al computador, entro al blog y mi mente se pone en blanco. Me da una especie de ansiedad, me fluyen algunas ideas y las empiezo a escribir, gracias a eso ya tengo como 5 comienzos de historias distintas pero ninguna terminada.  Las empiezo y luego sufro un bloqueo mental. ¿¿Tanto remedio me estará tapando las conexiones neuronales que me permiten fluir?? ¡¡¡Que mieeeedooo!!! Sentir así dicen que es lo peor que nos puede pasar pues es ahí cuando dejamos los medicamentos.  Si, creemos que estamos bien y que podemos dejarlos, pero además lo hacemos para volver a sentir algo entretenido. Ahora entiendo eso, cuando me lo dijeron no, encontraba absurdo que alguien dejara los medicamentos para volver a estar mal.  Menos mal soy un poco hipocondríaca pues jamás los dejaría por temor a los síntomas secundarios físicos. Últimamente me he mantenido ocupada en las redes sociales y sin tener muchos cambios de ánimo, hace tiempo me quejo de sentirme plana... Uy, que mal, creo que a nadie le gusta sentirse ¿plano? 


A ver veamos como han funcionado mis emociones este último tiempo. Cuando me han pasado cosas que me dan rabia, exploto (esto es bajo medicación y terapia) pero, a la vez, como un grifo abierto me saltan las lágrimas, no las puedo contener.  A veces creo que mi inconsciente es el que está sintiendo y envía la señal de "llora" a la parte que fabrica el llanto porque yo no alcanzo a sentir, a analizar la situación cuando siento mis lagrimitas rodar por mis "cachetes" (de la cara obviamente, no iba a poner "mejillas" porque habría sonado entero cursi, ja!). Es raro todo esto, pero es lo que hay. Mi única instancia para reclamar sobre esto es en mis sesiones con Josephine. Ella, en respuesta a mi inquietud lo que está haciendo es enseñarme a hacer conscientes mis emociones y mis reacciones. A través del ejercicio de conscientización de mis reacciones me he dado cuenta como las emociones me nublan, me enceguecen, tiñen todo y me hacen reaccionar de formas que nadie normal lo haría. Y así me ha pasado una y otra vez durante toda mi vida. Resulta que, gracias a esta introspección obligada de mi misma he podido adquirir herramientas para que la razón intervenga también. Pero ¿les cuento algo?  Todo este proceso de aprendizaje me ha permitido, al parecer, identificar a la persona de quien creo heredé esto (porque la cosa es genética por si acaso no fue na' culpa mía esto). Esta persona nunca ha sido tratada pues no ve que está enferma.  Me basto un par de sesiones, sobretodo la de ayer, para darme cuenta que actúa de la misma forma que yo.  Quizás por eso nunca nos hemos llevado muy bien. Ahora solo sé que está enferma y ruego porque la diagnostiquen bien. No sé si soportará tantos medicamentos y terapia, porque eso no se lo doy a nadie. A mi que me den lo que sea, soy joven y me da lo mismo... Debo decirles que me dió mucha pena identificar sus reacciones con las mías. Verla con mi enfermedad, sentir saber lo que tiene y que nunca ha sido tratada, fue fuerte. ¿Uds. saben lo que es estar una vida entera sin tratarse esto?? DEL TERROR!!!


Ay, vieron, ya me desenfoqué y no estoy agarrando el foco para seguir escribiendo, AAAAAAAyyyyyyyyyyyyy me estoy desesperando!!!! Esto siempre ha sido igual, me acuerdo cuando hacía escritos judiciales, siempre a último momento, mi hermano siempre me retaba pero no entendía que solo la presión del tiempo me mantenía enfocada. Lo mismo para estudiar, hacer trabajos, tooooooooodoooooo!!!! Ay que agotador...  Tengo que encontrar mi centro, no acelerarme ni dormirme en los laureles. Vamos yo puedo, yo siempre puedo.


Bueno ese fue un pequeño diálogo interior. Recuperé el foco, sigamos. Hoy como mi historia habla de emociones quiero aprovechar este espacio para hacer tomar consciencia que existe esta enfermedad y a la vez pedir que no nos estigmaticen. Solo tienen que aprender a querernos como somos y nunca creer que somos discapacitados.  Esto es solo un trastorno del ÁNIMO, no alucinamos a menos que el cuadro sea muuuuy agudo, no hablamos solos, no somos varias personas en una, no somos paranoicos, en fin. Nosotros vivimos a través de nuestras emociones y las extrapolamos de manera anormal. Si alguien nos hace daño, nos duele el triple que a cualquiera; si amamos, lo hacemos con locura aunque no nos correspondan (y puede convertirse en una obsesión); si nos sentimos tristes vemos el mundo neeeeeeeeeeggggrrrrrooooooo y la única salida es morir; si nos enojamos no dejamos "títere con cabeza" como dicen, tienen que puro arrancar; si sentimos alegría la felicidad nos desborda, celebramos, festejamos con todos y queremos hacer mil cosas porque somos grandiosos y toooooddddoooo lo podemos hacer; y si nos aceleramos, ufffff, agotador, ni Fittipaldi, Ayrton Senna ni Schumacher nos pueden alcanzar. ¿Les hacemos daño a Uds.? No, verdad.  Quizás lo podremos hacer daño a nuestro entorno cuando estamos muy mal pero hay unas como yo que viven así y solo se hacen daño a si mismos y no al resto... creo que por eso tengo tan buenos amigos.


Aprendan como es esto. Yo no escribo mi nombre en este blog por una posible discriminación. No publico mi blog en Facebook porque no quiero que todos sepan que soy bipolar. Solo algunos saben que lo soy y todavía no me he arrepentido que lo sepan (bueno yo tiendo a hablar mucho y me cuesta no compartir lo que me pasa).  Pero hay muchos de nosotros que llevan el calvario por dentro sintiéndose un bicho raro en la sociedad porque el resto discrimina.  Con una amiga, la Rulo, conversábamos este tema  y ella fue quien me dijo que el mundo en general utiliza la palabra bipolar con una connotación negativa, como un insulto y es cierto.  Por ahí deberíamos partir... Yo no debería tener miedo de que en una pega me vayan a echar por que soy bipolar o que tendré menos oportunidades por lo mismo. Yo solo quiero que no seamos una etiqueta, somos más que eso.  Esto es solo un desorden químico que bien tratado las emociones las podemos manejar y no ellas a nosotros... Digo ¡ADIÓS AL ESTIGMA! (Cómo están tan de moda las marchas estoy pensando en convocar a una... aunque como casi todos se esconden, tendría poco quórum, ja!)



sábado, 2 de julio de 2011

Capítulo 6. Back to school, yeah!!!!

Amigos y amigas (ja! me estoy pareciendo a "nuestro querido" presidente!) debo comunicarles que ya hay una tarea cumplida: "Empezar a estudiar para el examen de grado."  ¿Como ocurrió semejante acontecimiento? Antes de responder esta pregunta, primero les contaré como ha sido mi relación con este famoso examen de grado desde un principio.

Hace 5 años y medio egresé de la carrera de derecho, el año 2005. Junto con ello inicie un laaaaaaaaaaargo y engorroso proceso de titulación que todavía no termina.  Empecé a trabajar en el área del derecho a partir del 3º año de la carrera gracias al corazón benevolente de mi querido hermano mayor.  El sueldo que recibía año a año fue aumentando y en igual o mayor proporción también lo hacían mis "compromisos financieros". Al momento de empezar con la titulación el año 2006 mi nivel de endeudamiento era considerable lo que impedía que yo dejará de trabajar para dedicarme 100% a estudiar para el examen de grado.  Por esta razón, opté por estudiar y trabajar. Tomé tutores pero fue inutil, lo único que recuerdo es haberme dedicado a ver las 2 primeras temporada de "Lost" y llegar a las interrogaciones con los tutores esperando que me preguntaran que había pasado en el capítulo 23 de la 1ª temporda de la serie. Imposible lograr algo a ese ritmo.  Aborté la misión a mediados de ese año, la fórmula de estudiar y trabajar nunca ha funcionado con los estudiantes de derecho ¿¿que me iba a resultar a mi?? Meeeeenoooss... Volví a trabajar lo que quedaba de ese año y fue así como al año siguiente, el 2007, gracias a unos entuertos que hice por aquí por allá con mis remuneraciones, para sobrevivir a mi endeudamiento en aumento, tipo abril, si mal no recuerdo, me tiré nuevamente a estudiar.  Retomé los tutores, que me duraron menos que un candy pues discutí con ellos patudamente por algo que ni recuerdo y que utilicé como excusa para no estudiar más con ellos. La verdad es que nuevamente la cosa no estaba funcionando, esta vez, porque había decidido que también me... ¡casaría! ¡Cueck! Otra pésima combinación: Matrimonio y examen de grado.  ¿Qué creen? Si, justamente, otro intento fallido, linda excusa me busqué para no dar el examen de grado, ja! ¡¡¡ME CASÉ!!! En fin, así somos, intensos ...Continuemos. Después de la luna de miel tuve que retomar el trabajo, ya no quedaba ni un peso en el bolsillo.  El año 2008, ya era toda una mujer casada, viviendo una vida nueva en mi casa, con marido y no en la de mis padres.  Ahora si que sí, este debía ser el año, el 3º es el vencido, ¡¡¡¡eeeeeeeeehhhhhhh!!!! Una vez más hice otro entuerto remuneratorio y me puse a estudiar, bueno, eso decía yo. Pero bueno, una vez más la cosa no resultó, pero la combinación incompatible aquí fue otra ¿¿Qué creen?? ¡¡ME DEPRIMIIIIÍ!!!! Siiii, fue horrible porque más encima pensé que me estaba auto boicoteando... Ese año al menos y porque mi amiga "Tere" ejerció presión sobre mi (se lo agradezco mucho), hicimos y terminamos la memoria.  Un paso menos en este procedimiento de titulación. Si no es por su presión, yo no la habría terminado nunca, de verdad.

Llegó el año 2009 y en marzo, después de una pasada con mi ex marido por Sucupira, intempestivamente decidí que ese era el mejor lugar para estudiar y ¿Qué creen? Convencí a mi entonces marido y entormo que eso era lo más conveniente y me quedé.  Me engañaba solita pero lo peor es que quienes estaban a mi alrededor me hacían caso. Que quieren que les diga, muy poco tiempo después me pegaron la pata'a y a fines de mayo del 2009 me separé.  Mi "plan de vida tradicional" se fue al tacho de la basura.  Imagínense como fue eso, cero posibilidad de estudiar. Entonces ¿Qué hice? Agarré mis cosas y me fui a hacer la práctica a un pueblo cercano a Sucupira, "Chiriwest". Desaparecí de la capital y estuve durante 6 meses viajando entre un pueblo y otro, unos días me quedaba en Quiriwest con mi tía "Cecilia" y los fines de semana me iba a Sucupira. Mi práctica se alargó hasta abril de 2010 y después de ello nadie me sacó de Sucupira (recuerden que mi yo "enfermo" se enamoró y hasta boicoteó la práctica para demorarse más).

Hoy estamos a julio de 2011, hace 2 meses y medio volví destruida a la capital y hace muy poco empecé a descubrir quien era yo.  Y entre esos descubrimientos esta la incapacidad de terminar las cosas, SUPE QUE ESO NO ERA PRECISAMENTE UNA REBELDÍA INTENCIONAL DE MI PARTE, NI UN AUTOBOICOT, EL PROBLEMA ESTABA ¡¡EN LOS QUÍMICOS MAL DISTRIBUIDOS DE MI CABEZA!!!!!  ¿¿Que quiere decir esto?? Qué esta incapacidad de enfocarse tiene que ver con mi bipolaridad, ella no me acompaña mucho para terminar lo que empiezo.  Me disperso, me desconcentro, empiezo a hacer una cosa después sigo con otra, me estreso porque siento que tengo tanto que hacer y no hago nada, me desespero y lo paso ¡¡¡PÉSIMO!!! Si bien me ha ido bastante bien en lo académico a lo largo de mi vida, este síntoma se ha ido acentuando con el tiempo (y parece que es así, se hace peor con el tiempo). Siempre empezaba con entusiasmo a estudiar (el primer semestre de la U, el examen de grado, etc.), pues comenzaba a hacerlo cuando venía de mi curva ascendiente y terminaba en una horrorosa depresión, esto es, en primavera cuando mi curva descendiente esta en su peak. Mi carrusel de emociones no ha parado nunca.

Hasta que por fin me mostraron la verdad de todo... Por fin entendí por qué no lograba más de media hora concentrada haciendo algo y más de 5 horas al día en lo mismo.  Me dijeron "no te preocupes, esta es una enfermedad de mierda, vas a ser una persona productiva.  Si esto lo hubieramos descubierto hace 10 años estarías trabajando, casada bien y con hijos." Vaya vaya, menos mal me lo dicen, cueck! Ja! pero, ¿qué hago? Tengo 34 años, separada, sin una carrera terminada, cesante, sin un peso en el bolsillo y mantenida por la familia!! ¡QUÉ HO-RROR! Menos mal tiene cura, o sea, cura exactamente a la enfermedad no hay, ésta está latente toda la vida como una diabetes, pero se puede mantener a raya y ¡nos deja vivir!  ¡¡La dispersión y la desconcentración se pueden mandar a guardar!! ¡¡EEEEEEEEHHHHHHHH!!


Sigamos con la historia.  Ahora que estoy más estabilizada (así como medio plana) se me habían encomendado una serie de tareas.  Una de ellas, como les dije, la de empezar a estudiar para el examen de grado y lo hice.  ¿Cómo ocurrió eso? Gracias a mi querido profesor "Abelardo", de quien fui ayudante de un ramo hasta hace un par de años atrás (parece que a pesar de mi abudicción de la capital todavía tengo nombramiento, jeje).  Desde que llegué tenía la necesidad de pasar a saludarlo.  Siempre lo he considerado como mi padre estudiantil en esa universidad.  Siempre ha estado presente para ayudarme o con una palabra sabia para enrielarme.  Hace una semana, el día lunes hable con la Lía, la secretaria del profe y me citó para ir el día siguiente a verlo.  Llegué ese día y, cuento corto, me agarró en pelea corta, cual oveja descarriada que ha vuelto al rebaño y empezó a ordenar mi vida estudiantil. Me dijo que yo era muy dispersa, que yo tenía que ordenarme y necesitaba algo metódico porque a mi ya se me había olvidado ser alumna (miren como hasta mi profe me conoce, jajajajajaja).  Por esa razón debía tomar el curso que estaba impartiendo el Centro de Egresados de la Facultad  cuyo objetivo es preparar a los alumnos para dar el examen de grado.  Fue tan categórico que casi me llevo de una oreja a la oficina del centro de egresados.  Llegamos ahí, me presentó como su ayudante, preguntó todo sobre el curso, le faltó medio minuto para matricularme él y pagarme el curso, ja! Sentí que se preocupo por mi con un cariño que me vi en la necesidad de hacerlo. Mi único problemita era como conseguir el financiamiento. Empecé a cranear, pensé que iba a ser difícil pero no tenía que preocuparme porque de alguna u otra forma iba a terminar obteniendo el financiamiento, como siempre. La verdad, no me costó mucho, mi hermano mayor creyó que esto era una idea casi genial, por lo tanto no se complicó en darme financiamiento, también para esto (si debo decirlo: también).


Bueno y aquí estoy, de vuelta a clases. Ahora los lunes, miércoles y jueves voy  a las 6:30 pm a clases, como pajarito nuevo a un curso que empezó hace 2 meses.  He ido a 4 clases nada más, pero al menos siento que tengo algo que hacer, hay una razón por la cual levantarse. Me gusta ir, es entretenido. La rutina en casa me estaba matando.

Sobre mi curso, es divertido, me siento como si estuviera en un curso de repitentes. Pero me gusta. Por primera vez desde hace mucho tiempo ¡¡no soy la mayor de un grupo!!! Hay quienes egresaron hace 30, 20, 15, 10 años!!! Mis casi 6 años de egreso son una alpargata, jajajajajajajaj!!! Las primeras 2 clases me sentí increíble, era procesal y me acordaba de la materia. Fue un alivio. Esta semana la cosa no estuvo tan reconfortante.  Tuve CIVIL fue ES-PAN-TO-SO!!! Del terror!! Desenchufa'a total!! La del martes solo sentí que la profe hablaba, hablaba, hablaba y hablaba pero lo hacía como ¡¡la profesora de Charlie Brown!!! Fue tanto mi estrés que no sé que cara puse (siempre tan expresiva yo) que la profe me pregunto si tenía problemas con esa materia (o algo así) y yo solo confesé sin pudor que la odiaba (la materia no a ella). Tuve que seguir ahí sentada viendo como avanzaba y avanzaba y yo sin "cachar" nada (perdón hermano mío por utilizar esa palabra que tanto odias "cachar"). En ese momento solo me preguntaba (si, lo sé, no ponía atención tampoco) si todos esos personajes estaban tan colgados como yo. Pero parecía que noooo, ¡yo era la única gil!.  En fin espero remediarlo pero de que me estresa me estresa esta situación... Bueno, finalmente,  lo más entretenido de estas clases son ese intermedio, tipo break, donde te dan café, té, galletitas y "sanguchitos".  Ahí intercambias vivencias que son entretenidas y diferentes unas de otras, solo te das cuenta que la mayoría de los que estamos ahí tenemos algo en común y es que no hemos dado el grado de puro COBARDES...

Ven, ahora ya estoy haciendo una tarea, me quedan otras que no he podido hacer...  Espero hacerlas y terminarlas...

domingo, 26 de junio de 2011

"Las dos Caras del Trastorno Bipolar" (video por Lilithroolz)

Amigos, hoy no contaré un pasaje de mi vida, solo les mostraré este video que grafica exactamente lo que me pasa, bueno lo que me ha pasado una y otra vez a lo largo de tooodaaa mi vida... Nunca pensé que algo graficara tan bien esta odiosa enfermedad que tengo.  Por primera vez alguien de afuera logra interpretar todo esto.  Me sentí tan protagonista de este video que se me cayeron mis buenos lagrimones al verlo... se los dejo a Uds., los que no tienen esto, para que entiendan un poco esta enfermedad y no nos juzguen y más bien nos ayuden y apoyen... y a los que si sufrimos de esto como yo para que nos ayuda a sentir que no estamos solos y de verdad tenemos solución, creo...

http://vimeo.com/m/26744507






jueves, 23 de junio de 2011

Capítulo 5. A hacer las tareas! (que no son las mismas que las y los cochinones están pensando, ja!)

Como ya les conté, mi psiquiatra me derivó a una psicóloga para que ella se hiciera cargo de mi terapia y él continuaría viendo el tema de mis medicamentos.  Hace unas 3 semanas empecé a ir donde ella, fue raro ya que siempre fui donde mi querida Lucienne (recuerden que los nombres han sido modificados...), mi psicóloga de cabecera durante 7 u 8 años.  Llegar ahí fue extraño.  Empezar a contar tu vida del comienzo una vez más era poco entretenido. Pero como ahora venía con un diagnóstico distinto esa primera sesión no se hizo tan monótona, habían un millón de preguntas sin responder en mi cabeza.  Obviamente, por enésima vez, casi al final de esa primera sesión con "Josephine" (así la llamaremos), terminé preguntando si de verdad era bipolar.  Una vez más recibí respuesta afirmativa. Bueno, nada que hacer, se acabó la demanda por daños y perjuicios por error en el diagnóstico que tenía lista para presentar (aunque igual todavía no pierdo la esperanza de poder presentarla algún día, ja!).

Después de 3 sesiones ya los objetivos de la terapia están más claros: "Integremos como persona a la paciente y hagámosla producir".  "Ya es hora que la hagamos que se comporte como la persona de 34 años que es.  ¿Cómo iniciamos el proceso? La primera parte ya está hecha: que se tome los medicamentos.  Luego viene la fórmula para mejorar la calidad de vida del paciente."  Ahí me pregunto yo "¿¿Cuál sería la fórmula así por ser??"  Algo así como "reinserción"... Bueno, lápiz y cuaderno a anotar: Tareas: 1ª Buscar alguna actividad en que ocuparme; 2ª Buscar trabajo; 3ª Partir a buscar las cosas que tengo en Sucupira; 4ª Finiquitar las pegas que tengo pendientes en la zona; 5ª Estudiar para el examen de grado; 6ª Salir fuera de la casa de mis padres (ésta será la última que pueda llevar acabo con éxito porque todo lo anterior es requisito para esto).  La verdad es que todos estos objetivos no son nada muy distinto de lo que me han empujado a hacer mis terapeutas durante estos últimos 10 años. ...uuuffff, al menos en algo están de acuerdo.  

Les contaré otro dato importante de mi vida.  Resulta que soy la menor después de 3 hombres en mi familia.  Gracias a eso mis padres han sido muy aprensivos conmigo a lo largo de mi vida, sobretodo mi padre.  Hace 4 años salí de su casa de blanco rumbo a la iglesia y volví hace casi 3 meses pues hace 2 años me separé y mi plan de vida en el sur no resultó.  Estoy cesante y sin medio peso en el bolsillo.  Como bien sabrán, mi vuelta a esta casa ha tenido sus pros y sus contras.  Obviamente en un principio era lo que tenía que hacer, recordemos que yo estaba mal y en ninguna otra parte iba a estar mejor.  Los mejores cuidados los tendría aquí y así fue.  Hasta aquí todo bien, el problema surge cuando ya es el momento de salir al mundo.  Las aprehensiones excesivas de mi padre y los choques con mi madre aparecen. Si fuera por ellos ojalá yo me quedaré la vida entera en casa, donde sus ojos me vieran.  Cuando llegué pensé que me iba a acostumbrar, que mi enfermedad era la que no soportaba los berrinches de mis padres y era por eso que yo exageraba su forma de ser.  La verdad es que comenzaron a asomarse los primeros atisbos de cuidados excesivos de mi padre y ahí recordé por que no quería volverme del sur. Volví a sentir que no estaba tan loca cuando amé esa especie de "libertad" que me ha pasado la cuenta en algunos momentos de mi vida. 

Le conté esta dinámica  de mis padres a Josephine y de forma muy tajante me dice "¡Tienes que salir de ahí!" Fue ahí cuando le pregunté (pues me lo había empezado a creer): "¿¿¿Entonces no era parte de mi 'locura' el no querer venirme de Sucupira para no volver donde mis padres???" Y me contesta que no, que era normal que yo no me hubiese querido volver (esto en virtud de los antecedentes recopilados). Ufff, ESO, fue un alivio, significaba que no estaba tan loca como yo creía... Claro que el alivio me duró menos que un candy ya que surgió la siguiente interrogante: Si yo pensaba que era parte de mi "locura" el no querer volver y no lo era, ¿¿que queda para el resto de las vivencias que sigo creyendo fueron vividas por mi yo enfermo??? ¿¿Habrán sido normales también?? Bueno, creo que eso ya no importa, todo el mundo me dice que tengo que dejar de atormentarme por lo que ya pasó. (Por si acaso la palabra "locura" no me la autodigo en sentido literal por si acaso, lo aclaro porque una de mis amigas Sucupéntricas, Emilia, me retó porque sentía que me estaba autoagrediendo tratándome así).

La última sesión que tuve, partió preguntándome como había sido mi fin de semana.  Le conté que que el viernes había salido con mis amigas "Sucupéntricas", con quienes lo había pasado increíble y nos habíamos reído mucho (bueno generalmente terminamos pelando a la especie masculina, no sé por qué el descontento hacia ellos crece con el tiempo).  El resto del fin de semana lo había pasado en cama, no había salido ni a la esquina de la casa.  La razón, no tenía ganas de hacer nada, me sentía plana (este sentimiento, sin que sea depresivo, se ha vuelto algo común últimamente) ... Bueno, lo peor era que me habían hecho 2 invitaciones de caracter social: el sábado en la noche a la casa de mi hermano (grupo de amigos en común) y el domingo al almuerzo, a un asado en la casa de mi amiga Mane.  Josephine puso el grito en el cielo, no podía creer que yo no me hubiera levantado.  Me dijo que mi vida no podía seguir así, que tenía que salir pues me estaba hundiendo en el hoyo.  Me dió un gran sermón terapeutico y me dejó muy claro lo que tenía que hacer. 

Bueno, ahora esa libertad que amo solo tendré que vivirla de manera más ordenada y para lograr ese objetivo me han dado tareas, solo tengo que "hacerlas" (siempre con medicamentos)...  En fin, en este momento solo puedo decirles que solo una de las tareas he podido hacer (ha sido una experiencia bien chistosa) pero eso se los contaré en la siguiente "entrada" (como le dicen aquí en los blogs).

sábado, 18 de junio de 2011

Capítulo 4. "Como hacer a un hombre huir en menos de 3 minutos..."

Hace varios días que no escribo, estoy actuando como clásicamente te dicen que actúa un bipolar, empiezas algo y nunca lo terminas... Yo pensé que este era un defecto solo mío, pero no, era un defecto heredado por esta enfermedad.  Para torcerle la mano a mi afán de no terminar lo que empiezo es que abrí esta página, así es que voy a seguir escribiendo.

Hace un par de días me pasó algo chistoso... a lo mejor mi inconsciente quiso hacer un experimento o simplemente mi incapacidad de mentir me llevó a hacer algo que cualquier mortal no haría, jajajajjaja... Partamos por decir que me encantan las redes sociales, en general, me encanta todo lo que tenga que ver con las comunicaciones, pero quedémonos con que me encanta esta cosa social relacionada con internet.

Antes de empezar, si el protagonista de esta historia la lee y se identifica con el relato, quiero decirle: "No te enojes, recuerda que cualquier semejanza con la realidad es mera coincidencia..." :)

Esta historia se remonta a un par de meses atrás, dos semanas antes de volver a la capital desde "Sucupira". Mi ánimo en ese entonces venía en la curva descendente, es más, estaba en el suelo, de hecho, días antes ya había tocado fondo.  Bueno.  Era un día sábado y había sido invitada a un cumpleaños en un campo perteneciente a la familia de uno de mis clientes más fieles (en realidad nos conocemos hace como 15 años y su señora es adorable), su hermana menor estaba de cumpleaños.  Cabisbaja y haciendo un esfuerzo gigante, para no seguir hundiéndome en el fango, me levanté, me vestí de morado (oootraaa veeezzz) y partí.   Llegué, saludé a los invitados, a mis amigos y a la festejada. Pero definitivamente esa yo estaba en el polo de la tristeza, no tenía ánimo de sociabilizar, me costaba sonreír... no quería estar ahí.  Me anduve como aislando de todos.   Terminé sentándome en una banca tipo plaza, con unos amigos, entre ellos una gran amiga que conocí en mi estadía en Sucupira, la Cata. y no me moví más de ahí. Con pocas ganas de hablar (raro, muy raro) me quedé ahí, rotaron varios amigos en ese banco, la Cata siempre volvía a ver si estaba bien.  Entre esos amigos, había uno que andaba tan meditabundo como yo (en realidad su personalidad es más así y no escandalosa como la mía). Era un amigo vinculado al surf, más conocido como "Caco Surf".  Con él filosofamos un rato y me sentí cómoda, más piolita.  Cada cierto rato se levantaba para traerme jugo (hasta ese momento tomaba solo juguito) y en una de esas vueltas volvió con el protagonista de esta historia. Era un "alumno" de su escuela de surf que venía recién conociendo este pueblito.  Mi nuevo amigo resultó ser separado igual que yo, muy simpático y de la colonia (descendencia árabe). Tenía un hijo, bien simpático, al que cada cierto tiempo se paraba a vigilar.  Terminamos conversando toooooda la tarde y conversar con él logró sacarme del letargo en que me encontraba.  Al final terminé cambiando el jugo por el vino y terminamos tomándonos toooodo el vino que encontramos a nuestro alrededor. Y créanme, fue muuuuuuuuuuuuuuchoooooooo vino el que tomamos.

La tarde se me hizo bastante agradable... Todo anduvo perfecto, hacía mucho tiempo que no conversaba con alguien fuera del grupo de amigos. Tomamos y conversamos mucho y cuando el vino empezó a subirse a la cabeza vino la pregunta más desafortunada que me pudo haber hecho.  Me dice "¿Puedo hacerte una pregunta?" Le digo "Si", presintiendo fuertemente lo que venía después... "¿Puedo darte un beso?"... Cueck! esa frase no debió salir de su boca!!! ¡¡Arruinó todo!! ¡E-RROR! Sentí que todo ese relajo se convirtió en tensión... Creo, si mal no recuerdo, que después de eso cruzamos un par de frases más y no pude evitarlo, desaparecí del asiento, huí. Obviamente, mirándolo con perspectiva, en realidad había corrido harto vino bajo el puente.  Imagínense que tuve que pasar las llaves del auto debido a mi estado etílico. Igual era bueno para el ego escuchar una solicitud así, sobretodo cuando andas desmoralizada por la vida, el problema es que en ese momento y recién conociéndolo, resultó muy desafortunado para mi. Esa noche no lo vi más y me fui sin despedirme.  Después de eso  no supe más de él. Bueno y yo tampoco anduve preocupada por saber de él. No por mala onda sino porque no le di mayor importancia.  Era otro personaje más, como muchos otros que se me insinuaban (no estoy siendo poco humilde, solo es la verdad).

Bueno, ¿¿que tiene de chistosa esta historia?? Continuemos...   Resulta que hace un par de semanas estuve conversando por un chat con "Caco Surf", este amigo que me presentó al personaje de la "petición desafortunada". Conversamos de hartas cosas y, entre ellas, me habló sobre su amigo.  Me dió su nombre completo, obviamente a estas alturas no lo recordaba bien (el nombre completo) y lo anoté. Me mencionó que él había dicho que teníamos muchos temas en común y yo contesté que quizás esos temas en común ya no existían... Bueno, con su nombre completo lo encontré en esta página de redes sociales y lo agregué a la semana después de la conversación con "Caco".  Pasaron unos días y me aceptó. Me mandó un mensaje por inbox y ese mismo día chateamos.  El mensaje tenía una frase que decía que teníamos temas en común que me hizo decirme "Glup, parece que ya no"... Luego en el chat me cuenta que está en "Sucupira" y me pregunta cuando iré, me viene un segundo "Glup", le dije lo difícil que habían sido estos meses y que no creía que iba a volver muy luego. Tuve algunos signos de interrogación pero estoicamente pude desviar el tema sin dar las explicaciones del por qué.  Seguimos conversando y me pregunta por mi "tesis", desvié la atención con que no era tesis sino examen de grado pero el se estaba refiriendo al informe de práctica: ninguno de los 2 estaban terminados, este fue mi tercer "Glup"... En estas 3 cosas estaba omitiendo información, no podía expresar mi verdad porque todo tenía su respuesta desde mi bipolaridad:

"Glup" Nº 1:  "Temas comunes": Mi forma de ver la vida antes y después de la estabilización
Cuando lo conocí a él yo estaba en plena crisis y tenía un discurso de vida distinto al que tiene mi yo "sano".  Sé que para cuidarme no me puedo alejar de este entorno pues otros ambientes muy libres son hostiles para mantener controlada la enfermedad.Claro que la casa de mis padres tampoco es el mejor lugar, tengo que buscar un equilibrio.
"Glup" Nº 2:  "¿Cuando vienes a Sucupira?": ¡¡Sucupira me aterra!!!
A pesar que hace 34 años que voy a ese lugar, no quiero volver ahí porque ahí viví en crisis, sin la medicación adecuada durante más de un año, lo que hace que yo lo asocie con una horrorosa sensación de angustia. Bueno, una asociación similar hice cuando viví hace 10 años en otra ciudad fuera de Santiago.  Ahí también viví en crisis y con 0 medicación.
"Glup" Nº 3: "¿Terminaste la tesis?": Imposibilidad de enfocarme en algo
Mis terapeutas me hicieron ver que mi dificultad para terminar las cosas se debe a esta enfermedad pues nos cuesta enfocarnos.  Ellos te hacen sentir mejor diciéndote lo inteligentes, creativos y encantadores que son los bipolares y que grandes personajes de la historia que lo han sido... Uuuuuffff que gran consuelo, jajajajaja!

Sigamos con la historia. Resulta que luego de estos "cuecks" gigantes, en un exceso de sinceridad de mi parte se me ocurre la genial idea de contarle mi verdad. ¿Cómo lo hice? Fácil, lo derivé a mi querido blog... Dentro de mi sabía que era un error, pero como no tenía nada que perder, le anoté mi dirección "blogistica" en el chat sin ningún asco, ¿cual era el problema? Pero antes que leyera algo, se viene el cuarto "glup", me dice "preferiría que me lo dijeras tomándonos un vino".  Ay no,  ¡¡CUECK!! ¡¡¡yo ya no tomo!!! Yo creo que al pobre lo deje loco, sin entender nada, ja! (Respuesta a este 4º Glup: Dejé de tomar por mis excesos (abuso de sustancias durante la crisis: mi sustancia fue el alcohol).

Me sentí como la protagonista de "Como perder a un hombre en 10 días", jajajajajaja, con la diferencia que ésta sería la segunda parte que se llamaría "Como hacer a una persona huir en menos de 3 minutos", jajajajajaja... Lo único que alcanzó a hacer, yo creo que después de leer las primeras líneas, fue tratar de empatizar conmigo, contándome algo de él (que no se parece en nada a esto pero se relaciona).  Después de eso no supe nada más, la comunicación desapareció, jajajajajajajajaja... Fue muy chistoso, jajajajajaja!!! El guión no alcanzó para película porque no se demoró nada en huir, jajajajajaja!!! Nuevamente, si estás leyendo esto, NO TE ENOJES, ríete como yo de la situación, ¿¿como sabes si escribo un best seller y un director me compra la historia para el cine?? ¡¡Serías famoso!!!

Ahora agregaré una parte a esto.  Cuando comencé a escribir este relato, efectivamente la historia había quedado hasta ahí, yo solo le mandé un mensaje por interno diciendole que lo había pérdido y no sabía si había sido por la conexión a internet o lo había asustado de tanta sinceridad, que había sido un gusto hablar con él, etc,  Sinceramente no esperaba respuesta, estaba dándose la lógica que era desaparecer.  Pero respondió!!! Por eso no está todo dicho. Quizás es muy luego para decir: "Vieron, tenía razón, lo espanté", ja!.

jueves, 9 de junio de 2011

Capítulo 3. Realidades divididas

Sigamos con esta historia, ufffff... ¿¿Qué ocurrió conmigo después del diagnóstico?? En un primer momento estaba al límite del "rayado de papa" (jajajajajaj)... Ya venía haciéndolo hacía un tiempo creo, pero con mi forma de ser yo lo hacía parecer normal.  Obviamente mi viaje de vuelta a "Sucupira" quedó en nada, primero me hicieron creer (el Doc.) que cuando estuviera un poco estabilizada me podía ir... Qué ilusa, ja! A medida que pasó el tiempo fui yo la que se rehusó a volver. Lamentablemente, terminé odiando el lugar.  ¿Por qué? Porque cuando mi cabeza empezó a recuperar la cordura comenzó a darse cuenta y a dimensionar lo que había vivido ahí. Cada una de aquellas vivencias habían sido manejadas por mis emociones... ¿¿¿Lo pueden creer???  Tal cual, mis decisiones estuvieron completamente influenciadas por los sentimientos, actué desde mi enfermedad y viví al límite. Yyyyyy ¿Cómo se vive así? Bueno, como les explico, en la "vida al límite" la pasión es intensa, la entrega es extrema, te sientes grande y capaz de hacerlo todo, la líbido está en el cielo, la alegría es desbordante, tu sociabilidad es exagerada y la soledad abrumadora, la tristeza la sientes al filo de la muerte, los llantos son inexplicables, te pones insolentemente irritable y no callas pues te crees dueña de la verdad... todo es tan tajante: negro o blanco, no hay matices... y te conviertes en una persona absolutamente inestable ...  Así se vive en crisis y fue así como viví la vida hasta antes de este "Diagnóstico".  Y lo peor de todo es que dejé de lado mi práctica, mis estudios, mi trabajo, mi familia y mis amigos, y ¿saben? Dicen que aquí es donde se produce el problema, cuando las cosas importantes de tu vida las dejas a un lado o no las puedes retomar porque vives arriba de la ola o ahogándote en lo más profundo del mar, sin poder controlarlo.

Bueno, así fue como CHOQUÉ con mi vida, todo ese remolino de sensaciones extremas era anormal y la protagonista de esa vida había sido mi parte enferma. ¿¿Cuál era la explicación?? ¡¡UN DESORDEN QUÍMICO EN MI CEREBRO!!! Qué fuerte ¿no? Siiiiiiiiiiiiiii! ¿¿Ese enamoramiento al límite fue una gran mentira también??!! ¿¿¿Qué es esto???? A ver, expliquémoslo de la siguiente manera: Soy algo así como dos "yo": la que actúa enferma (por no decir "la enferma") cuando está en crisis y sin tratamiento y la sensata que llenan de drogas para equilibrarle los químicos en la cabeza.  Es como tener 2 personas diferentes en un mismo cuerpo... Me pregunto yo ¿¿¿Cómo una persona puede escindirse de esa forma??? ¿¿¿Será posible??? ¡¡¡Siiii lo es!!!   Lo que hice estando en crisis la veo como una película cuya protagonista es físicamente igual a mi pero muy distinta pues no logro reconocerla como ésta que habla ahora. Mi vida fue un torbellino, mucho carrete, alcohol, trasnoche, amigos, algunos amoríos, uno apasionado, la "reina del carrete", uuufffffff... me sentía libre pero la verdad es que estaba presa de mis emociones...

Les contaré un pequeño pasaje de mi vida.  Resulta que mi estadía en "Sucupira" se extendió más de la cuenta, ¿la razón? excusas creadas por mí, millones, la verdadera: Mi yo "enfermo" se enamoró. Si y fue del terror, ja! Partamos por decir que el inicio de este idilio marcó el comienzo de una fase eufórica y de la época de crisis que duró por poco más de un año (hasta hace poco). Subi, subí, subí arriba en la cresta de la ola y bajé, bajé, bajé hasta hundirme una y otra vez durante todo ese tiempo. En este estado eufórico obvio que la aventura con el personaje fue desenfrenada y mis estados de animo cambiaban así como quien cambia de ropa.  Después de algún tiempo de esta dinámica vino el abandono y, junto con él, un sufrimiento patológico y la invención de un sin fin de excusas para no irme lejos de ese lugar y de él... Contesténme Uds. ¿¿Cómo no iban a abandonar a ese "yo enfermo"?? Imagínense aguantar esos constantes cambios de ánimo, todos esos síntomas de euforia y depre ¡¡¡Pooobreee!!! Lo tengo que haber dejado loooocooo, era obvio que tenía que huir mientras pudiera... Y lo hizo en el momento indicado... Hoy, con mis químicos cerebrales más ordenados, le agradezco su partida y que haya optado por un amor estable como el que encontró.  Yo, en el estado que me encontraba, jamás habría podido ser lo que él necesitaba... y él habría terminado odiándome y si hay algo que al menos estoy segura es que no me odia. Bueno, Se preguntarán que tiene que ver este relato con lo que hablaba en un principio. Fácil.  Resulta que al medicarme apareció esta yo "sana", que a medida que se ha ido estabilizando, siente cosas completamente distintas.  Es como si no hubiera estado nunca ahí (bueno literalmente la sana no estaba ahí), para la que está ahora, la "sana", ese sentimiento no existe y no ha existido, solo es un vago recuerdo de una película.... el sentimiento de enamoramiento extremo no está. Es tan extraño todo esto pues si bien hasta hace 2 meses casi morí por él, ahora, en esta otra realidad, mi yo no lo conoce y solo siente un profundo cariño heredado de mi yo "enfermo"...

Este es mi mayor ejemplo de como uno se divide y vive 2 realidades distintas cuando tienes trastorno bipolar: un yo que construye una realidad desde la enfermedad y otro desde el equilibrio... así es como esta enfermedad es capaz de crear realidades que desaparecen...



lunes, 6 de junio de 2011

Protesta contra la "droga medicamentosa"... (hoy 19.09.2011 terminada)

Hoy no seré muy extensa ni contaré algún pasaje de mi vida. Hoy solo quiero protestar contra la "droga" medicamentosa. Ya llevo como 4 días odiando tomarme el cocktail de remedios. Eso que ven ahí son todos los remedios que tomo diariamente. Ando con el estómago revuelto y nauseabunda todo el día. ¿¿¿Será vida esto??? No lo sé. Abro los ojos en la mañana y tengo que "enchufarme" 4 pastillas y para ir a dormir 6 más (2 remedios son doble dosis). Trato de no respirar cuando me los estoy tomando para no sentir su sabor, sí hasta reconozco el gusto de cada una de ellas cuando las voy poniendo una a una en mi boca para tragármelas con algún líquido. Esto se está convirtiendo en pesadilla. ¿¿Habré llegado tan mal como para llegar a tener que tomarme todo esto??? No hay día que no me cuestione si de verdad tengo esta "enfermedad". Es espantosa la incertidumbre. Sé que no debería seguir cuestionándomelo más porque cuando pregunto, los "profesionales entendidos en la materia", me contestan tajántemente, una y otra vez, que si, que soy un clásico ejemplo de "bipolaridad". ¡Esto es del terror!

18 de septiempre de 2011

Ha pasado un tiempo... poco más de 3 meses desde que escribí esta entrada. Hoy quiero contarles como las cosas han cambiado respecto de la droga medicamentosa una vez que me cambié de doc. Primero les haré un listado de todos los medicamentos que llegué a tomar:

- 3 estabilizadores del ánimo (7 pastillas en total)
- 1 antidepresivo (1 cápsula)
- 1 para dormir (1 pastilla y media)
- 1 para la tiroides (1 pastilla)
- 2 para la concentración (2 pastillas)
- 1 para combatir los temblores q algunos meds producen (1 pastilla)
- 1 para recubrir el estómago de tanta toxicidad (1 cápsula)
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Total pastillas al día: 14 y 1/2 (10 medicamentos diferentes)

¡¡ESTO ERA ABSOLUTA Y COMPLETAMENTE EXCESIVO!!!! Como dice mi actual Dr. Emmett me estaban dando un "charquicán" de medicamentos, de todo lo que hay "por si funciona... nada se pierde".

Con razón hice esta protesta en su momento y eso que recién estaba comenzando, jajajajaja.... La verdad es que debo haber llegado muy mal como para haber soportado todo eso... o como le dije el otro día a la Lucienne (mi psicóloga de hace 7 u 8 años a la que volví ver a luego de divorciarme de mi doc. anterior), yo me vendo muy fácil con tal de sentirme bien, vulgarmente me abro de patas a cualquiera que diga tener la fórmula para sacarme de estos estados de ánimo vulnerables en los que caigo.

Hoy les cuento que Dr. Emmett me está haciendo lo que en medicina llaman "Wash-out". Por lo que entendí esto se trataría de algo sí como un blanqueo farmacológico en que el Dr. se toma un tiempo para barrer con los medicamentos que uno se encontraba tomando para así excluir efectos residuales del tratamiento previo, y pasar al que él considera el adecuado. Bueno, en eso estoy. En tres semanas pasé de ser una bipolar drogadicta legal a una bipolar en rehabilitación empezando un tratamiento a fojas 0 (que yo todavía no entiendo muy bien). Solo sé que mi tratamiento dió un vuelco en 360º y hoy solo tomo 4:

- 2 para dormir (2 pastillas y un cuarto)
- 1 antidepresivo (2 pastillas)
- 1 para la tiroides (1 pastilla)
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Total pastillas al día: 5 y 1/2 (4 meds. distintos)

Lo que más le importa al Dr. Emmett es que duerma bien, pues dice que soy dura de roer (además de diagnosticar que mi trastorno bipolar al parecer no es tipo II como me habían dicho, sino que tipo I). Según él resolviendo el patrón del sueño nos iríamos por tierra derecha. Por fin estoy sintiendo que la calidad de mi sueño es otra. Ahora caigo knock-out con la combinación de medicamentos para dormir. Ahora lo hago hasta una hora prudente del día siguiente: a las 9 o 10 de la mañana, no como antes que abría un ojo con suerte a la 1 de la tarde o simplemente seguía de largo.

Ahora el siguiente paso es encontrar el medicamento que me mantendrá estable para llevar una vida normal... para lograr al fin comenzar a cumplir mis sueños...

¡¡¡SE ACABÓ LA PROTESTA!!! NO HAY NADA MÁS POR QUÉ PROTESTAR EN ESTE ASPECTO Y ¡¡¡ESTOY FELIZ!!!


viernes, 3 de junio de 2011

Capítulo 2. La "droga" medicamentosa

Que loco esto del diagnóstico ¿no? No saben como me cambió la vida, empecé a rebobinar para atrás y entendí todo, se me pasó como una película mi último año nueve meses de vida, la protagonista era un personaje físicamente igual a mi, pero no era yo. Vi mi ánimo en el cielo muchas veces y otras tantas sepultado bajo tierra. ¿Cuantas veces me había pasado lo mismo? Y seguí mirando para atrás y vi como mi vida entera había transcurrido de la misma manera, mis emociones habían manejado gran parte de ella. Y ¿que quieren que les diga? Es super invalidante que la emocionalidad de una persona se tome tales atribuciones. Bueno las reflexiones las dejaré para más adelante.

Sigamos. Hoy quiero contarles las consecuencias farmacológicas que me trajo este "diagnóstico".  Sali de esa primera sesión con una receta que enumeraba CINCO medicamentos, 2 que ya tomaba por mi supuesta tendencia a la depresión y 3 más.  1 antidepresivo, 2 estabilizadores del ánimo, 1 para la concentración y 1 antipsicótico!!!! Del terroorrrr.  ¿¿Todo esto era necesario para estabilizarme???  Bueno, yo sin un peso en el bolsillo (después les contaré porque he tenido temas en lo profesional) tuve que recurrir a mi hermano mayor: Valor de la tallita: 150 lucas!!!! Pero eso no era todo, se viene más salado para adelante. Pero me pregunto, ¡¡¿¿Qué hace una persona sin recursos frente a una enfermedad así???!! Primero, será difícil su diagnostico y si es diagnosticado ¿¿de donde saca "financiamiento" para comprar los medicamentos?? Si yo no tuviera hermanos disque potentados, loquilla habría seguido andando por la vida, pero bue...

Hoy la cosa farmacológica a ido en ascenso, ya son 7 los medicamentos que tomo y las dosis suben sesión a sesión. Para llegar a las dosis y remedios adecuados, ufffff pobre Doc., tuvo que soportar un bombardeo de mensajes de texto (él me dijo que lo hiciera) porque me convertí en la "reina del efecto secundario": Nauseas, mareos, desequilibrio al caminar, taquicardia, dolor de pecho, dificultad para respirar, hasta fiebre tuve.  Pero finalmente lo logramos, el único efecto secundario con el que me quedé: granitos en toda mi cara, pero nada que una buena base no pueda tapar (primera vez que uso base en mi vida).  Claro tuve que asumirlo porque después de reclamarle al Doc., lo único que hizo fue mandarme al dermatólogo.  Como si no tuviera suficiente con el gastadero de plata semanal: sus consultas, los medicamentos y además exámenes!!!! Mucho para una persona que había dejado su Isapre un par de años atrás y su única previsión era un carnet de Fonasa Indigente, del terror verdad??? Finalmente me demoré un mes en encontrar la dosis y medicamentos adecuados: a los 5 iniciales me agregaron un tercer estabilizador del ánimo y uno para la tiroides.

La ingesta de estos medicamentos, que posteriormente a modo irónico empecé a llamar "la droga" ya verán por qué, no solo trajo consecuencias económicas y físicas, también trajo aparejada un cambio en mi estilo de vida.  Se acabaron los trasnoches, los carretes y el alcohol, debía dormir a mas tardar a las 11pm (me habían mandado a dormir a las 9pm, pero me rehusé), incluso, viernes y sábado!!!! Ahora funciono así: me acuesto tipo 9:30pm, a las 10pm me tomo muuuuchas pastillas y una hora después caigo en los brazos de morfeo de manera instantánea.  Finalmente, venía tan mal del sur ("Sucupira" queda al sur de Santiago) que me entregué a todas las instrucciones sin chistar, quería volver a sentirme bien. Bueno, eso no implicó que dejara la vida social totalmente de lado (imposible para mi) pero sí tuve que aprender cuales eran mis limitaciones: más allá de la 1:30am no funciono: siento que palidezco, tengo nauseas, el humo del cigarro es odiable (¿¿saben que este tratamiento me ha servido para dejar de fumar?? Ya no fumo ni socialmente!!!), mi cabeza me empieza a doler hasta sentir que estalla, baja la presión y ¡uyyy! a punto del desmayo.  ¿Cual era la razón de este malestar??  Luego de un par de salidas descubrí que mi cuerpo necesitaba ¡¡"la droga"!!! Imagino que algo así será el síndrome de abstinencia.... Bueno, en este punto ya manejar de vuelta a la casa es un suplicio y tomarme la dosis correspondiente de la "droga" en el "carrete", imposible, si lo hiciera en cualquier momento puedo caer dormida.  Así es que solo queda despedirse e inventar la razón de la ida pues es difícil irse cuando siempre has sido la última en irte.  La idea es evitar el "¿Pero por qué te vas? ¿Quédate otro ratito?".  Es complicado entrar a dar explicaciones cuando no todo el mundo entiende esta disque enfermedad.  A algunos les mientes y tus más cercanos saben porque te vas (por eso después de leer mucho sobre esto he encontrado la forma más fácil de explicar esto sin que la gente se espante).

Bueno, ésta ha sido solo una de las consecuencias de ese "diagnóstico", cada día aparecen más...

miércoles, 1 de junio de 2011

Capítulo 1. El diagnóstico

Remontémonos a un mes y medio atrás... Era un lunes 18 de abril, volvía en el auto de mi madre junto a un amigo del pueblo donde había vivido durante un año y nueve meses a Santiago solo por un par de semanas (llamemos el pueblito ficticiamente "Sucupira"). Ya había decidido, de forma intempestiva, tal como habían sido todas mis decisiones del último tiempo, quedarme un tiempo más ahí.  El objetivo de este viaje era devolverle el auto a mi madre, llevarme el mío y visitar a un nuevo psiquiatra.  Esta visita fue programada porque a gritos estaba necesitando un control y, como había tenido un percance con la que había sido mi psiquiatra por 10 años, debí recurrir a la recomendación de un familiar muy querido para llegar a las manos de este nuevo personaje.  Ingenuamente creí que mi visita donde este nuevo "profesional de la salud mental" sería como todas mis visitas al psiquiatra: llegaría en plena crisis, me preguntaría algunas cosas, ajustaría mis medicamentos, quizás agregaría otros, esperaría un par de semanas, iría a una nueva cita, chequearían como estaba funcionando y luego ¡¡Adiós!! ¡¡Vamos de vuelta a la libertad!!! A Sucupira los pasajes nuevamente!!! Y yo tan radiante como siempre. ¿Qué tal?
La cita con este nuevo psiquiatra sería el día jueves y mi espera a que llegara ese día fue agónica.

Bueno, las cosas como veremos más adelante no resultaron como esperaba, pero sigamos con este relato, retomemos: ¿qué me había hecho tomar la decisión de ir a control??? Uffff, hace años me habían dicho que yo era algo así como bilogicamente depresiva, en alguna oportunidad me mencionaron, sin darle importancia, que era una bipolar leve que iba de la irritabilidad al llanto (en crisis porque generalmente soy alegre, sonriente y sociable).  Resulta que llevaba aproximadamente un mes queriendome morir.  El mundo era espantoso, yo no servía para nada, todo se veía negro y sin posibilidad de salida, la idea de borrarme se hacía cada vez más recurrente y constante.  Estos síntomas eran ultraconocidos para mi, por lo que sabía que una vez más había caído en un odioso estado depresivo.  Diariamente tenía que recurrir a mi "yo sano" para que me rescatara de ahí, pudiera levantarme de la cama y obligarme a comer pues ya estaba dejando de hacerlo (síntoma revelador máximo de mis estados depresivos).  No quería compartir con la gente, cosa rara en mi y solo me refugiaba en mis más cercanos. Llevaba 10 años conviviendo con estos síntomas (eso era lo que yo creía),  nada era nuevo para mi.

Por otro lado, mi largo pelo me lo fui cortando cada día un poco más, quizás quería ser otra, el problema fue que en un principio se veía bien, pero después?? HORROR!!  También me obsesioné con el color morado y me compre todo lo que existía de ese color, y cuando digo todo es TODO, si algo no lo compraba morado me desesperaba.  Pero, se preguntarán ¿por qué ese color? Muy simple, unmuy buen amigo me recomendó que lo usara pues transmutaba las energías negativas en positivas, y yo estaba necesitando esa "positividad" porque estaba viendo todo negro.  Uffff, la poca plata que estaba recibiendo la gastaba comprando "morado"!!!  Además me dió por fumar muuuuucho durante el día, fumaba un cigarro tras otro, lo cual era algo poco usual en mi porque soy fumadora social no viciosa.  Todo era muy extraño, me costaba sonreír, la gente me molestaba y lloraba sin motivo aparente.  Pero hubo una sola situación que me llevó a pedir ayuda pero se los contaré más adelante, ahora solo les adelanto que ha sido lo peor que he hecho durante un episodio depresivo.

Rodeada de estas circunstancias llegué a la casa de mis padres en Santiago. Flaca como nunca, con mi pelo mutilado, vestida de morado y con un pucho en la mano lista para fumármelo.  No quería que me hablaran, menos mi madre, era la que menos quería ver. Llegué directo a mi pieza, no fui capaz de bajar siquiera mis cosas del auto.  Llegué a acostarme, no quería más guerra. Pero igual tuve que llegar a escuchar a mi mamá que me vio y se atacó por mi "super corte de pelo", casi se murió.  Dejó pasar menos de un día y me mandó de urgencia a la peluquería.  Obvio que fui más aún si estaba auspiciada por mamá. Salí de ahí renovada, feliz. ¿Cómo una persona puede salir de su tristeza con un simple corte de pelo??? No lo sé, pero agradezco enormemente ese gesto a mi madre pues logró sacarme de ese estado agónico en que me encontraba al menos por un rato... Me sentía otra... Quedé con el pelo corto, medio "rucio", con rulos y chascón. Había vuelto a ser yo, la del pelo tijereteado no lo era...

Con este estado de "felicidad", generado por un simple corte de pelo, aparecí al día siguiente en la consulta de mi nuevo psiquiatra.  Un poco acelerada, chispeante y despistada llego a mi cita.  El resto ya se lo imaginarán, le basto leer el informe que mi antigua psiquiatra había redactado para él, hacerme algunas preguntas y su diagnóstico fue tajante: PACIENTE CON TRASTORNO DEL ESPECTRO BIPOLAR COMPLETAMENTE DESESTABILIZADA.

Uy, ¿¿que es esto?? ¿¿Se come??? A partir de ese día mi vida dio un vuelco.  Durante 10 años lo único que yo había aprendido a reconocer eran los síntomas depresivos, pero sintomas ¿¿del otro polo?? ¡¡NUNCA!! ¿¿MANÍA?? ¿¿HIPOMANÍA?? ¿¿También tengo eso?? En ese instante me dije, "Rápido, ayuda, de qué se trata todo esto?? No perdamos la calma, busquemos en GOOGLE!!!" Así lo hice y ahí estaban, un montón de páginas en el ciberespacio y documentos hablando sobre el trastorno bipolar.  Leí, leí, todo iba de lo más bien hasta que se me ocurrió bajar el documento más científico que encuentro en ese momento en la red, lo leo y descubro que además de síntomas depresivos, cada uno de los síntomas descritos por el DSM IV (libro importantísimo en psiquiatría) para determinar si una persona ha pasado o está pasando por un cuadro maníaco LOS HABÍA TENIDO YO!!!  TODOS!!!

Así fue como choqué con mi nuevo diagnóstico... Fue duro porque mi vida sentí había sido una mentira...